Abusos en la Iglesia
Internacional 09/02/2022

Benedicto XVI pide perdón a las víctimas de abusos pero niega haber encubierto a curas pederastas

"Solo puedo expresar mi vergüenza profunda, mi gran dolor y mi sincera petición de perdón", dice en una carta

3 min
El Papa Benet XVI / AFP

RomaEl papa emérito Benedicto XVI ha pedido perdón por los abusos sexuales cometidos durante décadas por miembros de la Iglesia católica en Alemania, pero ha insistido en negar que haya encubierto nunca a los abusadores cuando era arzobispo de la diócesis de Múnich. "Solo puedo expresar a todas las víctimas de abusos sexuales mi vergüenza profunda, mi gran dolor y mi sincera petición de perdón", afirma en una carta difundida por la oficina de prensa del Vaticano este martes, después de la divulgación, hace tres semanas, de un informe sobre abusos sexuales a menores por parte del clero alemán, en el que se afirmaba que Ratzinger estuvo al corriente de al menos cuatro casos de curas pederastas y no actuó.

Benedicto XVI, que fue arzobispo de Múnich entre 1977 y 1982, reconoce estar “consternado” y sentir “dolor” por los “abusos y errores” producidos durante el tiempo en el que actuó como máximo responsable de esta diócesis. “En todos mis encuentros con víctimas de abusos sexuales por parte de sacerdotes […] he percibido en sus ojos las consecuencias de una grandísima culpa y he aprendido a entender que nosotros mismos caemos dentro de esta culpa tan grande cuando nos descuidamos o cuando no lo afrontamos con la necesaria decisión y responsabilidad, como ha pasado y pasa demasiadas veces”, aseguraba en la misiva, que fue leída en un vídeo por su secretario personal, Georg Gänswein.

El mea culpa llega después de que una comisión de expertos independientes elaborara un informe encargado por el arzobispado de Múnich y Freising donde se documentan los casos de abusos sexuales sufridos por 497 personas, la mayoría hombres jóvenes y menores de edad, a manos de al menos 235 miembros del clero entre los años 1945 y 2019. En el documento, de casi 1.700 páginas, se responsabiliza a las diferentes jerarquías católicas de no haber actuado contra los responsables o incluso de haberlos encubierto. En concreto, el informe afirma que Benedicto XVI tuvo conocimiento de al menos cuatro casos de sacerdotes pederastas cuando era arzobispo de Múnich. En dos de los casos atribuidos al periodo en el que Ratzinger estaba al frente del arzobispado, los abusos fueron cometidos por dos clérigos que prestaban asistencia espiritual y contra los que no se tomaron medidas.

Después de la publicación del informe en enero, Benedicto XVI rechazó su responsabilidad en estos casos y aseguró que nunca participó en la reunión celebrada en 1980 en la que supuestamente se debatió sobre uno de los abusadores, el sacerdote Peter Hullermann. Pocos días más tarde, sin embargo, Ratzinger tuvo que rectificar su declaración inicial y reconocer que sí estuvo presente en este encuentro, celebrado hace más de cuatro décadas, pero desmintió haber estado al corriente de los abusos cometidos por el sacerdote alemán. En un comunicado difundido entonces, el secretario del papa emérito defendió que la declaración inexacta del pontífice "no se produjo por mala fe, sino como resultado de una distracción en la edición de su testimonio". Una versión que fue defendida nuevamente este martes por el papa emérito, que aseguró “estar sorprendido” de que este error haya hecho dudar de su veracidad y lo hayan presentado “como un mentiroso”.

Según la versión de Ratzinger, en esta reunión se trató el traslado a Múnich del sacerdote mientras se sometía a un tratamiento psicológico en la ciudad alemana, pero asegura que nunca le revelaron los verdaderos motivos del traslado ni la posible implicación en varios casos de abusos. Después de esta reunión, Peter Hullermann fue trasladado del obispado de Essen al de Múnich. En el nuevo destino volvió a cometer abusos y fue enviado a Baviera, según recoge el informe. Con la carta del papa emérito, la oficina de prensa del Vaticano publicó ayer un documento elaborado por varios colaboradores de Benedicto XVI especialistas en derecho canónico, que analizan en detalle el informe alemán y rechazan las acusaciones contra Ratzinger. Los expertos aseguran que el documento contiene informaciones “inexactas” y defienden que el papa emérito no estuvo nunca implicado en el encubrimiento de casos de abusos cuando era arzobispo.

stats