Lengua

Mallorca entona 'La Balanguera' al unísono por primera vez en la historia

El acto unitario con administraciones, ciudadanos y entidades culturales no tapa las decisiones del PP y Vox respecto del catalán

Imagen del acto educativo central, convocado por la OCB y celebrado en el Centro Cultural de la Misericordia (Palma), han participado cinco centros públicos y cuatro concertados.
Jaume Cladera
29/05/2026
3 min

PalmaCien años después de la muerte de Joan Alcover, Mallorca ha vuelto a cantar a una sola voz La Balanguera, el himno oficial de la isla. Miles de personas se han concentrado en la Plaça Major de Palma, mientras decenas de municipios replicaban simultáneamente la misma escena en una movilización impulsada por la Obra Cultural Balear (OCB), entidad histórica en defensa de la lengua y la cultura catalanas. También ha sonado en centros educativos y en supermercados Eroski.

La conmemoración ha contado con el apoyo de las principales instituciones baleares, a pesar de que el Govern de Marga Prohens ha sido duramente criticado por los sectores educativos y culturales por sus políticas. Por ejemplo, el plan de segregación lingüística en la escuela –que, en la práctica, reduce el peso del catalán dentro de las aulas–, la eliminación del requisito de catalán para docentes en plazas de muy difícil cobertura o para médicos y enfermeras, y la retirada de subvenciones a la OCB, que, a pesar de ello, ha mantenido la colaboración institucional en los actos del centenario.

Los centros educativos y la Universitat de les Illes Balears (UIB) se han volcado en la conmemoración. Más de 250 escuelas e institutos han interpretado La Balanguera después de semanas de ensayos con alumnos y profesores. La escuela pública, tradicionalmente vinculada a la defensa de la enseñanza en catalán, ha sido mayoritaria en la participación de los actos. En el evento, en el Centre Cultural de la Misericòrdia (Palma), han participado cinco centros públicos y cuatro concertados. Uno, Santa Mònica, forma parte del Plan de segregación lingüística pactado entre el PP y Vox. El coro de Madre Alberta, el otro gran centro concertado católico, interpretó la pieza sobre el escenario y con micrófonos.

La expresión de la mallorquinidad

La OCB y las instituciones gobernadas por el PP –y, en algunos casos, con el apoyo de Vox– han compartido espacios y momentos simbólicos como el canto multitudinario de La Balanguera, convertida en una expresión de defensa de la mallorquinitud y de la lengua y cultura propias. Pero esta imagen de consenso convive con un clima de fuerte confrontación política y social en torno a la lengua. Desde la llegada al poder del PP con el apoyo de Vox, las instituciones baleares han impulsado diversas medidas que entidades, sindicatos y oposición interpretan como un retroceso para el catalán.

El Govern de Prohens eliminó el requisito del catalán en la sanidad pública, y lo ha convertido en un simple mérito para médicos y enfermeros, con el argumento de facilitar la cobertura de plazas vacantes. Esto provocó protestas de sindicatos, entidades culturales y partidos de la oposición. De hecho, la OCB lo llevó al Tribunal Constitucional. En el ámbito educativo, el ejecutivo también ha impulsado el plan de segregación lingüística, que introduce grupos separados por idioma y reduce el peso del catalán como lengua vehicular en las aulas. Solo diecinueve centros se han adherido a la iniciativa, todos concertados católicos.

La medida ha sido ampliamente contestada por una parte importante de la comunidad educativa y por las entidades en defensa de la lengua, que denuncian que el modelo rompe el consenso lingüístico construido durante décadas. La OCB también la recurrió a los tribunales. Paralelamente, se han flexibilizado los requisitos lingüísticos para algunos docentes en plazas de muy difícil cobertura, hecho que permite que algunos profesionales puedan acceder a la función pública sin acreditar conocimientos de catalán.

A todos los niveles políticos

El Ayuntamiento de Palma, también gobernado por el PP, ha sido acusado de arrinconar el catalán en diferentes ámbitos. Empresas públicas como la EMT han convocado plazas laborales sin exigir conocimientos de catalán, a pesar de tratarse de servicios públicos. La OCB denuncia que vulnera el derecho de los ciudadanos a ser atendidos en catalán y representa un retroceso en las políticas de normalización lingüística.

En cuanto al Consell de Mallorca, diversas entidades y sindicatos han criticado la reducción del apoyo institucional a las políticas de promoción del catalán y, especialmente, los recortes económicos a organizaciones culturales históricas. En 2024 el Consell redujo un 25% las subvenciones a la OCB –de 50.000 a 35.000 euros– y a Joves de Mallorca per la Llengua –de 60.000 a 45.000 euros.

La decisión generó una fuerte polémica porque Vox había reclamado públicamente eliminar completamente las ayudas a las entidades que promueven el catalán. Las tensiones aumentaron aún más con los presupuestos de 2026, cuando el Consell aprobó con los votos del PP y Vox la supresión de las subvenciones a las dos entidades, que denunciaron que la retirada buscaba debilitar económicamente los principales colectivos de defensa de la lengua catalana en Mallorca. Ambas han estado especialmente activas contra el plan de segregación lingüística y contra las políticas lingüísticas impulsadas por el Govern.

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