¿Comprar Groenlandia? Como EEUU se ha expandido pagando por territorios
Trump revive con Dinamarca la política expansionista a golpe de talonario que Washington ha aplicado a lo largo de los años
BarcelonaQue todas las potencias buscan expandirse es algo. Sea comercial o territorialmente, los gigantes que dominan el mundo –y en el pasado, sus imperios– buscan a menudo aumentar su influencia en todo el globo. Lo hacen para garantizar sus intereses y, al mismo tiempo, minimizar el peso de otras potencias que puedan hacerle sombra. Uno de los últimos ejemplos es el interés de Trump en Groenlandia. No es una inclinación nueva: por ejemplo, en 1946 el entonces presidente de Estados Unidos Harry Truman ofreció 100 millones de dólares en Dinamarca por la isla.
Tampoco es nada nuevo que Washington ofrezca dinero a cambio de territorios. De hecho, la expansión de EE.UU. se ha basado históricamente en compras y acuerdos con estados europeos que habían colonizado el continente americano. En contadas ocasiones la obtención de nuevo territorio estadounidense ha sido exclusivamente a través de una victoria militar. Repasamos a continuación las principales adquisiciones de territorio por parte de la Casa Blanca, que han acabado dibujando la actual frontera estadounidense.
Luisiana (1803)
Compra
La primera gran compra de EEUU fue en Francia, en 1803. El presidente estadounidense Thomas Jefferson quería impulsar el campesinado estadounidense. Para ello era necesario tener cada vez más tierras. Principalmente por este motivo, la recién estrenada Casa Blanca propuso a Napoleón Bonaparte adquirir Luisiana por 15 millones de dólares de la época.
El emperador francés, que necesitaba dinero para financiar sus operaciones bélicas en Europa, aceptó el ofrecimiento, y EEUU dobló su territorio de un día para otro. De esa forma, Washington incorporó casi 1,3 millones de kilómetros cuadrados de superficie, y se expandió hacia el oeste del continente americano.
Florida (1819)
Cesión a cambio de la condonación de una deuda
La siguiente potencia en entregar territorios a EE.UU. fue España. En este caso no se trató de una compra directa: Madrid, inmersa en las guerras de independencia en el centro y sur del continente americano, cedió a Washington en 1819 el actual estado de Florida. A cambio, en el Tratado de Adams-Onís EEUU se comprometió a pagar 5 millones de dólares de deudas que España debía a ciudadanos estadounidenses.
Texas y la Cesión Mexicana (1845-1848)
Guerra y compra posterior
Texas se había independizado de México en 1836. EEUU se anexionó el territorio nueve años después, en 1845. El empeño expansionista de Washington, sin embargo, chocó con los intereses de México, que controlaba el oeste de lo que hoy en día es EEUU. Las disputas por el alcance del control territorial de EEUU en la zona desembocaron en un conflicto entre estadounidenses y mexicanos: la Guerra de México y EEUU, que se prolongó hasta la firma del Tratado de Guadalupe-Hidalgo, en 1848. En este acuerdo, México entregó a la Casa Blanca los actuales estados de Calif, Nuevo México a cambio de 15 millones de dólares y el pago de deudas mejicanas por valor de 3,2 millones de dólares. Unos años más tarde, en 1853, Washington pagó a México otros 10 millones de dólares por casi 77.000 km² en el sur de Arizona, lo que se conoce como la compra de Gadsden.
Oregón (1846)
Tratado con el Reino Unido
Al norte de las tierras vendidas por México se situaba el Territorio de Oregón, que se extendía hasta Alaska. Dos años antes de la venta mexicana, en 1846, EEUU y Reino Unido se le partieron, y Washington pasó a controlar la parte correspondiente a los actuales estados de Washington, Oregón, Idaho y la parte de los actuales estados de Montana y Wyoming que habían quedado fuera de la compra de Luisiana.
Alaska (1867)
Compra
EEUU compró a Rusia el territorio del continente americano más cercano a Asia en 1867. Washington ganó con esta adquisición 1,7 millones de km². Pese a la gran extensión del territorio, el importe de la compra fue menor en los precedentes hasta el momento: Washington pagó al Imperio Ruso 7,2 millones de dólares. Fue la primera vez que Rusia cedió territorio, en un movimiento impulsado por el zar Alejandro II, que intentaba evitar que el imperio británico se hiciera con la región. Ese mismo año, Reino Unido acordó con Canadá más independencia respecto de Westminster.
Con el tiempo, la venta de Alaska se ha considerado un error estratégico por parte de Rusia. Ya en ese momento, la ubicación de este territorio entre el océano Ártico y el océano Pacífico le confería una elevada importancia en términos geopolíticos. Con el paso de los años, además, se ha descubierto que las tierras de Alaska son ricas en oro, gas y petróleo.
Puerto Rico, Guam y Hawaii (1898)
Guerra, compra y anexión
En 1989 EEUU adquirió varias islas en el Pacífico y en el Caribe tras la guerra con España, conocida como Guerra Hispano-estadounidense. Puerto Rico, Guam y Filipinas dejaron de formar parte del Imperio Español para estar bajo control de EEUU –en 1946 Filipinas se independizó de EEUU–. El conflicto bélico con España, conocido por su desenlace como Desastre del 98, acabó con el Tratado de París, en el que se fijaba el pago de 20 millones de dólares por parte de Washington en Madrid a cambio de las distintas islas.
Ese mismo año el presidente William McKinley, de quien Donald Trump ha alabado su apuesta expansionista, decidió anexionarse el archipiélago de Hawái. Los motivos expresados por la administración estadounidense fueron similares a los que ahora pone sobre la mesa la Casa Blanca –al menos discursivamente– para anexionarse Groenlandia. McKinley consideraba que si el archipiélago caía en manos de otra potencia, este hecho supondría una amenaza para la seguridad de EE.UU. Con este pretexto en agosto de 1898 el Congreso aprobó la anexión de Hawái, y actualmente Washington controla más de una decena de islas en el Pacífico.
Las islas Vírgenes (1917)
Compra
En el caso de Groenlandia, no es la primera vez que Dinamarca se encuentra con una posible compra por parte de EE.UU. de territorio bajo su control. En su afán expansionista en el Caribe, EEUU compró en Dinamarca en 1917 las Islas Occidentales Danesas, hoy conocidas como islas Vírgenes estadounidenses. La operación, en la que Copenhague recibió 25 millones de dólares en oro, incluyó a las islas de Santo Tomás, San Juan y Santa Cruz.