¿Cuáles son los intereses económicos españoles en Venezuela?
Repsol es la empresa con mayor actividad en el país, donde también tienen presencia una veintena de corporaciones más, entre ellas Telefónica, BBVA y Mapfre
BarcelonaTrump lo ha dejado claro. La intervención en Venezuela tiene el foco puesto en sus inmensas reservas petroleras, tal y como desde hacía semanas había evidenciado la presión que había ejercido sobre los barcos que transportan crudo. En su primera intervención tras la operación militar, el presidente de Estados Unidos anunció una inversión de "miles de millones de dólares" para reparar la infraestructura petrolera venezolana.
El oro negro de Venezuela es la principal relación comercial que ha mantenido con España desde la llegada del chavismo. Aunque las relaciones económicas entre ambos países habían sido "intensas" antes de la llegada del chavismo, tal y como remarca el organismo estatal ICEX, se han reducido "sustancialmente" y actualmente son "escasas". En 2024 Venezuela ocupó la posición 87 como país de destino de la exportación española (en 2023 ocupaba la 98). En el caso de las importaciones hacia España, escaló hasta la posición 50, especialmente por las importaciones de petróleo que realiza Repsol.
Aparte del protagonismo de Repsol, presente en el país desde 1993, tienen presencia en Venezuela una veintena de compañías españolas, entre ellas el BBVA, Banco Exterior, Telefónica, Mapfre, Zara o Plus Ultra. BBVA tiene una cuota del 16% a través de Banco Provincial, sólo por detrás de la banca pública, el Banco de Venezuela, que domina el 70% del mercado. El banco de origen vizcaíno dispone de una red formada por 160 oficinas y una plantilla de 2.000 trabajadores. También está presente Banco Exterior, del grupo de origen español Fierro.
Telefónica opera servicios de telefonía móvil en Venezuela desde el año 2005, cuando compró el operador Telcel BellSouth. Aunque la compañía había puesto en marcha un plan de inversiones en el país para reforzar su posición, su presidente, Marc Murtra, anunció su salida del país el pasado noviembre, en línea con las desinversiones previstas en México y Chile.
Comercio exterior
Con las sanciones estadounidenses sobre el petróleo, Venezuela dejó de publicar las cifras de su comercio exterior, que representa un 30% del PIB, y organismos como el ICEX las calculan de forma indirecta, porque "gran parte se vende clandestinamente en mercados asiáticos y se cobra en criptomonedas".
El fuerte deterioro económico del país, sujeto a la presión internacional, ha hecho que las exportaciones españolas hayan ido cayendo desde 2013 hasta 2021, cuando se tocó el mínimo de 108 millones de euros. Según datos de la Secretaría de Estado de Comercio, desde entonces, han ido aumentando, situándose en 125 millones en 2022, 144 millones en 2023 y 230 millones en 2024. En los primeros diez meses de 2025, España exportó 150 millones de euros, un claro descenso respecto al año.
Las importaciones también han ido creciendo en los últimos años desde un mínimo de 63 millones de euros en el 2021. Un año más tarde, las compras se situaron en los 578 millones, mientras que en el 2023 crecieron hasta los 633 millones. En 2024 se dispararon hasta los 1.390 millones de euros, un 120% más. Una cifra que se explica por la importación de petróleo que hace Repsol, su método para ir cobrándose la deuda con la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).
De hecho, el combustible representa más del 94% de todas las importaciones que recibe España de Venezuela. Este desequilibrio hace que el saldo comercial entre ambos países sea muy deficitario para España, hasta los 1.160 millones de euros en 2024. Sin embargo, el petróleo venezolano sólo representó el 2% del total recibido por el Estado entre 2018 y marzo de 2025, cuando se revocaron los permisos de importación para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Por eso, entre enero y octubre del 2025, las importaciones venezolanas cayeron hasta los 347 millones de euros.
Abriendo el foco, Estados Unidos es el cliente más importante para Venezuela. Luego vienen otros como India, China y España. Por lo que se refiere a las importaciones, el Estado también se encuentra entre los principales proveedores para Venezuela, aunque en una posición más modesta, cayendo hasta la octava plaza. El ranking lo lidera China, seguida de Estados Unidos, Brasil, Panamá, Colombia, Argentina y Turquía.
En la Unión Europea la historia se repite. Las exportaciones venezolanas representaron 2.150 millones de euros en 2024, un 80% más en comparación con el año anterior, según datos recogidos por el ICEX. Y, además, están muy poco diversificadas, con el combustible representando la partida más importante. Esta dependencia energética ha llevado a que la balanza comercial con el estado latinoamericano también sea desfavorable para la UE. Las importaciones europeas se situaron en los 782 millones de euros en 2024.
Inversión extranjera
Desde hace años que Venezuela no publica cifras de inversión y los datos disponibles son estimaciones, como ocurre con las cifras de comercio exterior, aunque el ICEX señala que la inversión extranjera ha sido "prácticamente inexistente" en los últimos años. Se calcula que el país recibió una inversión de 1.633 millones de dólares en 2024.
En cuanto a la inversión, España había llegado a ser el segundo país inversor en Venezuela en 2015, con más de 100 filiales, sólo por detrás de Holanda. "Venezuela ha perdido mucho atractivo en los últimos años como destino de las inversiones", remarca el organismo estatal. Esto ha hecho que haya pasado de ser el quinto destino de la inversión española a nivel mundial en 2004 a recibir sólo unos 36,2 millones de euros en 2024. Repsol, la principal empresa española allí, lleva años sin invertir. En cuanto al stock de inversiones directas españolas ascendía a 2.797 millones de euros a finales de 2023, según datos de la Secretaría de Estado de Comercio. En el caso de la inversión venezolana en España, se quedaba en unos 502 millones de euros.
La alianza petrolera OPEP+, liderada por Arabia Saudí y Rusia, ha confirmado este domingo que mantendrá estable el nivel de su oferta de crudo al menos hasta abril, sin reaccionar a las turbulencias que puedan derivarse de la reciente detención de Maduro. Este es el resultado de una breve teleconferencia celebrada por los ministros de Energía y Petróleo de Arabia Saudí, Rusia, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán, según informó la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).