Automoción

Los trabajadores de Seat, a la espera de cómo les afectarán los recortes de Volkswagen

La automovilística alemana prevé eliminar hasta 100.000 puestos de trabajo en todo el mundo

La planta de Seat en Martorell en una imagen de archivo.
4 min

BarcelonaEl sector de la automoción vive una grave transformación en Europa, y sus efectos sacuden a las grandes compañías del continente. Ante este escenario, el gigante Volkswagen ha comenzado a trazar un plan de reestructuración que prevé recortar hasta 100.000 puestos de trabajo en todo el mundo y también contempla el cierre de cuatro plantas ubicadas en Alemania, según publicó la semana pasada el medio alemán Manager Magazin. Esta situación ha hecho sonar las alarmas en Martorell: la planta de Seat –filial de la multinacional germánica– podría verse afectada y, tal como explican fuentes de la empresa a el ARA, entre la plantilla existe la sensación de que así será, sea de manera directa o indirecta.

Los planes de reestructuración en el grupo no son nuevos. De hecho, el pasado marzo la compañía anunció hasta 50.000 despidos en Alemania ante la caída de los beneficios y la fuerte competencia de las marcas chinas. La decisión, sin embargo, no debía afectar a los trabajadores a escala global, y tan solo se limitaba a las mismas fronteras alemanas; si bien este plan ahora se revisará al alza. Los detalles de cuáles y cómo serán las afectaciones se prevén para el próximo 9 de julio, cuando se celebrará el consejo de supervisión del grupo.

Dicho esto, en los últimos años –desde la pandemia– también ha habido una reducción de trabajadores en nuestro país. Tal como precisan voces de la compañía, se habrían reducido entre 1.300 y 1.400 puestos de trabajo entre planes de prejubilación y bajas que no se han sustituido. En concreto, el personal que se ha dejado de cubrir se ha localizado más en las oficinas que no en la planta de producción, donde sí que se han invertido muchos recursos. Estas afectaciones ya hicieron nacer en la rama catalana una preocupación sobre una progresiva pérdida de soberanía estratégica de Seat. Y, ante el nuevo proceso de reestructuración, esta inquietud ha crecido.

Para entender la situación hay que discernir entre las partes que conforman Seat: por un lado, están las plantas de producción, donde se fabrican vehículos de marcas de todo el grupo Volkswagen. La fábrica de Martorell es una de las principales plantas del grupo en Europa en términos productivos. Pero por otro lado está la parte de la plantilla que conforma las marcas Seat y Cupra, departamentos de ventas, marketing o diseño, entre otros. Estas ramas son las que dan a Martorell capacidad de toma de decisión dentro del grupo y, por tanto, son estratégicas para tener cierta independencia de la matriz alemana.

Una muestra de esta pérdida de peso en las decisiones fue la reestructuración a inicios de año de las cúpulas de las marcas del grupo. Volkswagen decidió recortar tres vicepresidencias –producción, compras e I+D– de cada marca para integrarlas en una única.

La segunda plataforma

Actualmente, el gran reclamo de la plantilla de Martorell es que se desencalle la asignación de una segunda plataforma que permita a la fábrica poder fabricar un coche eléctrico de segmento grande. Esta petición se considera un elemento estratégico para el futuro de la factoría. Tal como explicó el consejero delegado de Volkswagen en un encuentro con periodistas después delpistoletazo de salida de la producción de coches eléctricos en Martorell, está previsto que se resuelva en los próximos meses.

Ahora bien, fuentes sindicales expresan a el ARA su preocupación porque el proceso de reestructuración acabe parando la asignación. El caso, según explican, es que podría ser que, ante el cierre de cuatro fábricas en Alemania, la parte germánica del consejo de supervisión reclame que los vehículos que se fabricaban en las fábricas afectadas se queden en su país y pidan que un buen volumen de las futuras inversiones también se localicen allí.

Ahora bien, también hay motivos para el optimismo: Martorell es vital para la producción del grupo y recientemente han destinado muchas inversiones, ya sea para la adaptación de una de sus líneas para fabricar vehículos eléctricos como para la creación de una planta de ensamblaje de baterías. También hay que tener presente que, hace unos meses, con la aprobación del anterior plan de reestructuración que preveía 50.000 despidos, Volkswagen reiteró su compromiso con Seat y alejó las posibles afectaciones. En este sentido, cabe decir que, esta última semana, después de un acuerdo entre compañía y sindicatos (UGT y CCOO), Seat ha incorporado en plantilla 450 trabajadores que hasta ahora provenían de empresas de trabajo temporal (ETT).

Y el inicio de la fabricación de coches eléctricos ¿no afecta la ocupación? Según fuentes de la compañía, a pesar de que es cierto que una línea de electrificados da trabajo a menos gente que una de vehículos de combustión, de momento esto no habría impactado la plantilla de Martorell. El caso es que los trabajadores que han dejado de necesitarse en la línea se habrían reconvertido para hacer otros trabajos. De hecho, gran parte de estos han sido recolocados en la planta de ensamblaje de baterías para vehículos eléctricos.

stats