La gran banca española mantiene las plantillas a pesar de la apuesta por la IA
Con la excepción del Santander, las otras cinco entidades del Ibex suman cien trabajadores en los últimos doce meses
BarcelonaLa implantación de nuevas herramientas de inteligencia artificial en el sector bancario español no pasa factura a las plantillas de las grandes entidades del Estado, de momento. Con la excepción del Banco Santander —que durante los últimos doce meses ha recortado casi 8.400 puestos de trabajo a nivel global— las otras cinco entidades del Ibex han sumado, a lo largo del último año, hasta cien empleados. Según las cuentas de resultados semestrales presentadas las últimas semanas a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el conjunto formado por CaixaBank, el Banco Sabadell, el BBVA, Bankinter y Unicaja reunía 99.539 trabajadores al cierre de junio, ligeramente por encima de los 99.439 registrados en el mismo momento del año pasado.
El gran impulsor del empleo en el sector es CaixaBank, que durante los últimos doce meses ha ampliado su plantilla en España en 627 trabajadores, pasando de los 41.810 en junio de 2025 a los 42.437 en junio del ejercicio actual. Después de que en 2021 se consumiera uno de los mayores expedientes de regulación de empleo del Estado —se produjeron más de 6.400 salidas a raíz de la fusión con Bankia— la entidad acumula dos años consecutivos ampliando plantilla. La contratación de nuevo personal compensa las salidas por rotación natural y jubilaciones, impulsada principalmente por los perfiles tecnológicos.
El consejero delegado, Gonzalo Gortázar, detallaba en la presentación de resultados de esta semana que la empresa había ampliado la plantilla de CaixaBank Tech —la filial tecnológica del grupo— de 300 a 1.700 personas en dos años y medio. Al mismo tiempo, también aseguraba que se había reforzado la red. "En muchas partes de la geografía española, los clientes continúan yendo a las sucursales. [...] Por eso necesitamos manos, cerebros y personas que hablen con nuestros clientes", sostenía.
En una línea similar, la merma de plantilla en Sabadell y BBVA ha sido limitada. En la entidad vallesana, el número de trabajadores en España se ha reducido en 297 personas durante los últimos doce meses —ha pasado de 14.139 en junio de 2025 a 13.842 según los últimos resultados—, mientras que en el banco de origen vasco el recorte ha sido solo de 59 empleados, de 29.265 a 29.206. En ambos casos, sus respectivos consejeros delegados, Marc Armengol y Onur Genç, han descartado más prejubilaciones y ajustes de plantilla por la inteligencia artificial a pesar de su apuesta por las nuevas tecnologías. En este sentido, y de forma prácticamente simultánea, las dos entidades han reorganizado su estructura después de la opa fallida para ejecutar su plan de negocio, poniendo especial énfasis en la implementación de la IA para trabajar a nivel interno y para el cliente.
A su vez, Bankinter ha registrado un ligero incremento de la plantilla, y ha cerrado el primer semestre con 6.657 empleados, ocho más que hace un año. Por otra parte, Unicaja ha acabado el periodo con un equipo de 7.397 personas, 179 menos en términos interanuales.
El Santander, la excepción
El Banco Santander ha sido la nota discordante de los últimos doce meses, ya que ha prescindido de casi 8.400 trabajadores en el conjunto de los mercados donde opera en todo el mundo. La entidad presidida por Ana Botín —que en su balance solo ofrece datos globales— también se encuentra en plena apuesta por la IA, y ha llegado a acuerdos con OpenAI, la matriz de ChatGPT, para convertirse en un banco "nativo en IA".
Coincidiendo con la presentación de los nuevos datos, el Santander y los sindicatos acordaron hace dos semanas un plan de prejubilaciones que, según los cálculos de los sindicatos, permitirá la adhesión voluntaria de unos 5.000 trabajadores solo en el Estado.
Aviso de los sindicatos
Más allá de la evolución de las plantillas, una de las tendencias que se mantiene en el sector es la reducción del número de oficinas. En junio de 2026, la red en el Estado —esta vez teniendo en cuenta los seis bancos del Ibex— sumaba 9.984 sucursales, por debajo de las 10.424 activas a finales del primer semestre del año pasado. Sobre esta cuestión, fuentes sindicales consultadas por el ARA lamentan que la transformación del sector no haya tenido en cuenta la opinión de los agentes sociales y advierten de las posibles consecuencias de esta transición.
Por un lado, temen que la atención al cliente empeore mientras se apuesta por el trato en remoto, de manera que se compromete una red de oficinas a la baja. Por otro lado, se muestran escépticos de que los nuevos puestos de trabajo sean verdaderamente "de calidad" y que los cambios estén dirigidos solo a las ganancias de los accionistas. Según los resultados de este primer semestre, los seis grandes bancos del Ibex alcanzaron un beneficio récord de 20.164 millones de euros, un 18% más que los seis primeros meses del año pasado.