Dos vecinas de Sabadell demandan a Sareb, que les reclama más de 3 millones de euros por una hipoteca que no contrataron
El beneficiario del préstamo era la promotora Wilder Bay, que quebró sin secar la deuda
BarcelonaDos vecinas de Sabadell han interpuesto una demanda judicial contra la Sareb —el llamado banco malo— después de que la entidad les reclame más de tres millones de euros por una hipoteca que nunca contrataron, ni directa ni voluntariamente. Según expone la querella, que ya se ha admitido a trámite, las afectadas —ya difuntas— no llegaron a recibir el dinero que ahora se les exige que vuelvan. De hecho, tal y como explica la querella, el préstamo fue concedido a un tercero: la promotora inmobiliaria Wilder Bay SL, que posteriormente entró en concurso de acreedores. A partir de entonces, la deuda hipotecaria fue objeto de varias cesiones financieras hasta su llegada a la Sareb, que ahora reclama la deuda a las hijas de las difuntas vecinas, que tienen 79 y 74 años.
Pero, ¿cómo llegaron las dos vecinas a esta situación? Vamos a palmos. En 2004 la promotora Wilder Bay propuso a las afectadas canjear su casa a cambio de unos futuros pisos que la promotora tenía que construir. Según explican las denunciantes, la operación se les presentó como una permuta ventajosa, un intercambio en el que ambas partes obtienen un valor igual o superior al que entregan. "En un inicio todo iba bien", explica Txell Alavedra, limpia de una de las afectadas, que añade que todo cambió cuando las obras todavía estaban a medias: "Un día llamaron a los vecinos al notario y les dijeron que, para acabar la obra, necesitarían un crédito". Ahora bien, tal y como relata Alavedra, firmaron un documento en el que la promotora se comprometía a entregar las viviendas netas de deuda.
Pero habría gato escondido: las futuras viviendas de ambas denunciantes quedaron hipotecadas en garantía de un préstamo superior a los 6 millones de euros concedido a la promotora por la antigua Caixa Penedès. Y, tal y como explica la nieta de una de las vecinas afectadas, ambas fueron inducidas a firmar documentos hipotecarios sin asesoramiento. "El notario y los abogados les dijeron que, de no firmar, perderían las viviendas y se quedarían sin nada", relata Alavedra. Las denunciantes, confiando en los abogados de la firma, asumieron un riesgo que no les correspondía después de que la promotora prometiera que secaría ella las deudas. La posterior entrada de la empresa en concurso de acreedores en 2012 no hizo más que agravar la situación: si bien Wilder Bay SL siguió pagando el préstamo durante un tiempo, llegó un día que dejó de hacerlo. Años después, Sareb reclama a las mujeres el total de la deuda hipotecaria como si ellas hubieran sido las beneficiarias.
"La deuda no nos pertenece"
Ahora, la demanda de las dos afectadas solicita que se respete el contrato de permuta que firmaron y que se declare su derecho a recibir las viviendas netas de cargas. También se pide la inexigibilidad del crédito de la Sareb en su contra. De hecho, en el texto presentado se consideran graves errores y omisiones en la cadena de transmisiones y actuaciones bancarias. Concretamente, mientras la deuda ha ido saltando entre entidades en los últimos años, las denunciantes nunca han sido notificadas sobre estas operaciones. Presentada la acusación, el juzgado de Barcelona ya ha acordado publicar la tramitación de su demanda en el Registro de la Propiedad donde constan inscritas sus fincas, con el fin de alertar a cualquier interesado en adquirirlas de que la compra podría resultar nula en el futuro.
Por otra parte, Txell Alavedra lamenta que el procedimiento haya sido tan opaco. "Durante todos estos meses ha sido imposible hablar con Sareb; esta deuda no nos pertenece a nosotros", asegura. La familiar de la víctima explica que las vecinas eran "conscientes" de que existía una deuda por el edificio, pero dice que nunca se les avisó de que podía recaer sobre ellas o sus familiares: "No nos advirtieron de los peligros". Esta semana, el Ayuntamiento de Sabadell se ha puesto en contacto con las afectadas y les ha comunicado que ayudarán con la mediación entre Sareb y ellas. "No existen casos similares al mismo, y menos contra un banco como la Sareb", sentencia. Por su parte, el abogado de las demandantes, Valeri Montseny Medalla, señala que "el caso pone de manifiesto una grave disfunción del sistema hipotecario y la falta de protección real de los particulares frente a las grandes entidades financieras".