Administración pública catalana

Menos interinos, pero también menos jóvenes: la otra cara de la estabilización en la Generalitat

El Gobierno cumple con Bruselas en la reducción de la temporalidad, pero continúa sin garantizar el relevo generacional de la función pública

Edificio del distrito administrativo de la Zona Franca
Sebastián Marín
15/08/2026 - 19:02 h.
4 min

BarcelonaDespués de años de convocatorias y procesos de estabilización, la administración pública catalana ha alcanzado uno de los objetivos fijados por la ley 20/2021, que establecía reducir la temporalidad en la ocupación pública como paso previo a la reforma de la administración y a la mejora de los servicios públicos. Según datos a los que ha tenido acceso el ARA, la Generalitat ha registrado el nivel de temporalidad más bajo desde que hay datos en el banco de datos de ocupación pública, la herramienta que recoge la evolución de las plantillas del sector público catalán y que no está disponible en línea desde hace meses.

En 2004, el primer año con datos disponibles, la temporalidad era del 29%. En 2022 alcanzó el máximo, con un 44%, y, según los últimos datos, correspondientes a 2025, ha bajado hasta el 8%. Esto representa una reducción de 36 puntos porcentuales en solo tres años. Con esta cifra, Cataluña cumple el objetivo fijado por la Unión Europea en materia de temporalidad, mientras que en el Estado todavía le queda pendiente adaptarse a las exigencias europeas para reducir la temporalidad y el abuso de la interinidad.

La misma información recogida en la solicitud de acceso a la información pública a la que ha tenido acceso este diario revela que, a pesar de la inminente ola de jubilaciones en la administración pública catalana –tal como explicó en una entrevista en el ARA Carles Ramió, catedrático de ciencia política y de la administración por la Universitat Pompeu Fabra–, la Generalitat continúa sin garantizar el relevo generacional de la plantilla. Mientras que las franjas de edad de 45 a 59 años y de 60 a 64 años han ganado más de 5.000 trabajadores cada una respecto a 2023, las de menores de 30 años y de 30 a 44 años han perdido cerca de 300. Esto rompe la tendencia de crecimiento entre las franjas más jóvenes que se observaba desde mediados de 2016. La Generalitat no ha entregado datos detallados respecto a vinculación, departamentos o municipios, ya que el visualizador está en proceso de "revisión y actualización de su metodología".

El visualizador de la base de datos de empleo público, no disponible actualmente, en una imagen de archivo.

Desde IAC-CATAC, sin embargo, advierten que esta reducción de la temporalidad no se ha traducido en una renovación de la función pública. La portavoz del sindicato, Assumpta Barbens, defiende que los procesos de estabilización han cumplido su objetivo de reducir la interinidad, pero recuerda que la mayoría de las plazas que se han adjudicado "ya existían" y estaban ocupadas temporalmente. "Lo único que estás haciendo es estabilizar. No hay un aumento real de las plantillas", afirma. En este sentido, considera que las ofertas públicas de empleo de los últimos años han servido principalmente para convertir plazas temporales en fijas y no para dimensionar las plantillas ante las nuevas necesidades de los servicios públicos.

Esta es, según el sindicato, una de las explicaciones de por qué el descenso de la temporalidad no ha ido acompañado de un relevo generacional visible. Barbens sostiene que la administración continúa envejeciendo porque los trabajadores que accedieron a la Generalitat durante los primeros años de despliegue del autogobierno todavía ocupan buena parte de los puestos de responsabilidad. Aun así, prevé que la situación cambiará pronto: "En tres o cuatro años habrá mucha gente que se jubilará y entonces podrá iniciarse realmente el relevo generacional". También apunta que una parte de este relevo ya se está produciendo, pero queda fuera de las estadísticas oficiales porque muchos jóvenes son contratados mediante programas temporales o plazas coyunturales que no forman parte de las plantillas estructurales. "Hacen el relevo generacional, pero no queda reflejado en los datos", resume.

Barbens también relaciona el estancamiento de las plantillas con los años en que la Generalitat ha funcionado sin nuevos presupuestos. Según explica, las limitaciones presupuestarias y las tasas de reposición han restringido las convocatorias a la cobertura de jubilaciones y a la consolidación de personal temporal, hecho que no ha permitido un crecimiento sostenido de los efectivos. Por ello, critica que los anuncios de nuevas ofertas públicas transmitan una imagen que, a su parecer, no se corresponde con la realidad. "La gente se piensa que una oferta pública son nuevas plazas, pero solo son plazas ocupadas temporalmente que pasan a ser fijas", lamenta.

El sindicato también pone el foco en el modelo de acceso a la función pública. Barbens asegura que han recibido quejas de candidatos de las últimas oposiciones al cuerpo superior de la Generalitat porque consideran que las pruebas continúan priorizando la memorización por encima de las competencias que exige el trabajo cotidiano en la administración. Explica que IAC-CATAC trasladará estas quejas a la Escola d'Administració Pública de Catalunya, aunque recuerda que las bases de los procesos selectivos son competencia de la administración y prácticamente no se negocian con las organizaciones sindicales.

Además, el sindicato cuestiona las políticas orientadas exclusivamente a captar talento joven, como las ayudas para preparar oposiciones dirigidas a menores de 30 años. Barbens considera que estas medidas parten de la idea de que el relevo generacional incluye únicamente incorporar nuevos graduados, mientras dejan en un segundo término a los interinos con años de experiencia o a las personas de más edad que buscan reincorporarse al mercado laboral. Por este motivo, IAC-CATAC denuncia que estas ayudas tienen un componente "edadista" y reclama que los recursos públicos también faciliten el acceso a estos colectivos.

stats