La agenda antiabortista se abre paso en el PP
BarcelonaPaso a paso, ya sea forzado por los pactos con Vox o por iniciativa propia, el PP va asumiendo los postulados de la extrema derecha en diferentes ámbitos, como la inmigración, la violencia de género o, ahora, la agenda antiavortista. Alberto Núñez Feijóo ha anunciado este lunes que cuando llegue a la Moncloa impulsará una ley del concebido no nacido para que las mujeres puedan recibir ayudas desde el momento mismo de la fecundación, cuando acrediten el embarazo. Se trata de una supuesta ley que se presenta como social y en defensa de la familia, pero que en realidad lo que quiere establecer es un principio ideológico que condiciona los derechos de las mujeres, que es que, como dijo la misma Isabel Díaz Ayuso, "el concebido es persona desde el primer minuto".
Las implicaciones que tiene este principio para un derecho como el del aborto son muy claras: si un óvulo fecundado ya es una persona con derechos, el aborto sería, en última instancia, un asesinato. Obviamente, el PP intenta desvincular las dos cosas, pero al final lo que se está imponiendo es el marco mental de la extrema derecha y de los colectivos ultracatólicos como HazteOír, que parten de la base de criminalizar a las mujeres y someterlas a un enorme chantaje emocional antes de decidir sobre su propio cuerpo. Recordemos que Ayuso no solo ha puesto en marcha este sistema de ayudas que busca infundir en las mujeres un profundo sentimiento de culpa si pretenden abortar, sino que se ha negado a hacer el registro de médicos objetores a practicar interrupciones del embarazo.
El resultado es que hoy día es mucho más difícil abortar en una ciudad supuestamente moderna y abierta como Madrid que en otras partes de España, singularmente Cataluña. La mejor muestra de este ambiente retrógrado y machista que se impone en la capital del Estado es un tuit del jefe de gabinete de la presidenta madrileña, Miguel Ángel Rodríguez, donde afirmaba lo siguiente: "Ley de Ayuso del concebido no nacido. Esto significa que, justo después de fecundar, antes de ducharse, lo que tiene la mujer en el vientre es una persona con derechos. Derechos también para su familia. Esta es la revolución frente a la cultura woke y de izquierdas".
Con este paso, Feijóo no solo certifica su alianza de hierro con Vox, sino que se adentra en el paradigma ayusista de la guerra cultural con la izquierda y, por tanto, demuestra que está dispuesto a echar atrás conquistas sociales, algo que el PP no había hecho nunca hasta ahora. Porque es cierto que el PP votó en contra de la ley del divorcio y del aborto (cuando era AP) o de la ley del matrimonio gay, pero cuando llegaba al gobierno no se atrevía a derogarlas. Como mucho hacía cambios cosméticos. Al principio parecía que Feijóo era más bien partidario de esta línea de no cuestionar los avances sociales y de mirar adelante. Pero está cada vez más claro que su intención es mirar atrás y tratar a las mujeres según la visión más reaccionaria y machista.