El Papa avisa a Trump: "Dios no está del lado de quien lanza bombas"

El pontífice hace un llamamiento a la paz en un encuentro en el Vaticano con los miembros del Sínodo de la Iglesia Caldea de Bagdad

León XIV durante la misa de Pascua en la plaza San Pedro del Vaticano
10/04/2026
3 min

RomaDesde el estallido del conflicto en Oriente Próximo, el papa León XIV alza la voz para denunciar las guerras provocadas en nombre de Dios. Unas críticas que han sido interpretadas como un mensaje velado al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, a quien nunca nombra, sin embargo. Así lo hizo durante su primer mensaje de Pascua como pontífice, ante 50.000 fieles, el pasado domingo. “Quien tenga el poder de desatar guerras, ¡que elija la paz!”, espetó desde el balcón central de la Basílica de San Pedro. Y lo ha vuelto a hacer este viernes, ante los miembros del Sínodo de la Iglesia Caldea de Bagdad: “Dios no está del lado de quien lanza bombas”.

En un contundente discurso, el primer papa norteamericano ha pedido a los representantes caldeos que le ayuden "a proclamar con claridad que Dios no bendice ningún conflicto; a llamar al mundo que quien es discípulo de Cristo, príncipe de la paz, nunca está del lado de quien ayer empuñaba la espada y hoy lanza bombas". León XIV también ha abogado por el respeto a los cristianos de Oriente Medio, para que disfruten de “verdadera libertad religiosa y plena ciudadanía, sin ser tratados como ciudadanos de segunda clase”.

No es la primera vez que el Papa se pronuncia contra la guerra desde que fue elegido sucesor de Francisco en mayo de 2025. Sin embargo, su estilo, mucho más ortodoxo que el de su antecesor, que evita en todo momento nombrar a los responsables de esta violencia, ha sido criticado por quienes esperaban del primer papa norteamericano más contundencia. Pero el mensaje ha llegado al otro lado del Atlántico y está abriendo una crisis entre la Casa Blanca y el Vaticano.

Un encuentro polémico

Tanto es así que, el pasado mes de enero, el entonces embajador de la Santa Sede en Washington, el cardenal francés Christophe Pierre, fue convocado en el Pentágono por el subsecretario de Defensa, Elbridge Colby, para darle una reprimenda por las críticas del Papa a la administración Trump, según ha publicado esta semana el medio norteamericano The Free Press. Durante el encuentro se llegó a evocar el papado de Avignon, el período del siglo XIV en que la iglesia romana acabó desterrada bajo el dominio de la corona francesa. Una alusión que fue interpretada como una amenaza de control político al Vaticano.

La reunión se produjo apenas unos días después del discurso del pontífice ante los embajadores en el Vaticano, el 9 de enero, en que denunció que la diplomacia había sido sustituida por el uso de la fuerza. El gobierno de los Estados Unidos negó el jueves esta información, pero este viernes el Vaticano ha reconocido que la reunión se produjo, aunque no en los términos que apuntaba la noticia publicada. "La narrativa ofrecida por algunos medios de comunicación no se corresponde en absoluto con la verdad", ha asegurado en un comunicado el portavoz de la Santa Sede, Matteo Bruni.

Por su parte, la embajada norteamericana en el Vaticano también ha desmentido la noticia. "El gobierno de los Estados Unidos y nuestra embajada se reúnen regularmente con representantes de la Santa Sede. La tergiversación deliberada de estas reuniones rutinarias siembran división y malentendidos infundados. Nuestra relación continúa siendo sólida y productiva".

El cardenal francés dejó el cargo de nuncio apostólico en los Estados Unidos en marzo, dos meses después de la reunión, oficialmente por haber superado el límite de edad, y fue sucedido por el arzobispo italiano Gabriele Caccia.

Al margen de si la reunión se produjo en los términos publicados o no, el Papa está mostrando desde hace semanas una oposición más firme contra Donald Trump, especialmente después de su amenaza de aniquilar la civilización iraní, que el pontífice definió como “inaceptable”.

Macron, en el Vaticano

La guerra en Oriente Medio también ha sido el centro de la reunión que este viernes ha mantenido con el presidente francés, Emmanuel Macron, que ha sido recibido en el Palacio Apostólico acompañado por su mujer, Brigitte. El primer cara a cara entre el inquilino del Elíseo y el papa norteamericano llega casi un año después de su elección como pontífice y ha suscitado mucha expectación porque en enero se especuló con el rechazo del Vaticano –más tarde desmentido– a recibir en audiencia al presidente francés.

Al origen de las tensiones se encontraría la polémica por los vitrales originales de la catedral de Notre-Dame y sobre todo el proyecto de ley sobre la muerte asistida. Aun así, al margen de cuestiones bilaterales, ambos mandatarios han coincidido en el deseo de encontrar una solución diplomática que pueda “restablecer la convivencia pacífica a través del diálogo y la negociación”.

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