El Espanyol quiere volver a levantar el vuelo con un delantero viral y antirracista
Cyril Ngonge ha sido el único fichaje del conjunto blanquiazul en el mercado de invierno
BarcelonaEn 2026 ha empezado con mal pie para el Espanyol, que después de un final de año brillante, con cinco victorias consecutivas, ahora encadena cinco partidos sin ganar, aunque se mantiene en posiciones europeas. Sin Javi Puado, lesionado de larga duración; Luka Koleosho, que se ha ido al Paris FC, y el joven Javi Hernández, a préstamo en el Mirandès, la única cara nueva en el conjunto blanquiazul es la de Cyril Ngonge (Uccle, 2000), un atacante belga cedido por el Nápoles, vigente campeón de la liga italiana. "Soy intuitivo, técnico e imprevisible. También tengo gol", dijo en su presentación Ngonge, al que le gusta jugar como segundo delantero o de extremo derecho y por quien el conjunto partenopeo pagó 20 millones de euros al Hellas Verona hace dos años. Si a final de temporada el Espanyol quiere quedarse en propiedad tendrá que desembolsar 16.
De Hitler a Luther King
Las primeras fotografías como blanquiazul se las tomó en el RCDE Stadium el viernes de la semana pasada por la noche, justo después de la derrota del Espanyol contra el Alavés. La tinta decora sus brazos, y en cuanto el club difundió las imágenes de Ngonge corrió por las redes el rumor, alimentado por Grok –la inteligencia artificial de X–, que uno de los tatuajes que lleva era de Adolf Hitler haciendo el saludo fascista.
Todo lo contrario, es Martin Luther King durante su discurso en la marcha por los derechos civiles y las libertades en Washington en 1963, el día que pronunció su frase más celebérrima: "Y have a dream". Este icono de la lucha antirracista tiene un lugar privilegiado en el brazo izquierdo de Ngonge, nacido en Bélgica pero con ascendencia africana, de la República Democrática del Congo –que fue colonia belga hasta 1960–. De hecho, el padre del jugador, Michel Ngonge, que como futbolista llegó a la Premier League inglesa con Watford, jugó la Copa de África con dos selecciones distintas del mismo país: Zaire (1996) y República Democrática del Congo (2000), que es como se llama el país desde 1997. de Evenepoel
Poco después de que Michel Ngonge cayera eliminado de la Copa de África de Ghana y Nigeria, nació el nuevo jugador del Espanyol. Criado en Uccle, una pequeña ciudad en el sur de Bruselas, empezó a jugar al fútbol en la cantera del Anderlecht. Allí coincidió con el campeón olímpico de ciclismo Remco Evenepoel, que a los 17 años cambió el balón por la bicicleta. Se hicieron muy amigos, y recientemente el canal de televisión belga RTBF Sport los puso en contacto a través de un vídeo en el que Evenepoel felicitaba a Ngonge, visiblemente emocionado al verle, por su carrera como jugador y le invitaba a reencontrarse durante alguna carrera en Italia. Ahora que es blanquiazul podrían hacerlo el próximo mes en Barcelona, porque Evenepoel es uno de los cabezas de cartel de la Volta a Catalunya de este año, que finaliza en la Ciudad Condal.
De adolescente, Ngonge cambió al Anderlecht por el Bruges, su gran rival. Pese a los problemas de idioma, adaptación y comportamiento, acabó debutando con el primer equipo cuando tenía 18 años. Dio el salto a una liga más competitiva, la neerlandesa, y tras vestir la camiseta del PSV Eindhoven y el RKC Waalwijk, en el Groningen se dio a conocer al mundo con un gol de escorpión. Se hizo viral, e incluso la FIFA compartió a través de las redes su gol, el mejor de la temporada en el Eredivisie, y Van der Vaart comentó su publicación. Esto le hizo mucha ilusión a Ngonge, que ganó varios miles de seguidores en Instagram y que meses después, ya como futbolista consagrado, aterrizó en el norte de Italia.
Michel Ngonge, que es la voz de la experiencia, le advierte sobre los peligros de la fama y el dinero; y Maxim, su hermano, que se dedica al sector de los negocios, le asesora en finanzas e inversiones. A diferencia de su padre, Cyril siempre ha jugado con la selección de Bélgica. Internacional en todas las categorías inferiores, a finales del 2024 debutó con la absoluta, y ahora, después de medio curso de cesión al Turín, confía en que un buen fin de curso con el Espanyol sirva para convencer a su seleccionador para que se lo lleve al Mundial del próximo verano. Su suerte será la de los blanquiazules, que este lunes en Villarreal (21 h, DAZN), con Ngonge ya disponible para Manolo González, tratarán de levantar el vuelo definitivamente.