Las mejores noches de verano

Laia Sanz: "Las mejores noches de verano han sido durmiendo en una barca en medio del mar"

La piloto se considera nostálgica porque le gusta mirar atrás y sentir que ha vivido momentos bonitos

Laia Sanz navegando
29/07/2026 - 20:01 h.
2 min

Durante muchos años de su vida Laia Sanz ha pasado los veranos corriendo. Ser catorce veces campeona del mundo y diez veces campeona de Europa significa entrenar mucho y tener pocas vacaciones. “Estaba haciendo algo que me gustaba mucho y no tenía la sensación de que fuera un sacrificio o que me estuviera perdiendo algo”, asegura la piloto, que a medida que ha ido bajando un poco el ritmo, más concentrada en el rally Dakar –se celebra en enero–, sí que ha podido aprovechar un poco más los días de verano para “unirse a los planes familiares y de los amigos”.

De hecho, uno de los días preferidos del año es Sant Joan con la familia. “Mi hermano se llama Joan, y por eso en casa esta fecha se celebra especialmente. La noche de Sant Joan es muy chula porque de alguna manera inaugura el verano”.

Las mejores noches de verano de los últimos años, sin embargo, las ha pasado en la barca que tienen unos amigos en Menorca. Recuerda muy especialmente una noche de Sant Joan en el mar, viendo los fuegos artificiales en la distancia, rodeada de las personas que ama y con todo el tiempo del mundo. “Los días durmiendo en medio del mar en la barca son los mejores, para mí es la desconexión más grande, con diferencia. Son días de ir con el bañador todo el día, no hay horarios, te levantas y vas directo al agua, y por la tarde, cuando el mar está calmado, es brutal, cenas tranquilamente y charlas de todo con los amigos”, explica.

Aunque la gente está acostumbrada a verla sobre ruedas, Laia Sanz explica que su lugar en el mundo también es en el agua. “Cuando pienso en el verano pienso en el olor a cloro. Cuando era pequeña, mi madre me tenía que sacar de la piscina porque pasaba horas, soy morena, pero al final del verano me salían mechas rubias de tanto cloro: es un olor que se me ha quedado grabado”.

La piloto se considera nostálgica porque le gusta mirar atrás y sentir que ha vivido momentos bonitos. Recuerda con especial amor los veranos de cuando era pequeña. “Íbamos a una casa de campo con animales cerca de Balaguer. La puerta estaba abierta todo el día y mi hermano y yo entrábamos y salíamos cuando queríamos. Jugábamos fuera todo el día, cogíamos las motos y las bicis y íbamos arriba y abajo, y como había muy poca contaminación lumínica, siempre se veían un montón de estrellas, había muchos animales y disfrutábamos muchísimo del contacto con la naturaleza”, rememora.

También tiene recuerdos bonitos de las fiestas mayores de los pueblos de sus amigos y de algún concierto por la tarde. De lo que no tiene tan buen recuerdo, asegura, es de las lesiones en verano: “Son un rollo, ¡con la parte lesionada escayolada no me podía meter en el agua!”, concluye risueña. 

Aunque la gente está acostumbrada a verla sobre ruedas, Laia Sanz explica que su lugar en el mundo también está en el agua.
stats