Automoción

10.000 millones de euros después se presenta el primer coche 100% eléctrico hecho en Martorell

Cupra mostrará esta semana el modelo Raval con la incertidumbre de cuándo se adjudicará a Seat la segunda plataforma eléctrica

El presidente interino de Seat y Cupra, Markus Haupt, ha presentado el modelo Raval
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BarcelonaEl día en el calendario es jueves 9 de abril. Cupra presentará el modelo Raval, el primer coche 100% eléctrico diseñado y fabricado en la planta de Seat de Martorell. Es el resultado palpable de un plan del grupo Volkswagen para electrificar la movilidad en España y que, a pesar de presentar su primer fruto, presenta aún muchas incógnitas de futuro.

Fue a principios del año 2019 cuando el entonces presidente de Seat, Luca de Meo, expresó públicamente la intención de fabricar coches 100% eléctricos en la planta del Baix Llobregat. Después llegó la pandemia y su sucesor, Wayne Griffiths, se sumó a los planes del gobierno español de potenciar el coche eléctrico con un PERTE. El grupo Volkswagen dio apoyo a estos planes y anunció la movilización de una inversión de 10.000 millones de euros entre el mismo grupo alemán, su filial española Seat, y diferentes socios de la cadena de valor.

Las principales inversiones se han destinado a la planta de baterías de Sagunto, así como a la adecuación de la planta de Seat de Martorell y a la de Volkswagen de Navarra para fabricar coches eléctricos. De hecho, Seat lidera la fabricación de coches eléctricos urbanos y asequibles (alrededor de los 25.000 euros de precio base). En la planta de Martorell se han invertido 300 millones de euros para levantar una fábrica de montaje de baterías y se ha adecuado una de las tres líneas de producción para hacer coches eléctricos.

El resultado es que en Martorell se fabricará el Cupra Raval, y también el Volkswagen ID Polo, y en la planta de Landaben se harán el Volkswagen ID Cross y el Skoda Epiq.

De esta manera, Seat, de la que Markus Haupt es ahora el primer ejecutivo, tras la marcha de Griffiths, liderará la fabricación de coches eléctricos urbanos y asequibles de todas las marcas de gran volumen del grupo –Volkswagen, Cupra y Skoda–, pero sin que haya ningún Seat eléctrico. De hecho, el Raval no es el primer Cupra 100% eléctrico, hay dos modelos de la marca, el Born y el Tavascan, que también son solo eléctricos. El primero, sin embargo, se fabrica en la planta de Volkswagen en Zwickau (Alemania), mientras el segundo se fabrica en la planta de Volkswagen en Anhui (China). De hecho, este modelo ha hundido las ganancias de Seat en 2025 porque estaba sometido a los aranceles que la UE impone a los coches chinos. Ahora, sin embargo, el grupo ha pactado con Bruselas una rebaja de estos impuestos.

Objetivo e incertidumbre

El objetivo a medio plazo para la planta de Martorell lo marcó Markus Haupt el día de la presentación de resultados de 2025: en la planta de Martorell se deberían llegar a fabricar 600.000 coches al año, de los cuales 300.000 deberían ser eléctricos. En 2019, en Martorell, se fabricaron 500.000 unidades, el segundo mejor año de la historia. Pero con la pandemia los niveles de producción cayeron y la recuperación ha sido lenta. En 2025 se fabricaron 470.347 coches, cifra inferior a la del año anterior, pero hay que tener en cuenta que el volumen de fabricación se vio afectado por la adecuación de la planta al coche eléctrico.

Aunque la planta de Martorell tiene unas buenas cifras de fabricación y mejores expectativas con el lanzamiento del Raval primero y del ID Polo después, el hecho es que el futuro inquieta a la empresa y también a los trabajadores. Primero, por el declive de la producción de coches de combustible. Los motores diésel, en España, están prácticamente desterrados. Y los de gasolina van claramente a la baja. Además, existe el precedente de lo que ha pasado en el grupo Volkswagen. No afecta al negocio en España, pero en Alemania ya están pasando cosas en el grupo. Por primera vez en 88 años Volkswagen ha cerrado una fábrica en Alemania, la fábrica de Dresde, también llamada fábrica de cristal. Pero no es el único impacto; la compañía quiere reducir un tercio su plantilla en el país germánico, lo que comportaría suprimir unos 50.000 puestos de trabajo hasta 2030.

Por ello, Seat reclama una segunda plataforma eléctrica que permita asegurar su viabilidad como fábrica al margen de los coches de motor de explosión. Los diferentes ejecutivos que han pasado al frente de Seat en los últimos años lo han reclamado. También los trabajadores. El presidente del comité de empresa, Matías Carnero (UGT), en una entrevista a Efe, dice: "Yo creo que Martorell no puede vivir a partir de 2030 sin una segunda plataforma eléctrica". Carnero recuerda que Seat se ha marcado un objetivo de rentabilidad del 6% de cara a 2030 y, subraya: "Fabricando coches pequeños será muy difícil tener esta rentabilidad que nos piden".

"Además de estos dos coches eléctricos [Raval y ID Polo], necesitamos otro que dé más valor añadido", asegura Carnero a Efe, y apunta que una posibilidad sería fabricar en un futuro próximo la versión eléctrica del Cupra Formentor, la nave insignia de la marca Cupra.

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