Revisar la obligación del 30% de vivienda protegida y más incentivos fiscales, las recetas de la Cámara para fomentar el alquiler
La organización crea el Observatorio de la Vivienda, una herramienta con la que quieren analizar la evolución del sector y formular propuestas de actuación
BarcelonaLa Cámara de Comercio de Barcelona ha presentado este miércoles su plan para combatir la crisis de la vivienda. La entidad empresarial ha anunciado un conjunto de 20 medidas "estructurales" para afrontar el reto que supone para el país. Según asegura la Cámara, los objetivos de la iniciativa son "incrementar de manera sostenida la oferta de vivienda, reforzar la seguridad jurídica y garantizar el acceso a una vivienda digna para el conjunto de la ciudadanía". Las estimaciones recogidas por la entidad apuntan que en los próximos cinco años habrá que dar respuesta a más de 180.000 nuevas necesidades de vivienda.
Tal como apunta la institución, las medidas planteadas "combinan actuaciones en los ámbitos de la regulación, la fiscalidad, la financiación y la colaboración público-privada, con una visión de largo plazo que permita equilibrar el mercado libre con la vivienda protegida y garantizar la estabilidad de las políticas de vivienda más allá de los ciclos políticos". Entre las propuestas, la Cámara defiende la reducción efectiva de los plazos de concesión de licencias, la reforma de la legislación urbanística para agilizar la modificación de planes y evitar anulaciones totales por defectos formales subsanables, así como una mayor flexibilidad en los cambios de uso de locales y oficinas vacías hacia vivienda. Además, también piden revisar la obligación del 30% de vivienda protegida en Barcelona.
Ante este contexto, la Cámara también ha formalizado la creación del Observatorio de la Vivienda, una herramienta con la que quieren analizar la evolución del sector y formular propuestas de actuación desde la "colaboración público-privada".
Exceso de burocracia
En materia fiscal, la Cámara apuesta por reducciones impositivas para la promoción de vivienda asequible, incentivos fiscales para sacar al mercado de alquiler viviendas en zonas tensionadas y medidas específicas para facilitar el acceso a la primera vivienda, especialmente para jóvenes y familias con rentas medias y bajas. Por otra parte, en cuanto a la financiación, la institución aboga por ampliar las líneas de crédito bonificado a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO) y el Instituto Catalán de Finanzas (ICF), aumentar progresivamente el gasto público en vivienda hasta equipararla con la media europea y dar apoyo específicamente a proyectos de rehabilitación y regeneración urbana.
Donde también pone la lupa la entidad es en el "obstáculo" que supone la burocracia. En concreto, la Cámara de Comercio de Barcelona considera que la complejidad administrativa, la fragmentación competencial y la duración excesiva de los procedimientos constituyen los principales frenos a la producción de vivienda y apunta que, para que haya un incremento de la oferta, es necesaria una simplificación de los trámites urbanísticos y ambientales. La organización, sin embargo, remarca que "la simplificación administrativa no ha de implicar una reducción de garantías, sino una mejor organización del control público, basada en el principio de proporcionalidad, la seguridad jurídica y la responsabilidad técnica".