Hombres, atreveos a ser vulnerables en la cama
Si de algo estoy segura en esta vida es que el machismo no solo perjudica a las mujeres. También hace mucho daño a los hombres. Y es una realidad que veo a menudo en la consulta.
Muchos viven el sexo como si fuera un examen. Tengo que tener una erección perfecta. Tengo que durar mucho tiempo. Tengo que ser un follador. Tengo que hacer disfrutar a la otra persona cueste lo que cueste. Pero seamos sinceras: ¿quién se lo pasa bien haciendo un examen?
Lo más curioso es que esta presión a menudo ni siquiera viene de las mujeres, sino de los mismos modelos de masculinidad. Entre hombres se ha transmitido la idea de que el valor sexual depende del rendimiento, y es una mochila muy pesada.
Centrándome en el ámbito heterosexual, os diré una cosa: una mujer no disfrutará más porque tengáis una erección más dura, dureis más minutos o penetréis con más fuerza. De hecho, cada vez sabemos más que el placer femenino tiene mucho más que ver con la conexión, la comunicación y el deseo que con el rendimiento.
Esto no quiere decir que las mujeres no suframos otras imposiciones en la cama. Pero los hombres también sois víctimas de este modelo, que os obliga a demostrar constantemente que sois suficientes hombres.
Quizás por eso ahora mismo lo que parece más sexy es la vulnerabilidad. Mirad los novios de internet actuales: Pedro Pascal, Tom Holland, Paul Mescal y Héctor Bellerín; más allá del físico, conectan porque proyectan una masculinidad que se atreve a emocionarse, mostrar fragilidad y se aleja del papel del macho invulnerable.
En la cama pasa exactamente lo mismo. La vulnerabilidad crea intimidad. Y si la persona que os acompaña no sabe acogerlo, o si es ella quien os pone esta presión, es que quizás no vale la pena, ¿no?