Hombres y mujeres

El cervecero que acabó aliado con Prisa en la Cadena Ser

Una sobrina de Julio Mario Santo Domingo emparentó con la casa real monegasca

El verano de 2005 se produjo la operación corporativa más grande de la historia de Colombia, cuando la principal cervecera del país fue vendida a la sudafricana SABMiller a cambio de 7.800 millones de dólares. Detrás de esta transacción estaba Julio Mario Santo Domingo, el magnate más importante de aquel país latinoamericano. Su familia había sido la máxima accionista de la compañía cervecera desde la década de los sesenta, con una tradición en el sector aún más atrás en el tiempo, cuando en 1933 su padre adquirió Cervecería Barranquilla y Bolívar.

Julio Mario Santo Domingo Pumarejo Empresario colombiano

  • 1923-2011
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El empresario era hijo de una familia sefardí establecida en Barranquilla (Colombia) desde 1915, pero nacido en Panamá porque allí estaba el hospital que la madre había elegido para traerle al mundo. Desde comienzos del siglo XX, los Santo Domingo se dedicaban a los negocios y tenían mucho éxito. La actividad inicial fue la de importación y exportación, con base en la ciudad de Nueva York. Coincidiendo con el Crac del 29 la familia se instaló temporalmente en España, pero Julio Mario Santo Domingo solo estaría allí unos pocos años, porque tan pronto como finalizó los estudios primarios, los padres le enviaron de regreso a Colombia para que se recuperase de ciertos problemas respiratorios (de rebote, se salvó de vivir la Guerra Civil Española, que estaba a punto de estallar). Como su comportamiento mientras estudiaba en Bogotá no era el deseado, su padre decidió que continuase el bachillerato en Massachusetts, donde no llegó a hacer estudios universitarios, pero sí que consiguió un gran nivel en lengua inglesa y un buen puñado de amistades.

Otra vez instalado en Barranquilla, y antes de hacerse cargo de los negocios del padre, tuvo muchas inquietudes intelectuales, de manera que se rodeó de escritores locales, hasta el punto de formar parte del llamado Grupo de Barranquilla, el colectivo de donde surgiría el premio Nobel Gabriel García Márquez. En la década de los cincuenta era miembro del comité de redacción de la revista Crónica, una publicación que, curiosamente, hablaba de literatura y de fútbol.

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A mediados de los años cincuenta, comenzó a hacerse cargo de los negocios familiares, y una de sus primeras participaciones fue en 1955, cuando firmó un acuerdo con los americanos de Reynolds, del sector del aluminio, para que la multinacional entrase en Colombia. En los años sesenta, el progenitor se retiró definitivamente y dejó el camino libre a nuestro protagonista, que se propuso hacer crecer el imperio familiar. El primer paso fue la adquisición progresiva de la cervecera Bavaria, con la que abríamos esta historia, y que acabó fusionada con la compañía de la familia, Águila, evolución de aquella primigenia Cervecería Barranquilla y Bolívar.

Con la muerte del padre (1973) se inició un proceso de diversificación de las inversiones. Así fue como puso un pie en sectores tan diversos como finanzas, seguros, turismo, transporte, alimentación, servicios y medios de comunicación. En este último ámbito, en 1986 echó la red sobre la emisora más importante del país, Caracol Radio, de la que compró un 50%. Pocos años después abrió las puertas de la cadena a la firma española Prisa, que pasó a ser su socio. En la cartera también incluyó el diario El Espectador, uno de los medios de prensa escrita más antiguos y prestigiosos de Colombia. También durante un tiempo fue propietario de Avianca, la línea aérea de bandera en su país.

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El holding que agrupaba las participaciones de la familia nació como Colinsa y más tarde fue rebautizado como Valores Bavaria. En la década de los noventa controlaba unas ciento veinte empresas, lo que colocó a Julio Mario Santo Domingo cerca de los cien hombres más ricos del mundo según Forbes, la publicación especialista en la materia. Trató amistad con Henry Kissinger y tenía relación frecuente con presidentes de los Estados Unidos como Jimmy Carter, Bill Clinton y los dos Bush. Ya en el siglo XXI, la sociedad holding pasó a llamarse Valorem, y hoy día tiene participaciones relevantes en Caracol Televisión, El Espectador, la red Cine Colombia, la cadena de supermercados D1 (la más importante del país), además de compañías forestales, de gas natural, de transporte e inmobiliarias.

Desde finales de los setenta, vivía en Park Avenue (Nueva York), la ciudad donde murió en el año 2011 y dejó una fortuna valorada en 8.400 millones de dólares. Dos años después, su nieta se casó con Andrea Casiraghi, de la familia real de Mónaco.