Volver a empezar después de una sacudida: el papel clave de la inserción laboral
Iniciativas como el programa Incorpora, impulsado por la Fundación La Caixa, reivindican la inclusión laboral como una política económica efectiva
El mercado laboral español atraviesa un momento de expansión sostenida: el empleo se ha situado en máximos históricos y la tasa de paro ha alcanzado el menor nivel de los últimos 18 años, según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA). Pero el crecimiento no se explica sólo por la dinámica del mercado. También influyen políticas capaces de activar talento que había quedado desconectado. En este contexto, la inserción laboral emerge como pieza clave de la ecuación. Desde hace años, iniciativas como Incorpora demuestran que el acompañamiento personalizado y la intermediación con las empresas pueden transformar trayectorias laborales después de un estremecimiento vital.
En Cataluña, sólo en el último año, el programa Incorpora ha impulsado más de 12.000 contrataciones de personas en situación de vulnerabilidad, gracias a la colaboración de más de 4.000 empresas y de una extensa red de entidades sociales en todo el territorio. La mayor parte de las inserciones se han concentrado en sectores como los servicios, el comercio, la logística o la atención sociosanitaria, ámbitos con una demanda de mano de obra elevada y donde el acompañamiento y la intermediación son determinantes para garantizar una incorporación estable en el mercado de trabajo.
Ahora bien, el objetivo del programa va más allá de conseguir un primer trabajo. "Detrás de cada itinerario de inserción hay una historia de superación –explica Marc Simón, subdirector general de la Fundación La Caixa–. El programa acompaña a las personas participantes en un proceso integral que va más allá del acceso a un trabajo, ya que se les refuerza también la estabilidad y la autoestima", añade.
"Me ha cambiado la vida"
Más allá de los datos, la inserción laboral se concreta en vidas que vuelven a arrancar. Arnau Vila tiene 19 años y vive en Almacelles (Segrià). Tras terminar la ESO sin un rumbo claro, inició un itinerario de orientación laboral a través del programa Incorpora, con el acompañamiento de la Asociación Prosec. "Estaba perdido, no sabía si estudiar o trabajar", recuerda en el ARA. El itinerario incluía una formación en logística y reposición y un primer contacto con el mundo laboral a través de prácticas. "Fue mi primera experiencia trabajando, y eso me dio mucha confianza", explica. Tras pasar por diferentes establecimientos, Arnau ha acabado siendo contratado en un puesto de trabajo directamente vinculado a su formación. "Me ha cambiado la vida": antes me daba miedo hablar con la gente, y ahora me veo capaz de hacer cosas que no me hubiera imaginado", remacha.
Otro caso, con un recorrido vital y profesional muy distinto, es el de Joaquín Marmany, de 54 años y vecino de Tarragona. Después de toda una vida trabajando como operario industrial y de mantenimiento, un cáncer le obligó a replantearse por completo su trayectoria profesional. "Cuando te dicen que no puedes volver a realizar el trabajo que has hecho siempre, te preguntas qué debes hacer y dónde debes ir", explica en este diario.
Tras un largo y complejo proceso médico, Joaquín accedió al programa Incorpora a través de la Fundación ECOM, que le acompañó en la reorientación laboral. La clave, dice, fue encontrar un trabajo compatible con sus nuevas limitaciones físicas. "No podía hacer fuerza ni asumir según qué riesgos, pero quería seguir trabajando y sentirme útil", resume.
Por último, firmó un contrato indefinido como conserje y control de accesos a Integra CET. Volver a trabajar ha tenido un impacto que va más allá de lo económico. "El trabajo me ha ayudado mucho también en lo personal, porque te devuelve una rutina, un sentido, y te hace sentir que todavía tienes mucho que aportar", afirma. Para él, la inserción laboral ha sido una pieza clave para reconstruirse tras el estremecimiento.
Los casos de Arnau y Joaquín ilustran una realidad que a menudo queda fuera de las grandes cifras del mercado laboral. En un contexto de empleo elevado, la inserción laboral pone el foco en cómo se conectan las necesidades de las empresas con perfiles que, por edad, salud o trayectoria vital, difícilmente accederían a ellos sin acompañamiento. Los itinerarios que promueven programas como Incorpora funcionan como un mecanismo de ajuste del mercado de trabajo, capaz de ampliar la base de empleo y visibilizar formas de exclusión que los datos agregados no siempre reflejan.