Illa pide el paso al vehículo eléctrico: "Si son hechos en casa, mejor"
El presidente de la Generalitat también ha anunciado una nueva línea de ayudas de 5 millones de euros para la innovación del sector
BarcelonaTal como anunció Pedro Sánchez a finales del año pasado, el gobierno español se ha propuesto que, de cara al 2035, ya no se vendan más vehículos de combustión. Para conseguirlo, el jefe del ejecutivo presentó el Plan Auto España 2030, también llamado plan Auto+, que mediante 25 medidas comprendidas en cinco ejes quiere impulsar la innovación de la industria automovilística en el territorio español. Este jueves, en un acto celebrado en la Casa Seat de Barcelona, el sector ha presentado las oportunidades que puede crear el plan en Cataluña. "Tenemos una oportunidad histórica de liderar la nueva era de la movilidad", ha asegurado el consejero delegado de Seat y Cupra, Markus Haupt.
Durante el acto, que ha contado con la presencia del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, los fabricantes de vehículos, representados por la patronal Anfac, han celebrado los esfuerzos de la administración para sacar adelante el plan. Por su parte, Illa ha reivindicado la necesidad de dar el paso hacia la electrificación para ganar "autonomía estratégica": "Si podemos no depender de la importación de petróleo y gas, mucho mejor". También ha apuntado a los beneficios medioambientales que genera dar el cambio hacia los vehículos eléctricos. Por estos motivos, el presidente de la Generalitat ha pedido a los catalanes que, "si compran un coche, que sea eléctrico", y ha añadido que, "si son hechos en casa, mejor".
Una nueva ayuda de 5 M€
En esta línea, Illa ha anunciado una nueva línea de ayudas de 5 millones de euros impulsada desde Acció para incentivar la innovación automovilística. "Queremos reiterar el compromiso de Catalunya hacia la transformación verde", ha dicho el presidente en el acto. "Las dos grandes palancas que se debían conseguir, buen precio y puntos de recarga, se han activado en los últimos dos años, y los resultados se empiezan a ver", ha añadido.
Por otra parte, el secretario de estado de Industria, Jordi Garcia Brustenga, ha asegurado que el sistema de ayudas del plan Auto+, la continuación del programa Moves, estará operativo “antes del verano”. Brustenga también ha destacado que antes de que el sistema de recursos se haya puesto en marcha ya se ha conseguido un salto en las ventas de vehículos eléctricos puros y electrificados, que han pasado del 10% al 20% del mercado. “Estamos consiguiendo el objetivo de que la demanda estire la oferta y ayude a tomar decisiones”, ha destacado el secretario de estado de Industria, que ha restado importancia a la reducción de la producción en abril y ha asegurado que se debe a la transformación general del sector.
Haupt ha hecho valer el lanzamiento del Cupra Raval. "Es la demostración de que España puede marcar el rumbo de hacia dónde ha de ir la electrificación", ha dicho el consejero delegado de Seat y Cupra, que ha añadido que pretenden "poner el mundo sobre ruedas electrificadas". Así, ha reivindicado el papel de la planta de Martorell en el impulso del vehículo de no combustión: "Ha de ser el epicentro de la nueva era", ha asegurado durante su intervención.
Durante la presentación del plan, se ha incidido en la necesidad de transformar la industria manteniendo los puestos de trabajo. Pero, en una mesa redonda posterior a las intervenciones institucionales, el presidente del Clúster de la Industria de Automoció de Catalunya (CIAC), Josep Maria Vall, se ha referido a los ajustes laborales como un "mal menor" siempre que sean necesarios para "ser mejores". Concretamente, Vall ha explicado que actualmente "el punto más vulnerable" es la industria de componentes, ya que se encuentra en un proceso de transformación desde hace años y en este momento "se enfrenta a unos retos importantísimos".
Precisamente lo ha dicho al lado de Javier Pujol, consejero delegado de Ficosa, compañía especializada en componentes que se encuentra en negociaciones con los trabajadores por un despido colectivo en su planta de Viladecavalls (Vallès Occidental). De hecho, este jueves, tal como explican fuentes sindicales a l'ARA, en una reunión entre los representantes laborales y la empresa, se ha conseguido una rebaja de las afectaciones a su plantilla de producción hasta los 113 trabajadores, si bien hasta ahora se preveía reducir 125 puestos de trabajo.