Willy Bárcenas y la casa encantada (de sus padres)
El cantante de Taburete, hijo del extesorero del PP, ha sido protagonista de la actualidad esta semana explicando todas las cosas sobrenaturales –o quizás no tanto– que han pasado en su casa
BarcelonaWilly Bárcenas y la casa encantada podría ser perfectamente el título de una nueva entrega de la saga de Harry Potter. Lamentablemente, sin embargo, es solo el resumen que define mejor la aportación del hijo de Luis Bárcenas a la actualidad de estos últimos días. Y es que este joven de escasa vergüenza mediática y generosa loquacidad ha protagonizado una doble aparición en los medios esta semana. Una doble aportación que ha girado en ambos casos alrededor de la casa de sus padres, ubicada en la pijísima calle Príncipe de Vergara de Madrid. Por lo que él ha explicado, se ve que en aquel enclave tan Salamancacore han pasado cosas extrañísimas a lo largo de los años. Algunas, según su testimonio, podrían haber sido culpa de espíritus, y otras, del Partido Popular. Presuntamente en ambos casos, evidentemente. Bueno, seguramente en un caso más presuntamente que en el otro. Pero no me atrevería a decir en cuál...
El pasado lunes, el joven Bárcenas declaró en el juicio del caso Kitchen, una causa que investiga el presunto operativo parapolicial que habría tenido lugar durante el gobierno de Mariano Rajoy para espiar a la familia Bárcenas y robarle unos hipotéticos documentos que pudieran resultar comprometedores para el PP. Su testimonio no decepcionó a nadie, ya que evidenció que en casa de sus padres se han visto de todos los colores. El hijo del extesorero del PP aseguró que su padre le había informado de que allí tenía guardada una supuesta grabación en la que se oía a Rajoy destruyendo un folio que probaría la caja B del PP. Durante la vista –aunque el famoso asalto de un falso cura a la casa de los Bárcenas ha quedado fuera del caso Kitchen por tratarse de hechos ya juzgados–, la presidenta del tribunal, Teresa Palacios, sí que permitió algunas preguntas sobre esta cuestión, ya que afecta a uno de los acusados, Sergio Ríos, el chofer de la familia y también un supuesto infiltrado en su hogar de la también supuesta brigada política que los espiaba y les hacía la vida imposible. Todo esto, de nuevo supuestamente, financiado con dinero de todos los contribuyentes de España. El caso del falso cura, que fue muy sonado cuando se supo, acabó con el protagonista de aquel esperpéntico hecho, Enrique Olivares, condenado a 22 años de prisión en 2014 por –entre otros cargos– haber secuestrado a punta de cañón a la esposa de Bárcenas y a su hijo, Willy, dentro de la mencionada casa.
La casa del misterio
Pero la casa de los Bárcenas no se ha quedado solo aquí esta semana, ya que también ha formado parte del cartel del inenarrable programa de Iker Jiménez en Cuatro. El cantante de Taburete, de 36 años, se ha convertido en un icono pop de primer orden al hablar sin tapujos de su afición por el esoterismo en Cuarto milenio. "Siempre he sido una persona supercuriosa. De pequeño, me aficioné al cine de terror. No doy nada por hecho. Todo es posible. Cuando uno se pone a analizar se da cuenta del principio socrático de solo sé que no sé nada", dijo el lunes Willy Bárcenas a Jiménez, que no perdió la oportunidad de exprimir al invitado para hacerle explicar las supuestas vivencias paranormales que han tenido lugar en la que ha sido la casa de sus padres durante 25 años.
El cantante afirmó que su madre "notaba cosas" desde que se trasladaron allí, alrededor del año 2000. "Cambios de temperatura en zonas de la casa" y "sensaciones que le ponían los pelos de punta" dice que la hicieron traer a una amiga médium de una tía para hacer una limpieza espiritual de la vivienda. Este servicio, que al parecer se presta con una herramienta en forma de péndulo, sirvió para averiguarEl frío en algunas zonas de la casa –que no podemos descartar que fuera porque la
El frío en algunas zonas de la casa –que no podemos descartar que fuera porque la policía patriótica. Nunca mejor dicho, lo de nicho.
Sin sombras probadaspijos. Nunca mejor dicho, eso de nicho.
Sin sombras probadas
No contento con todo este inquietante contenido, el siempre ávido de titulares Iker Jiménez preguntó a Bárcenas si alguna vez había llegado a ver sombras por casa, cosa que no debería inquietar a nadie, ya que si hay luz –natural o artificial– en todas las casas hay sombras. Pero, claro, si te lo pregunta Iker Jiménez, pues ya sabes que quiere decir sombras de las malas. Las sombras del mal, sea eso lo que sea. Willy Bárcenas, que no pudo satisfacer el sueño húmedo del entrevistador con unsí rotundo, tampoco decepcionó con la respuesta. El cantante de Madame Ayahuasca explicó que sufre parálisis del sueño y que eso no le permite confirmarlo. Diría que para no entristecer a Jiménez, dijo que nota "como una turbina en la oreja" sabedor de que eso es más que suficiente para satisfacer el poco exigente target de este show televisivo.
Finalmente, Bárcenas también explicó que con los compañeros de su grupo, cuando volvían de dar un concierto, decidieron pasar la noche en el pueblo deshabitado de Belchite. A pesar de que la noche dice que fue tranquila, una grabadora en marcha mientras dormían habría registrado a un niño. Realmente, en el mundo de los espíritus hay mucha explotación infantil... "[Al día siguiente] Estábamos en el coche escuchándolo y no se oía nada. Y, de repente, se oyen dos frases de un niño: una que pide ayuda y otra que dice «tenéis miedo». Nos quedamos todos completamente blancos", asegura el cantante, que lamentablemente añade que no puede aportar ninguna prueba porque esa cinta se perdió durante el traslado de un miembro del grupo. Ahora que lo pienso, quizá en vez de Willy Bárcenas y la casa encantada (de sus padres), habría tenido que titular este artículo La España surrealista. O peor aún: Pruebas desaparecidas...