Ganadería

Tiempos difíciles para la ganadería catalana

Las enfermedades infecciosas en el sector bovino, porcino y aviar y la avispa asiática complican la sostenibilidad económica

Una granja de cerdos de la Cooperativa Plana de Vic
Jordi Saltiveri
15/04/2026
3 min

Pocas veces la ganadería catalana se ha visto sometida a una presión tan intensa como la vivida a lo largo de 2025 y estos primeros meses de 2026. Cuando miramos atrás, este período destacará como uno de los más complejos y exigentes de las últimas décadas. La aparición de enfermedades infecciosas como la dermatosis nodular contagiosa (DNC) en bovino, la peste porcina africana (PPA) en jabalíes y la influencia aviar en aves de corral ha tensionado la bioseguridad, la sostenibilidad económica y la capacidad de respuesta de muchas explotaciones, especialmente las familiares.A esta situación se suma la proliferación de la avispa asiática, que amenaza gravemente a las abejas de la miel y, de rebote, el equilibrio de la biodiversidad. Las consecuencias ya son evidentes. En el caso del porcino, la crisis ha comportado pérdidas millonarias semanales a raíz del hundimiento de los precios en la lonja de Mercolleida. La gran incógnita, hoy, es cuánto tiempo podrá resistir el sector.Dermatosis del bovinoLa dermatosis nodular contagiosa, detectada en el Alt Empordà con 18 focos confirmados, obligó a activar zonas de vigilancia y a vacunar cientos de miles de animales.Actualmente, la situación se da por controlada en Cataluña. Aun así, se prevé iniciar la vacunación obligatoria de todos los animales presentes en la explotación, de los que vayan naciendo y de los que se incorporen a la explotación y no estén vacunados. Paralelamente, el departamento de Agricultura última una orden para recuperar el potencial productivo de las granjas afectadas, una medida imprescindible para el sector.Peste porcina africana en jabalíesEn paralelo, la detección de PPA en jabalíes en Collserola ha comportado restricciones en cerca de un centenar de municipios y más de 250 positivos confirmados, con afectaciones directas sobre la comercialización y los precios.Ante esta situación, la Federación de Cooperativas Agrarias de Cataluña (FCAC) ha reclamado reiteradamente intensificar y agilizar las medidas de control: desde el vaciado sanitario hasta el aumento del ritmo de capturas y la vigilancia en las zonas afectadas.A pesar de la coordinación de los cuerpos implicados y las actuaciones llevadas a cabo, se necesita más rapidez y eficacia para contener la expansión de la enfermedad y reducir su impacto. No se puede olvidar que Cataluña concentra el 20% de la producción porcina estatal y casi la mitad de las exportaciones.Gripe aviarLa influenza aviar también ha generado restricciones y sobrecostos para las explotaciones. El pasado 1 de abril se levantó el confinamiento obligatorio fuera de las zonas de riesgo, manteniendo las medidas de bioseguridad. A pesar de ello, las limitaciones continúan vigentes en áreas de alto riesgo, especialmente en las marismas del Delta del Ebro y del Empordà, y en áreas con restricciones sanitarias vigentes.La avispa asiática, una amenaza crecienteEl sector apícola continúa esperando un plan de choque para hacer frente a la avispa asiática (Vespa velutina), una especie invasora que depreda abejas y compromete tanto la producción de miel como la polinización. La propuesta actual –basada en la colocación de 700 trampas en toda Cataluña– llega tarde y resulta claramente insuficiente. Habría hecho falta actuar a inicios de marzo, como han hecho otras comunidades autónomas.Entre las medidas que se plantean desde la FCAC se encuentra el trampeo de reinas, la formación específica para los apicultores y la autorización de productos atrayentes, actuaciones que podrían reducir significativamente el impacto de la plaga. A todo ello se añade el incremento de los costes, especialmente del carburante en plena campaña. A diferencia de otros subsectores agrarios, el apícola ha quedado fuera de las ayudas al gasoil, a pesar de sufrir incrementos de hasta el 30% en los costes de producción.Además, la Varroa, los fenómenos meteorológicos adversos, los incendios forestales y la presión de las importaciones de miel a bajo precio agravan la situación del sector.

Cooperación para gestionar las crisis

La Federación de Cooperativas Agrarias de Cataluña (FCAC) subraya el papel clave del cooperativismo en la gestión de estas crisis.Las cooperativas han actuado –y continúan actuando– como soporte técnico a los socios, facilitando información, coordinando medidas preventivas y adaptando la producción. También mantienen un diálogo constante con la Administración para defender criterios técnicos, proteger los mercados y reclamar compensaciones justas.Estas crisis evidencian que la ganadería no puede afrontar sola retos de esta magnitud. Es necesario reforzar las estructuras colectivas, impulsar estrategias integrales de prevención y destinar más recursos a la investigación en enfermedades emergentes.Al mismo tiempo, se hace imprescindible elevar los estándares de bioseguridad en todas las explotaciones e intensificar el control de la fauna salvaje para prevenir la propagación de enfermedades transfronterizas.

Responsable de Ganadería de la Federación de Cooperativas Agrarias de Cataluña
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