Quién mueve el mundo? Formarse en logística, de sector invisible a profesión clave
La cadena de suministro se ha convertido en un factor clave de competitividad, y esto ha hecho crecer el interés por unos estudios que combinan operaciones, tecnología, análisis de datos y liderazgo
Cuando un supermercado recibe fruta fresca a primera hora, una fábrica evita parar la producción por falta de componentes o un hospital dispone del material necesario en el momento justo, detrás hay un trabajo a menudo invisible pero decisivo: la logística. En los últimos años, este ámbito ha dejado de ser una pieza secundaria para convertirse en un elemento clave de la economía global y en una profesión con cada vez más peso estratégico dentro de las empresas.En Cataluña, este giro ha ido acompañado de una oferta creciente de másteres y posgrados vinculados a la logística y la cadena de suministro. Es el caso, por ejemplo, del máster en Supply Chain Management and Technology de La Salle URL; del máster en línea en Dirección Logística de la UOC; del máster en Supply Chain Management, Tecnología y Sostenibilidad de la UPF-BSM; del máster en Logística, Cadena de Suministro y Negocios Marítimos del TecnoCampus, o de programas como el máster en Logística y Gestión de la Cadena de Suministro que la UAB impulsa dentro de un consorcio internacional, entre otros. Esta larga lista de titulaciones refleja hasta qué punto el sector ha dejado de ser una especialización periférica para consolidarse como un campo formativo propio, cada vez más conectado con la tecnología, la sostenibilidad y la gestión global del negocio.Un perfil cada vez más completo
“Antes de la pandemia, la logística era un área más invisible en la empresa, casi siempre en segundo plano”, señala a l’ARA Concha Gaudó, directora del máster en Supply Chain Management and Technology de La Salle Campus Barcelona. Según explica, las disrupciones de los últimos años, desde la covid hasta la incertidumbre geopolítica, han situado la cadena de suministro “al centro de las decisiones estratégicas de muchas organizaciones”, y esto ha transformado también el tipo de profesionales que se demandan.
Para Gaudó, hoy las empresas buscan perfiles mucho más híbridos que antes: personas capaces de entender las operaciones, pero también la tecnología, el negocio y el análisis de datos. La logística, sostiene, ya no puede ser un freno, sino que debe actuar como “una ventaja competitiva para la empresa”, y eso obliga a formar profesionales con más visión estratégica, capacidad de adaptación y liderazgo transversal. En la misma línea, Eduard J. Alvarez-Palau, director académico del máster universitario en línea en Dirección Logística de la UOC, subraya a este diario que el sector reclama hoy perfiles “mucho más híbridos”. Según explica, ya no basta con conocer las operaciones: también hay que entender el contexto internacional, dominar la tecnología, saber analizar datos, gestionar riesgos y tomar decisiones alineadas con nuevas exigencias como la sostenibilidad. Datos, tecnología y visión estratégica
Hoy, trabajar en logística y cadena de suministro exige mucho más que dominar la parte operativa. Hay que entender la cadena de suministro de manera integral, saber leer datos, utilizar herramientas tecnológicas y tomar decisiones alineadas con los objetivos generales de la empresa. Por ello, las expertas consultadas coinciden en que el sector demanda perfiles capaces de combinar conocimiento técnico, capacidad analítica y visión estratégica. Concha Gaudó subraya que hoy es “imprescindible” entender cómo utilizar herramientas como los sistemas de planificación o la inteligencia artificial para tomar mejores decisiones, aunque no sea necesario ser un especialista técnico en todo. También añade otro reto central: la resiliencia. En un entorno marcado por la incertidumbre, defiende, los profesionales deben ser capaces de hacer las cadenas de suministro más robustas, flexibles y preparadas para reaccionar rápidamente ante eventualidades. Alvarez-Palau le suma una mirada todavía más amplia. Según explica, las empresas necesitan perfiles con una base sólida en compras, aprovisionamiento, producción, almacenamiento, transporte y distribución, pero también con habilidades para trabajar con indicadores, previsiones y herramientas como los ERP, la trazabilidad, la automatización o la analítica avanzada. A todo esto, dice, hay que añadirle competencias directivas e interpersonales como el liderazgo, la gestión del cambio, la comunicación y la capacidad de coordinar equipos y actores diversos. El talento que busquen las empresas
Este cambio de paradigma también ha alterado aquello que las empresas esperan de los profesionales del sector. Ya no se buscan solo perfiles capaces de garantizar que las operaciones funcionen, sino personas que entiendan la cadena de suministro de punta a punta y que puedan convertirla en una herramienta de competitividad. Esto implica combinar conocimientos técnicos con capacidad analítica, dominio de la tecnología y una mirada estratégica cada vez más transversal.
- Visión integral del negocio. Permite entender la cadena de suministro de punta a punta y conectar áreas como las compras, el transporte, el almacenamiento, la distribución o la planificación.
- Más dominio tecnológico. Estos programas refuerzan el uso de herramientas digitales, sistemas de planificación, analítica de datos y, cada vez más, aplicaciones vinculadas a la inteligencia artificial.
- Formación aplicada. El objetivo no es solo adquirir teoría, sino trasladar los conocimientos a situaciones reales de la empresa y mejorar la capacidad de tomar decisiones en entornos complejos y cambiantes.
- Salidas profesionales amplias. Las oportunidades laborales van desde la planificación de la demanda y las compras hasta el transporte, la gestión de almacenes, la distribución, la cadena de suministro o la planificación de rutas y flotas.