El Banco de España anticipa que las medidas por la guerra amortiguarán el impacto sobre el PIB y los precios
El organismo supervisor sitúa en un 2,3% el crecimiento económico de este 2026, y eleva la inflación al 3%
MadridEl conflicto en Oriente Medio no ha pasado por alto en la actualización de las previsiones macroeconómicas del Banco de España a pesar del poco margen de tiempo entre el estallido de la guerra y la elaboración de un nuevo informe. El ente supervisor reconoce que el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán y las ramificaciones en la zona tendrán un impacto en el crecimiento de la economía española, pero sobre todo en la evolución de los precios. Ahora bien, estima que el paquete de medidas fiscales del gobierno español que este jueves validó el Congreso ayudará a "amortiguar" el shock económico.En términos generales, prevé que el producto interior bruto (PIB, el indicador que sirve para medir el tamaño de una economía) crezca un 2,3% en 2026, tal como se desprende del informe publicado este jueves. Puede parecer contradictorio porque supone una mejora respecto de las previsiones del mes de diciembre, cuando el Banco de España preveía que la economía española crecería un 2,2% en 2026. Ahora bien, antes de la guerra el ente supervisor apuntaba a un crecimiento de un 2,4% este ejercicio, es decir, mucho más favorable. Esta buena marcha de la economía se explica por el pulso de los últimos meses de 2025 (en el cuarto trimestre la economía rebotó un 0,8%) y el arranque de 2026. Pero el impacto del conflicto era de 0,4 décimas sobre esta previsión, de manera que el crecimiento económico se habría situado en el 2% si no se hubieran desplegado las medidas anunciadas, según ha explicado el Banco de España.
Respecto a la inflación, la evolución es más desfavorable. En este sentido, el dinamismo económico por el consumo privado de las familias y el sector servicios ya impulsaba al alza los precios incluso antes de la guerra, y el Banco de España preveía que la inflación media se situara en torno al 2,7% este 2026 (en diciembre la situaba en el 2,1%). La guerra aún alimenta más esta tendencia por la traslación de los precios del gas y el petróleo sobre la electricidad, y los alimentos, que también se encarecerán por los efectos del conflicto sobre los fertilizantes, así como por los llamados efectos de segunda ronda: por ejemplo, un incremento de los costes en las empresas. Todo ello suponía incrementar en 0,8 décimas la previsión de inflación. Con el decreto de medidas el Banco de España deja la previsión de la tasa de inflación media en 2026 en un 3%, casi un punto por encima en comparación con tres meses atrás.
Sobre el paquete de medidas fiscales, que incluye ayudas directas y subvenciones, el Banco de España ha destacado que está "bien acotado", en palabras del director general de Economía del organismo, José David López. Sin embargo, López también ha reconocido que habrían preferido que estuviera aún más "focalizado". "Padece de un déficit redistributivo", ha indicado el director del área económica en un encuentro informativo.
Diferentes escenarios
Del mismo modo que el Banco Central Europeo (BCE), el Banco de España trabaja con diferentes escenarios en función de la evolución del conflicto en Oriente Medio. En un escenario central, los riesgos sobre las previsiones publicadas este jueves se orientan a la baja en cuanto a la actividad económica, es decir, que el crecimiento podría desacelerarse. Mientras que en el caso de los precios, los riesgos vinculados a la guerra presionan al alza la previsión. Por lo tanto, la inflación media en 2026 podría ser superior.
"Una intensidad más elevada del conflicto bélico y su prolongación durante varios meses —posibilidad que, a la luz de los acontecimientos más recientes, parece ganar más peso— mantendría elevadas las cotizaciones de las materias primas energéticas y aumentaría la probabilidad de que se materialicen efectos de segunda ronda sobre los salarios y los precios a lo largo de la cadena de producción. Todo ello podría traducirse en un menor dinamismo de la actividad económica y en tasas de inflación más elevadas de las actualmente proyectadas en el escenario central", concluye el Banco de España.