Cómo construir una "dieta mediática saludable", según psicólogos y expertos
Los expertos recomiendan establecer un límite al consumo de noticias para no caer en un agotamiento mental
BarcelonaRedes sociales, alertas, diarios digitales, pero también ediciones en papel, televisiones y radios. Actualmente, la información puede llegar por muchos canales y prácticamente sin parar. Aunque estar informado es esencial para participar de la democracia, en los últimos años se ha detectado que el exceso de consumo de noticias puede pasar factura. Los psicólogos lo llaman fatiga informativa. ReachLink, plataforma dedicada al apoyo en salud mental, lo define como "un estado de agotamiento cognitivo y emocional que se desarrolla cuando se está expuesto a los medios de comunicación de manera continuada a lo largo del tiempo. No se trata solo de notarse cansado de oír malas noticias. Es una respuesta psicológica específica al flujo incesante de información que caracteriza el consumo de medios moderno. Es posible que lo experimentes como una sensación de angustia, entumecimiento o, simplemente, de ser incapaz de procesar ni un titular más".
Para la psicóloga Mireia Cabero, directora del gabinete Cultura Emocional Pública, el fenómeno es como tener "un plato que siempre está lleno de comida variada, atractiva, magnética, deliciosa y a medida de mis gustos, y que se llena automáticamente de manera constante, sin que mi voluntad de comer importe". Señala que la fatiga ha incrementado en los últimos años a causa de la creación de un "sistema digital muy efectivo que te interpela constantemente porque el algoritmo te envía contenidos diseñados de manera estratégica y personalizada", y añade que ha tratado casos en personas que "por posición, ámbito y exigencia profesional diaria necesitan estar hiperconectadas".La psicóloga Laura Esquinas también ha tratado a personas que manifiestan sufrir el agotamiento mediático, aunque no acuden a consulta por este motivo. "En los últimos años hemos vivido una sucesión de acontecimientos que han tenido un gran impacto emocional: la pandemia de la covid-19, la guerra de Ucrania, la situación de Oriente Medio, inestabilidad económica y la crisis climática. Todo esto ha provocado angustia, crispación, rabia, tristeza. Que casi no tengamos tiempo para elaborar estas emociones antes de recibir un nuevo impacto provoca una situación de saturación y agotamiento: mi cuerpo y mi mente no pueden seguir recibiendo este tipo de informaciones porque todo es malo y angustiante", reflexiona la psicóloga. Un estudio publicado en 2021 en el International Journal of Environmental Research and Public Health que siguió a 2.251 adultos durante la primavera de 2020, llegó a la conclusión de que cuanta más información se buscaba sobre la covid, más posibilidades había de sufrir estrés emocional. Uno de los responsables del estudio, el doctor Markus Brauer, profesor de Psicología de la Universidad de Wisconsin-Madison, explicaba a la American Psychological Association que la incertidumbre "es un estado psicológico difícil" para los humanos. Así pues, tener más información sobre cualquier cuestión debería servirnos para aportarnos seguridades. El problema es que, con algunas cuestiones, esta certeza no se puede alcanzar porque la persona siente que son problemas que escapan de su ámbito de acción. Y la impotencia degenera en un estado de desesperanza y agotamiento. El estrés que provoca la avalancha de noticias también tiene una explicación biológica. "Cuando una persona empieza a sentir un malestar intenso, esto está relacionado con una hormona que llamamos cortisol. De hecho, siempre que se produce una reacción de gran tensión o ansiedad, el cortisol puede tener un papel. Asimismo, cuando experimentamos ansiedad o ira, a menudo lo que ocurre es simplemente que se libera adrenalina al torrente sanguíneo. Esta respuesta del sistema nervioso simpático es la reacción subyacente que conduce a un aumento de la ansiedad y al pánico", señalaba el psicólogo clínico Sam S. Anderson, de la Mayo Clinic, en el pódcast Health Matters. Añade que, en una situación normal, nuestro cuerpo está programado específicamente para gestionar esta intensidad y serenarse, pero el bombardeo constante de información puede hacer que sea imposible o difícil de conseguir. Herramientas para gestionar la información
Ante este escenario, muchas personas optan por evitar de forma sistemática las noticias. Los psicólogos, sin embargo, no recomiendan dejar de informarse del todo, sino confeccionar un sistema que sea positivo para la salud mental, lo que se conoce como "dieta mediática saludable". En este sentido, Cabero asegura que se pueden consumir noticias sin caer en la fatiga de la misma manera que "podemos comer y beber sin sobrepasarnos". Esquinas se manifiesta en la misma línea que Cabero. "Puede que la persona que se sienta así simplemente necesite construir una relación más sana con la información. Es importante decidir y construir los momentos del día en que se consumen noticias y tener una posición más activa en cuanto a escoger las fuentes de información. Hacer scroll nos pone en una posición pasiva", reflexiona. Recuerda que una situación muy habitual es que consultemos el móvil y hagamos scroll en los momentos de relajación, y esto contrasta con el tipo de informaciones que recibimos en estos momentos supuestamente de descanso. "Si lo que estamos buscando es un momento de relajación y lo que estamos recibiendo son noticias que nos generan mucho impacto emocional, a la larga puede provocar más agotamiento", señala. Entre los consejos prácticos para frenar este agotamiento, Cabero señala dos acciones que pueden ayudar a las personas que se sienten más sobrepasadas: desactivar notificaciones y mantener espacios de oasis mental y de autoprotección especialmente a partir de las 21:00h.