La industria 4.0 redefine el talento
Las empresas tecnológicas buscan perfiles híbridos para afrontar los nuevos retos del talento. Así lo constata el estudio ZF Industry 4.0 Talent, elaborado por el CZFB, que identifica las competencias más demandadas por la Industria 4.0
La capacidad de aprendizaje continuo, la adaptabilidad, el pensamiento crítico y la combinación de competencias tecnológicas y de negocio se consolidan como algunos de los perfiles más solicitados por las empresas de la Industria 4.0. La transformación digital está redefiniendo las necesidades de talento, las competencias profesionales y los modelos organizativos. En este contexto, el Consorcio de la Zona Franca de Barcelona (CZFB) ha elaborado el estudio ZF Industry 4.0 Talent.
El análisis, que cuenta con la participación de 72 empresas del ecosistema industrial –39 ubicadas en el DFactory Barcelona y 33 start-ups instaladas en la Logistics 4.0 Incubator–, identifica la carencia de perfiles híbridos y analiza las estrategias que adoptan las compañías para hacerle frente. Entre las empresas participantes, el 45,8% son start-ups, el 23,6% pequeñas empresas, el 16,7% medianas empresas y el 13,9% grandes empresas.
El presidente ejecutivo del CZFB, Pere Navarro, destaca que el talento será “el principal factor de competitividad de la nueva industria” y explica que el estudio nace con la voluntad de conocer de primera mano las necesidades de las empresas del ecosistema y contribuir a reducir la brecha entre la formación y el mercado laboral. “Los resultados nos confirman que debemos continuar reforzando la colaboración entre la industria, los centros educativos y las administraciones para generar el talento que necesita la Industria 4.0 y garantizar un crecimiento sostenible y competitivo”, señala.
El estudio constata también una evolución de las empresas tecnológicas hacia la demanda de perfiles híbridos, que combinan conocimientos técnicos y competencias de negocio, por encima de la especialización estricta. Según Blanca Sorigué, directora general del CZFB, “el gran reto de la Industria 4.0 no es únicamente incorporar tecnología, sino atraer, desarrollar y fidelizar el talento adecuado”. La creciente demanda de perfiles híbridos y de competencias como la adaptabilidad y el aprendizaje continuo, añade, pone de manifiesto “la necesidad de reforzar la conexión entre empresa, formación e innovación”.
Un cambio de paradigma
Este cambio de paradigma evidencia que ya no basta con dominar la tecnología. Las empresas valoran cada vez más la capacidad de integración, la visión transversal y la comprensión del impacto que la tecnología tiene en el negocio.
Entre los perfiles considerados más críticos para impulsar la Industria 4.0 se encuentran los especialistas en datos e inteligencia artificial aplicada a la industria, los profesionales de la automatización y la robótica y los desarrolladores de software industrial. Estas áreas concentran buena parte de la transformación digital avanzada. Sin embargo, los puestos de trabajo más difíciles de cubrir no son únicamente técnicos. La principal dificultad se encuentra en los perfiles técnicos híbridos, con visión de negocio y capacidad de liderazgo, seguidos de los especialistas en datos e IA aplicada a los entornos industriales. El resultado confirma que el principal déficit de talento es transversal y estratégico.
Falta de talento y retos
La falta de talento especializado es uno de los principales frenos al crecimiento de las empresas, especialmente por la falta de perfiles híbridos y el desajuste entre la formación y las necesidades del mercado. Cubrir posiciones clave puede requerir entre uno y seis meses, en un mercado laboral cada vez más competitivo.
Ante esta situación, las empresas apuestan por combinar competencias técnicas y habilidades transversales, como la creatividad, el pensamiento crítico, la resolución de problemas, la adaptabilidad y la capacidad de aprendizaje continuo. La formación interna, el reskilling y el upskilling se convierten en herramientas clave para desarrollar talento.
La flexibilidad laboral, la conciliación, la formación continua y la participación en proyectos innovadores son los principales factores para atraer y retener profesionales. El bienestar, la conciliación y el propósito son especialmente valorados: el 80% de las empresas los considera factores de alta o muy alta relevancia. El estudio también detecta un margen de mejora en diversidad e igualdad, especialmente por la baja presencia femenina en los perfiles técnicos.
De cara a los próximos tres a cinco años, las empresas determinan tres estrategias de acción: captar especialistas, desarrollar perfiles híbridos y potenciar el talento interno. Estos son los grandes desafíos. En definitiva, el estudio concluye que el principal reto de la Industria 4.0 no es solo tecnológico, sino también de talento, organización y estrategia empresarial.