Macroeconomía

El Banco de España avisa que si la guerra se enquista la inflación se puede disparar

El organismo eleva al 2,3% el crecimiento de este 2026 por las medidas del gobierno

Precios de los diferentes tipos de gasolina y gasoil anunciados en una gasolinera de Madrid
27/03/2026
3 min

MadridEl conflicto en Oriente Próximo no ha pasado desapercibido en la actualización de las previsiones macroeconómicas del Banco de España a pesar del poco margen de tiempo entre el estallido de la guerra y la elaboración de un nuevo informe. El ente supervisor reconoce que el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán y las ramificaciones en la zona tendrán un impacto en el crecimiento de la economía española, pero sobre todo en la evolución de los precios. De hecho, si el conflicto se enquista la tasa de inflación media para este 2026 podría dispararse hasta el 5,9% por las disrupciones en el mercado energético global. Ahora bien, el organismo que preside el exministro socialista José Luis Escrivá estima que el paquete de medidas fiscales del gobierno español que este jueves validó el Congreso ayudará a "amortiguar" el choque económico de una guerra que por ahora no parece tener fin.En términos generales, el Banco de España (BdE) prevé que el producto interior bruto (PIB, el indicador que sirve para medir el tamaño de una economía) crezca un 2,3% en 2026, tal como se desprende del informe publicado este viernes. Puede parecer contradictorio, porque supone una ligera mejora respecto de las previsiones del mes de diciembre, es decir, las previsiones de antes de la guerra, cuando el ente preveía que la economía española crecería un 2,2% en 2026.

Ahora bien, antes del conflicto el Banco de España estimaba un crecimiento de un 2,4% este ejercicio, es decir, mucho más favorable. Una buena marcha de la economía que se explica por el pulso del consumo privado de los últimos meses de 2025 (en el cuarto trimestre la economía rebotó un 0,8%) y el inicio de 2026. El estallido de la guerra habría supuesto un impacto de 0,4 décimas sobre esta previsión, de manera que el crecimiento económico se habría situado en el 2% si no se hubieran desplegado las medidas anunciadas, según ha explicado el Banco de España. Con todo, de la misma manera que con los precios, si el conflicto se alarga en los meses la economía española podría crecer tan solo un 1,9% este año, según el escenario más adverso dibujado por el organismo.

Lo mismo ocurre con la inflación, aunque en este caso la evolución es más desfavorable. En este sentido, el dinamismo económico de finales de 2025 ya impulsaba al alza los precios incluso antes de la guerra, y el Banco de España preveía que la inflación media se situara en torno al 2,7% este 2026 (en diciembre la situaba en el 2,1%). La guerra aún alimenta más esta tendencia por la traslación de los precios del gas y el petróleo sobre la electricidad; también por la presión de los alimentos, que se encarecerán por los efectos del conflicto sobre los fertilizantes, así como por los llamados efectos de segunda ronda: por ejemplo, un incremento de los costes en las empresas. Con el decreto de medidas, el Banco de España deja la previsión de la tasa de inflación media en 2026 en un 3%, casi un punto por encima en comparación con tres meses atrás.

Sobre el paquete de medidas fiscales, que incluye ayudas directas y subvenciones, el Banco de España ha destacado que está "bien acotado", en palabras del director general de Economía del organismo, José David López. Sin embargo, López también ha reconocido que habrían preferido que estuviera aún más "focalizado". "Medidas selectivas permitirían alcanzar un grado de protección similar, así como reducir distorsiones sobre las señales de precios relativos", sugiere el organismo. "Padece de un déficit redistributivo", ha indicado el director del área económica en un encuentro informativo.

Diferentes escenarios

Del mismo modo que el Banco Central Europeo, el Banco de España trabaja con diferentes escenarios en función de la evolución del conflicto en Oriente Medio. En un escenario central, los riesgos sobre las previsiones publicadas este jueves se orientan a la baja en cuanto a la actividad económica, es decir, que el crecimiento podría desacelerarse. En el caso de los precios, los riesgos vinculados a la guerra presionan al alza la previsión.

"Una intensidad más elevada del conflicto bélico y su prolongación durante varios meses, una posibilidad que a la luz de los acontecimientos más recientes parece ganar más peso, mantendría elevadas las cotizaciones de las materias primas energéticas y aumentaría la probabilidad de que se materialicen efectos de segunda ronda sobre los salarios y los precios a lo largo de la cadena de producción. Todo ello podría traducirse en una disminución del dinamismo de la actividad económica y en tasas de inflación más elevadas de las actualmente proyectadas en el escenario central", concluye el Banco de España.

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