A las puertas de una nueva ola de calor
Unos 40 grados en Ponent, bochorno en la costa y marinada reforzada en el litoral
BarcelonaEl calor extremo ha dado un poco de tregua este fin de semana, con valores muy elevados, pero sin los récords de hace unos días. Ayer sábado volvieron a rozar los 38 °C en muchos observatorios de Ponent, con mucho bochorno en la costa, a causa de nubes bajas. A partir de hoy las temperaturas volverán a remontar y comenzará un nuevo episodio de calor. Estamos a las puertas de la que será la tercera ola de calor del verano, cuando todavía no nos habremos recuperado de la segunda. El ambiente sofocante no da tregua y después del bochorno volveremos a sufrir una nueva entrada de aire seco africano, con valores previstos de hasta 28 °C a 1.500 m. Esta situación hará que los termómetros vuelvan a superar los 40 °C en muchos sectores.
Domingo: vuelven las alertas por calor
Después del leve respiro de ayer, a partir de hoy los termómetros volverán a subir, especialmente hacia el interior y el Pirineo. Ya volverá a ser más fácil volver a alcanzar los 40 °C en Poniente. De hecho, el Meteocat ha activado nuevas alertas amarillas por calor intenso en esta zona y en el Pirineo y Prepirineo. Muchas máximas todavía se moverán entre los 33 °C y 38 °C. El sol se combinará con bandas de nubes altas y finas y ya no se repetirán los chubascos de tarde en el Pirineo.
Durante la tarde la marinada se reforzará y soplará con algunas ráfagas fuertes al sur de Poniente y a las Terres de l'Ebre. El mar estará un poco más alterado, con marejada en gran parte de la fachada costera. Por otra parte, llegará más polvo en suspensión y la visibilidad empeorará.
Pic tórrid la semana que viene
A lo largo de la semana que viene los termómetros irán subiendo y llegará el punto álgido de esta nueva ola de calor. El pico se espera sobre todo entre el miércoles y el jueves, con ambiente sofocante de forma generalizada. Todo ello será fruto de una nueva burbuja de aire cálido norteafricano que afectará de lleno el Mediterráneo occidental y, por tanto, Cataluña, las Baleares y el País Valenciano.
Las temperaturas a 1.500 metros de altitud serán extraordinariamente elevadas, con valores récord de entre 26 °C y 28 °C, un par por encima de los valores que se alcanzaron en plena segunda ola de calor. Pero habrá más humedad y llegará mucho polvo sahariano en suspensión impulsada por el giro antihorario de una borrasca ubicada al oeste de la Península. Estos factores podrían impedir que los termómetros se disparasen tanto, aunque provocarían mucho bochorno en el litoral y noches de insomnio de forma generalizada.
En cualquier caso, se esperan muchas máximas de 36 °C a 41 °C, y por encima de los 42 °C o 43 °C en Poniente y en el valle del Ebro. Un episodio que tendremos que ir siguiendo con mucha atención y que acumulará en total unos doce días de calor muy intenso en nuestra casa como mínimo. Todo ello sin lluvia a la vista, con la esperanza de que a partir de finales de la semana que viene los termómetros bajen con más ganas.