Industria

La logística alerta de una pérdida "irreversible" de competitividad: "Hay empresas malviviendo"

El Clúster Logístico de Cataluña sitúa la aportación al PIB del sector por encima del 10%

El presidente del Clúster Logístico de Cataluña, Ignasi Sayol
14/05/2026
3 min

BarcelonaLa logística ocupa posiciones de dudoso privilegio en las listas de los sectores más afectados por las turbulencias internacionales de la última media década. La pandemia prácticamente detuvo todo el tránsito de mercancías, y la industria no ha llegado a recuperar el aliento. Sin haber salido a flote, las guerras —primero en Ucrania y después en Irán— han profundizado aún más la crisis. A un contexto internacional difícil de navegar, según ha alertado el presidente del Clúster Logístico de Cataluña, Ignasi Sayol, se añade un contexto catalán muy menos que ideal: "Sufrimos una pérdida irreversible de competitividad. Hablamos de desaparición de empresas y de empresas que malviven, sin capacidad para invertir", ha alertado.

El clúster, en colaboración con la sectorial logística de la patronal de la pyme catalana, Pimec, ha publicado este jueves el informe anual de la contribución de la logística a la economía catalana, con datos consolidados de 2023. El documento ratifica que este segmento de la industria aporta poco más de un 10% al PIB catalán: un 3,6% se concentra en las actividades íntegramente logísticas, en torno al transporte de mercancías, mientras que el 6,4% restante surge de los "consumos intermedios", como los costes de almacenamiento, la inmobilogística (inmobiliaria logística) y otras actividades tangenciales, pero que llevan a cabo empresas logísticas.

Sayol, sin embargo, alerta de que la tendencia de los últimos años es preocupante: solo las partes accesorias han crecido en valor, mientras que el núcleo del negocio ha retrocedido en la última década cerca de un punto, desde el 4,3% del valor añadido bruto (VAB, un indicador que mide la actividad económica), la aportación del tejido logístico al conjunto de la economía del Principado.

Imposible asumir la inflación

"Desde la pandemia nos ha ido muy mal", lamenta el presidente de la agrupación empresarial, que hace un diagnóstico claro: la productividad del sector se ha desplomado en los últimos años, con una caída del valor añadido por trabajador próxima al 4% en el periodo analizado. El conjunto de la economía catalana, al contrario, ha visto cómo su eficiencia general se ha disparado un 12,5%, según apunta Sayol, que detecta en las empresas de su entorno, mayoritariamente pymes, una "pérdida irreversible de competitividad".

El lastre para el sector, según el dirigente empresarial, son los costes laborales, que han crecido más de un 67% en la última década, muy por encima del 52% que se han ampliado en términos generales en Cataluña. Para Sayol, el incremento no encaja con la evolución de la actividad logística y responde más bien a un mal encaje del convenio colectivo con el conjunto de las empresas. En Cataluña, hay que recordar, las empresas logísticas se rigen por el acuerdo sectorial del transporte, y no tienen uno propio. "Los perfiles son diferentes, y los costes son diferentes", considera el presidente del clúster.

A este gasto añadido se suma la inflación general del petróleo, que golpea especialmente a una industria que depende mucho del precio del gasoil. El incremento de gastos a raíz de estos dos factores, sin embargo, no se está pudiendo trasladar a los precios del sector, porque "los grandes cargadores [los importadores y exportadores de mercancías] no lo aceptan".

La situación "no ha mejorado"

«La logística se trata como una commodity, a subasta», ha denunciado Sayol. Con esta carga de gastos, solo un tercio del VAB de las empresas logísticas se puede dedicar a inversiones, excedentes y amortizaciones. «Algunos dicen que los empresarios ganamos mucho dinero, pero no sé cuáles. Esta es la realidad», ha lamentado.

A pesar de que los últimos datos consolidados corresponden a 2023, Sayol ha negado que la evolución desde entonces haya sido positiva. «En todo caso, la cosa ha empeorado», ha lamentado el representante patronal. La guerra en Irán, especialmente, ha multiplicado la tensión que deben soportar las empresas logísticas catalanas, por el coste general de la energía.

La situación es tal, ha avisado, que "están desapareciendo negocios" por el agujero en las cuentas que está haciendo el combustible disparado. Un transporte y almacenamiento con esta mala salud, concluye, puede lastrar el rendimiento general de la industria catalana: "Si queremos un tejido productivo competitivo, necesitamos una logística eficiente".

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