Energía

Tarragona, clave para que los aviones no se queden en tierra

El estado español queda al margen de la preocupación global por la falta de combustible para los aviones

Las instalaciones de la petroquímica de Repsol.
16/05/2026
3 min

TarragonaGran parte del mundo mira con preocupación hacia el estrecho de Ormuz, el paso que comunica el golfo Pérsico con el océano Índico y por donde pasaba una quinta parte de los hidrocarburos que llegaban al mercado internacional antes de que los Estados Unidos e Israel decidieran atacar Irán. Los hidrocarburos son la base de los combustibles fósiles (petróleo y gas natural) y, actualmente, son básicos para generar energía y fabricar plásticos. Muchos países europeos temen que si la guerra continúa y el bloqueo del estrecho perdura, así como los ataques a refinerías y plantas petroquímicas de Oriente Medio, puedan empezar a faltar derivados del petróleo como el queroseno que hace funcionar los aviones. Ante esta situación, en el estado español las miradas no enfocan lejos, sino que se centran en las ocho refinerías de Repsol, BP y Moeve que todavía se mantienen –entre ellas, la del polígono petroquímico de Tarragona– y que se han convertido en un balón de oxígeno ante la amenaza de que puedan faltar hidrocarburos.

En esta ventaja que España tiene respecto a otros países europeos hay dos factores clave. El primero depende de la procedencia del petróleo: el 60% del crudo que abastece las ocho refinerías españolas llega desde América (de países como los Estados Unidos, Brasil o México), el 30% de África (Nigeria y Libia) y solo un 7% proviene de Oriente Medio, de modo que el bloqueo del estrecho que ha puesto en guardia a todo el mundo tiene un impacto inferior en el abastecimiento español. En la refinería de Tarragona, por ejemplo, no llega crudo de Oriente Medio, sino principalmente de Libia. El segundo factor es la apuesta por haber mantenido y actualizado con fuertes inversiones las refinerías, mientras muchos otros países las cerraban. El presidente de Repsol, Antoni Brufau, recordó este jueves ante la junta general de accionistas que en solo quince años han cerrado 35 refinerías en toda Europa.

El crudo llega por vía marítima a las refinerías que, a partir de un proceso de destilación, lo transforman en otros derivados. En el contexto actual, uno de los más importantes –y de los que más preocupan al continente– es el queroseno, el combustible que hace funcionar los aviones. El 80% del queroseno que se consume en España lo producen las refinerías españolas, según fuentes de la Asociación de la Industria del Combustible en España, y el 76% del gasoil que se consume también se produce dentro de las fronteras del Estado. La gasolina, incluso se exporta.

Queroseno y gasoil

Según una estimación realizada por la compañía Repsol, de un barril de petróleo se obtiene aproximadamente un 40% de gasoils, algo más de un 16% de queroseno, un 15% de gasolinas, un 7% de fuel, un 2% de gases licuados y casi un 20% de otros productos. "Ahora mismo, en Repsol estamos implementando medidas para incrementar la producción de gasoil y queroseno ante el actual contexto internacional", según ha explicado el director de Repsol en Tarragona, Jesús Sancho, que destaca "el alto grado de conversión" que tienen las refinerías de Repsol, que se pueden adaptar a la demanda del mercado.

El año 2025, Repsol refinó en España 37,3 millones de toneladas de petróleo, lo que representa más del 60% del total del refinamiento de España. En años como el actual, sin paradas programadas para el mantenimiento de la planta, desde la refinería de Tarragona se pueden procesar hasta 9 millones de toneladas de crudo. Con este volumen, se pueden obtener hasta 1,4 millones de toneladas de queroseno, lo que permitiría que un avión volara 16.200 veces de Barcelona a Nueva York. Al mismo tiempo, según fuentes de la compañía, con el crudo procesado se pueden producir hasta 4,1 millones de toneladas de gasoil.  

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