Delcy Rodríguez cambia el gobierno y las instituciones venezolanas
La presidenta interina releva perfiles cercanos a Maduro para situar figuras de su confianza y del llamado "chavismo ilustrado"
Tras doce años al frente del Ministerio de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López dejó el cargo esta semana. No fue un cambio casual ni aislado: la presidenta Delcy Rodríguez lo destituyó, sumándose así a la creciente lista de figuras clave del chavismo que han sido relevadas de sus cargos. Desde enero, la sucesora de Nicolás Maduro ha implementado 13 cambios en el poder ejecutivo, además de la destitución del fiscal general y de varios cargos militares. Los cambios impulsados por Rodríguez buscan colocar perfiles más técnicos al frente de las principales carteras e instituciones, aunque no siempre el movimiento es tan claro. Los relevos no necesariamente restan poder al chavismo, sino que se centran más en poner en el poder a personas de confianza de la nueva presidenta, pertenecientes a lo que en el país se conoce como "chavismo ilustrado", conformado por figuras con formación más técnica que militar. Varios analistas señalan que, si bien algunos cambios podrían responder a la lógica de presentarse ante la comunidad internacional como un ejecutivo innovador frente al de Maduro, la mayoría se explican más bien por un intento de mantener el control de las instituciones y evitar fracturas internas. De esta manera, Rodríguez intenta sobrevivir en una situación de extrema complejidad, en la que debe medir al milímetro para no sobrepasar los límites ideológicos del chavismo, contar con el apoyo de los círculos de poder y, al mismo tiempo, mostrarse suficientemente abierto a las exigencias de Estados Unidos. El caso del Ministerio de Defensa es paradigmático: releva a una figura clave de la era Maduro en el gobierno, pero en lugar de nombrar a un perfil innovador, designa a Gustavo González López, un militar especialista en inteligencia cercano a Diosdado Cabello, ministro del Interior, y a Nicolás Maduro. Además, el nuevo ministro de Defensa también está vinculado al entorno de los hermanos Rodríguez (la presidenta del país, Delcy Rodríguez, y el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez). González López, sancionado desde 2015 por Estados Unidos y la Unión Europea por violaciones de derechos humanos durante su gestión como Ministro del Interior, tiene el reto de recuperar el prestigio de un ministerio particularmente dañado tras el ataque estadounidense. Varias fuentes han declarado públicamente que los soldados estadounidenses entraron y avanzaron en el país sin encontrar una resistencia militar importante por parte venezolana. De hecho, el cerco de seguridad que más dificultades tuvieron para superar, según esta información, fue el del ejército cubano que realizaba tareas de seguridad para el chavismo, un hecho que puso en entredicho al Padrino López. Reducción de lazos con Maduro
El mismo día en que anunciaba el cambio a Defensa, Rodríguez también ordenaba movimientos en ministerios como el de Trabajo, el de Transporte, el de Energía Eléctrica y el de Educación Universitaria. Al frente de estas carteras se sitúan ahora mayoritariamente personalidades que, aunque no dejan de ser chavistas, tienen un perfil más tecnocrático. Asimismo, se les considera próximos ideológicamente –y algunos también personalmente– a Delcy Rodríguez, quien ya durante su etapa como vicepresidenta impulsó medidas para flexibilizar algunas legislaciones en materia económica, siempre en los marcos ideológicos del chavismo.
Uno de los nombres que Rodríguez también ha apartado y que está claramente ligado a Maduro y señalado por EEUU es Alex Saab, que hasta enero era ministro de Industrias y Comercio Nacional. La nueva presidenta le destituyó pocos días después de llegar al cargo, en medio de acusaciones de Washington –y de la ex fiscal general venezolana Luisa Ortega Díaz– que aseguran ser el principal testaferro de Maduro. Además de haber sido destituido, hace semanas que no se le ve públicamente. EEUU pide su extradición, y varios medios como el New York Times apuntan que estará detenido en Venezuela desde principios de febrero.
Si bien Maduro también modificó en varias ocasiones sus ejecutivos, Rodríguez lo está haciendo de una forma mucho más comprimida en el tiempo y prescindiendo de personas que en varios casos llevaban años en los cargos. Los relevos, además, van más allá del gobierno. En enero, Tarek William Saab, una figura clave de la época Maduro, renunció como fiscal general cuando llevaba casi una década en el cargo. En la Fiscalía General, la sucesora de Maduro ubica ahora a Larry Devoe, un abogado cercano a ella que desde enero forma parte del Programa para la Paz y la Convivencia Democrática creado por el ejecutivo chavista tras el ataque de EEUU.
En el ámbito militar, Rodríguez también ha hecho cambios. En enero implantó varios relevos, designando a nuevos comandantes y cargos de las fuerzas armadas venezolanas. Y esta semana, la presidenta interina hizo nuevos nombramientos a la contrainteligencia militar y en la Guardia de Honor Presidencial en cargos que quedaban vacíos por la elección del nuevo ministro de Defensa y que son claves para mantener sus apoyos internos.