Juana Dolores se plantea dejar de escribir en catalán
La poeta y artista arremete en Instagram contra los linchamientos en las redes y denuncia amenazas de muerte
BarcelonaLa escritora y poeta Juana Dolores (El Prat de Llobregat, 1992) ha explicado en un vídeo en Instagram que está a punto de abandonar el catalán como lengua de creación literaria, ante la presión y el linchamiento sistemático que sufre en las redes sociales.
Juana Dolores ha estallado tras la controversia generada por unas declaraciones que hizo en una entrevista a TV3 sobre la exposición que ha inaugurado este verano en La Virreina, Declaración de amor a Lenin. La artista explica que está harta de los ataques de "una organización juvenil de izquierdas y nacionalista": "Criminalizan la inmigración con postulados clasistas, racistas y desacomplejadamente fascistas". Para la poeta, concebir una organización que sea simultáneamente de izquierdas y nacionalista es "un oxímoron y una contradicción". "No lo digo yo, sino la ciencia política", añade.
En su discurso, la autora de Rèquiem català. I si una nació desfilant per una catifa vermella, publicado por Edicions Poncianes, recuerda que la mayor parte de su producción literaria es en lengua catalana, pero advierte que la situación actual hace que se lo replantee: "El 90% de mi obra está escrita en catalán. Si se quiere que siga escribiendo en catalán, espero que la situación cambie, porque la verdad es que estoy a punto de dejar de hacerlo y me doy cuenta de que cada vez me da más pereza", ha manifestado.
En este sentido, Dolores recuerda que ya decidió abandonar el catalán en X: "Cuando dejé de escribir en catalán en Twitter fue porque estaba harta de sufrir linchamientos durante años y años por parte de los indepes catalanes, unos nacionalistas amargados, lloricas y racistas". También ha reprochado a determinados perfiles de influencers que se aprovechen de su nombre "para rascar cuatro seguidores", y ha remarcado que ella no es ni quiere ser influencer: "Yo tengo un trabajo de verdad. Ser influencer es hacer el payaso, ser una teletienda, y el 99,9% de las veces ser una ignorante que no ha abierto un libro y se lo ha leído con concentración y humildad".
La artista ha querido desmentir categóricamente las acusaciones que ponen en su boca que el catalán sea la lengua de la burguesía: "Jamás he dicho que la lengua catalana sea la lengua de la burguesía, jamás encontraréis una declaración o tuit mío defendiendo esto. La lengua catalana no es de la burguesía porque a la burguesía no le pertenece la lengua que habla. Todas las cosas bonitas de esta tierra, como la lengua, se perpetúan gracias al sudor y el trabajo de la clase trabajadora", ha afirmado.
Dolores ha puesto como ejemplo ciudades como Santa Coloma de Gramenet (el Barcelonès): "Allí, la clase obrera organizada, mucha de ella migrante y castellanohablante, luchaba porque sus hijos y ellos mismos de mayores aprendieran catalán". Al mismo tiempo, ha pedido que no se le den lecciones: "Cuando se me acusa de estas mentiras me hablan de la clase trabajadora del delta del Ebro. Mi catalanidad es del área metropolitana de Barcelona. Muchos payeses son terratenientes que deben votar Aliança Catalana. Mi abuelo era payés en Huelva, así que no me toquéis la polla".
Asimismo, ha rechazado rotundamente la tesis de que Catalunya sea un territorio colonizado: "Catalunya no es un país colonizado, se encuentra en unas coordenadas de opresión. Defender que es un país colonizado es una falta de respeto hacia los países realmente colonizados".
Amenazas de muerteDolores ha lamentado la violencia que ha tenido que soportar a raíz de su exposición pública y de sus declaraciones en TV3: "Me reventaron un acto en Piera y salí llorando, me han agredido más de una vez. Me siento profundamente sola", ha confesado.
Según la escritora, la situación ha traspasado todos los límites: "No puede ser que yo reciba amenazas de muerte. A Cataluña no le debo nada, no es una tierra de acogida sino hostil, como cualquier país capitalista". También ha cargado contra las clases altas: "La burguesía catalana que ahora me critica me quiso comer el culo, y yo no lo permití porque no quiero ser una muestra de integración".
Respecto al debate lingüístico y las subvenciones públicas, Dolores considera que hay que plantear una reflexión profunda: "La lengua catalana está hipersubvencionada. Deberíamos hacernos las preguntas pertinentes: ¿por qué está tan subvencionada y no tiene un impacto real? Si queremos luchar por el catalán, lo que debemos hacer es cambiar el chip, y no convertirnos en una especie de Vox a la catalana que empieza a dar mucho miedo".
La artista concluye que a la clase trabajadora le importa muy poco la independencia de Cataluña: "A la clase trabajadora le importa una puta mierda la independencia de Cataluña, y si le importa una mierda es por culpa de los catalanes que lo único que hacen es llorar".