Turismo

Las vacaciones más económicas del verano: los países donde los precios todavía no se han disparado

En un año de inflación e incertidumbre económica, no todo es rascarse el bolsillo. Algunos destinos mantienen precios a pesar del incremento generalizado de los costes

27/07/2026 - 07:01 h.

Todo ha subido muchísimo. Es un mantra que no dejamos de repetirnos en cualquier compra que hacemos: alimentación, gasolina, ropa y ocio. Como una maldita varita mágica, un año más la inflación ha multiplicado los precios y ha puesto en peligro las vacaciones en muchos hogares catalanes, muchos paralizados ante estos incrementos. Precisamente por eso, un gesto inédito en la industria tuvo lugar las últimas semanas de la primavera, cuando hoteles, agencias de viajes y turoperadores empezaron a ajustar tarifas en los principales destinos por la ralentización de las reservas para la temporada alta, con bajadas en puntos como Mojácar, Mallorca, Tenerife, Menorca y Gran Canaria. Ahora, a las puertas del mes con más gasto del año conviene tener en cuenta que no todo es exactamente prohibitivo: hay destinos que se guardan bastante de hacer el agosto con los viajeros, sea por competitividad, sea por convicción. Este año, según explica Juan Ignacio Pulido, director del Laboratorio de Análisis e Innovación Turística, hay una moderación de precios por tipología de destino. "Están conteniendo mejor los precios los destinos de interior, ciudades medianas, zonas rurales bien conectadas y algunos destinos vacacionales de litoral menos internacionalizadas", explica. Según Pulido, esto se debe a una demanda más sensible al precio, una mayor competencia entre alojamientos y menos presión de ocupación. Realmente, muchos empresarios han entendido que continuar trasladando costes al precio final "podría frenar reservas, sobre todo en turismo nacional y familiar", mientras que en otros casos la bajada simplemente se da porque "cuando la ocupación no acompaña, el precio se ajusta". Y aquí hay un hecho destacable y bastante relevante y es que ya no todo el mercado acepta subidas automáticas como en los años inmediatamente posteriores a la pandemia. "Estamos ante una normalización después de varios ejercicios de incrementos muy intensos", aclara ante el hecho de que la previsión este año es de recibir más turistas internacionales y más gasto. Así, para buscar destinos baratos hay que buscar lugares con algunos rasgos comunes: una menor saturación, una oferta más diversificada y una demanda que depende menos del turista internacional de elevado gasto. Al otro extremo, los destinos con oferta limitada, alta ocupación y una marca muy consolidada continúan teniendo capacidad para subir los precios, como es el caso de algunos puntos insulares, grandes capitales y destinos premium de costa. Por su parte, el experto en el ámbito turístico y socio fundador de ReiniziaT y ObservaTUR, Marcos Franco, señala que la idea de fondo es que este verano es un año de reajuste en cuanto a los precios y destinos, en que se mantienen el gasto y las ganas de viajar. "La financiación para las vacaciones es otro de los apartados que también se ha incrementado en 2026", asegura.

En España: el interior y ciudades medianas

Como ejemplos de destinos que no serán más caros este verano, sin poder generalizar a todos los alojamientos, Pulido sitúa la costa de Almería, con Mojácar en el corazón; algunos paquetes en las islas Canarias y destinos de interior como Jaén, Córdoba interior, Extremadura y Castilla-La Mancha. Pulido también añade que la mejor relación calidad-precio probablemente se encontrará en destinos de interior, zonas rurales con buena oferta cultural y ciudades medianas. También en tramos de costa menos masificados y fuera de los iconos tradicionales. Añade como ejemplo también Castilla y León, Aragón interior o la Galicia no litoral, enclaves que pueden ofrecer "experiencias muy completas a precios más razonables". En esta misma línea, las previsiones apuntan a un crecimiento del gasto en comunidades tradicionalmente menos turísticas. Por otra parte, según las estimaciones de ObservaTUR, Franco asegura que la demanda este año se sitúa de manera rotunda en la costa, y con diferencia. Las playas del Mediterráneo, de la costa de Andalucía y del Cantábrico y de la costa norte concentran el 41% de las elecciones como "refugio ante el calor", muy por delante de los viajes culturales y rurales.

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Destinos internacionales más atractivos

Por su parte, los destinos internacionales más económicos este año son mediterráneos en gran parte, también con una buena dosis de playas. Según Franco, los grandes competidores mediterráneos de España y de su entorno "están conteniendo los precios para no perder la competitividad frente a España, que este verano funciona claramente como destino refugio". En este ámbito, Franco sitúa sobre todo el Mediterráneo oriental, los Balcanes y el norte de África. Es decir, países como Turquía, Grecia, Chipre, Croacia, Montenegro, Albania, Eslovenia y Bosnia y Herzegovina. También incluye el norte de África, con países como Marruecos, Argelia, Túnez, Libia y Egipto. Sin embargo, muchos viajeros este año elegirán quedarse en el Estado: el informe de Verano 2025 de ObservaTUR señala que el mercado estatal alcanza una cuota del 65% de los viajes de los españoles, cuatro puntos más que el año pasado, un hecho que además presiona a los competidores de España a moderar los precios. Esta previsión coincide con destinos ampliamente señalados por diversos expertos en turismo en las redes, que también incluyen Bulgaria, Moldavia, Macedonia, Estonia, Letonia y Lituania en su checklist de lugares a buen precio.

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Espacios en Cataluña que no suben precios

Sin embargo, no son los destinos los que suben o bajan los precios, sino los establecimientos hoteleros. Si bien en nuestro país, muchos establecimientos ya han subido los precios para repercutir la inflación y los costes derivados de la situación geopolítica, no todos han actualizado tarifas. Por ejemplo, el gerente del restaurante de Bèstia Girona, Martin Sabbatini, dice que han apostado por mantener los precios este verano. Si bien remarca que los costes han subido en todos los sentidos, como la materia prima, el personal o los suministros, señala que han preferido absorberlo trabajando mejor: "Ajustando la carta a producto de temporada, controlando mucho los escandallos y el despilfarro, y siendo más eficientes en la cocina". Sabbatini considera que subir precios es la salida fácil a corto plazo. "Tampoco somos ingenuos; si los costes continúan subiendo de manera sostenida, en algún momento habrá que ajustar algo", asume. La copropietaria del restaurante de Mataró Casa Parera, recomendado en la Guía Repsol y en la Guía Macarfi, Anna Carbonell, ha apostado por mantener precios a pesar de ser muy conscientes de que los costes han aumentado. "Hemos preferido ajustarnos internamente, controlar mejor las compras, reducir despilfarro y trabajar con mucha precisión antes que trasladar automáticamente cada incremento de coste al cliente final", dice, y detalla que precisamente por eso han contratado un programa, llamado Tspoonlab, que les ayuda a detectar cada día a partir de los albaranes todos los incrementos reales de los productos. Sin embargo, asegura que esta apuesta solo es sostenible si va acompañada de una gestión muy fina, ya que "un restaurante no puede absorber indefinidamente todos los incrementos de costes sin revisar nada", y lo que ahora intentan es no reaccionar de manera impulsiva.

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Igualmente, el copropietario del hotel-restaurante de Cabrils l'Hostal de la Plaça Vicenç Batista, donde también mantienen precios, defiende que mantener los precios ayuda a fidelizar a los clientes, "pero es a costa del margen que en restauración ya es muy bajo", y esto "no es sostenible a largo plazo". En la misma línea, el chef y copropietario del restaurante de Palamós Dvisi, Jordi Simón, explica que mantienen los precios, pero subraya que es un esfuerzo importante por su parte, ya que cada vez se encuentran con más costes, como un aumento de los impuestos, subidas constantes en el precio de los productos y una gran dificultad para mantener la estabilidad de los costes. "Un mismo ingrediente puede tener un precio un día y uno diferente al día siguiente, lo que complica mucho fijar los precios de una carta", destaca Simón, que considera que habría que replantear y ajustar la presión fiscal que soporta el sector. En cualquier caso, mantener tarifas es un malabarismo al que no todo el mundo está dispuesto, y menos aún cuando hay un mantra generalizado de que todo es hoy más caro que ayer.

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Tips para encontrar un destino asequible
  • Para no dejarse el sueldo en las vacaciones de este año entre aquellos que todavía no las hayan contratado, Pulido recomienda flexibilidad: evitar el mes de agosto siempre que sea posible; reservar entre semana; mirar ciudades medianas y combinar interior con escapadas de naturaleza o patrimonio. En este terreno, defiende que España tiene una oferta extraordinaria (más allá de los destinos saturados) que tienen buena gastronomía, patrimonio, paisaje y precios más contenidos. Por su parte, Franco recomienda anticiparse a la hora de reservar las vacaciones, algo que en España hacen más de la mitad de las personas que van de vacaciones, sobre todo los jóvenes. "Quien deja la elección para el último momento suele pagar más y elegir peor, mientras que reservar con margen y tener flexibilidad de fechas es la palanca de ahorro más efectiva", dice.