¿Qué es Plus Ultra? La aerolínea en el punto de mira del caso Zapatero
La compañía siempre ha acumulado un pasado marcado por las pérdidas, los juicios y el fantasma de la disolución
MadridEl primer hidroavión que cruzó el Atlántico para hacer el trayecto de España a América Latina se llamaba Plus Ultra. Era el año 1926. Mucho más tarde, en 2011, los empresarios Julio Martínez Sola y Fernando González Enfedaque decidieron homenajear aquella efeméride bautizando con el mismo nombre la aerolínea que ellos mismos fundaron: Plus Ultra Línea Aérea. Desde este martes, la aerolínea vuelve a estar en el centro de la polémica después de que el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero haya sido citado como investigado en el marco, precisamente, del llamado caso Plus Ultra. La causa, hasta ahora bajo secreto de sumario, indaga en un presunto blanqueo de capitales de los fondos públicos que la empresa recibió en 2021, cuando el gobierno español la rescató por el impacto económico de la covid-19. Pero lo cierto es que la compañía siempre ha estado a la sombra de las polémicas: acumula un pasado marcado por las pérdidas, los juicios y el fantasma de la disolución.
¿Qué es Plus Ultra?
A pesar de nacer en 2011, no obtuvo el certificado de operador aéreo hasta 2015. En agosto de aquel año comenzó a operar con vuelos chárter (alquiler de aviones) desde Madrid y Tenerife hacia América Latina (Caracas y Lima). Un año más tarde empezó a sumar vuelos regulares. Hoy cuenta con doce rutas que conectan Madrid y Tenerife con diferentes ciudades latinoamericanas, tal como se desprende de su página web.
Sus fundadores ya conocían el sector aéreo: estuvieron al frente de Air Madrid cuando quebró en 2006 y dejó en tierra a miles de pasajeros, sobre todo latinoamericanos. La Audiencia Nacional los investigó por la quiebra, pero acabó absolviéndolos. González, sin embargo, volvió a tener problemas con los tribunales y en 2019 lo condenaron por un delito fiscal a 11 meses y 29 días de prisión.
Pérdidas anuales
Plus Ultra siempre ha registrado números rojos en todos sus ejercicios. De hecho, se ha salvado de la disolución en reiteradas ocasiones gracias a préstamos de empresarios venezolanos y peruanos, así como de la firma panameña Panacorp Casa de Valores. Su situación financiera, pues, siempre ha sido crítica.
El rescate de la SEPI
El 9 de marzo de 2021, en medio de la pandemia de la covid-19, el consejo de ministros aprobó un préstamo de 53 millones de euros a través de la SEPI, el brazo inversor del gobierno español, para la compañía (34 millones en forma de préstamo participativo, y los 14 restantes, como préstamo ordinario). El dinero formaba parte del Fondo de Apoyo a la Solvencia de las Empresas Estratégicas aprobado para que compañías consideradas estratégicas pudieran paliar el shock económico de la crisis sanitaria. De hecho, se beneficiaron muchas del sector turístico.
A juicio del ejecutivo, la empresa era "estratégica" porque ofrecía vuelos a personas migrantes que vivían en España o a sus familiares a un precio asequible y las frecuencias eran las adecuadas (complementaban las grandes aerolíneas). Entonces, la SEPI utilizó tres informes externos para aprobar el rescate, pero no hizo ningún informe interno sobre la situación financiera de la compañía. "Se decidió que no hacía falta", ha explicado recientemente el entonces director del ente, José Ángel Partearroyo.
El vínculo con Venezuela
Pero la decisión desató las críticas de la oposición (Vox, PP y Ciudadanos), así como estupefacción en el sector aeronáutico por el peso de la compañía. Por ejemplo, Ryanair consideraba que Plus Ultra "no era una línea estratégica" para el mercado español y que el fondo de ayudas de la SEPI era "discriminatorio". De hecho, Plus Ultra tiene cuatro aviones y el número de pasajeros es casi irrelevante sobre el total. En todo caso, Ryanair no recurrió el rescate ante la justicia, a diferencia de Vox, el PP o Manos Limpias. Aquella causa judicial, sin embargo, se acabó archivando en 2023.
Entonces, los dardos políticos también apuntaban a las implicaciones políticas detrás de la decisión del consejo de ministros. En el punto de mira situaron el hecho de que casi la mitad del capital de Plus Ultra está en manos de Snip Aviation, donde hay tres consejeros venezolanos: Rodolfo José Reyes Rojas, presidente; Raif El Arigie Harbie, vocal, y Roberto Roselli Mieles, apoderado y a la vez consejero delegado de Plus Ultra. A todos ellos se les relacionaba con la administración de Nicolás Maduro y la entonces vicepresidenta, Delcy Rodríguez. Plus Ultra llegó a Venezuela en 2018 cuando otras compañías desestimaban las rutas a Caracas por la inestabilidad social y económica del país.