Seguridad

¿Cómo se debe defender Europa sin los Estados Unidos?

Josep Borrell insta el Cidob a hacer de la defensa la fuerza de integración europea

Josep Borrell, Jaume Collboni, Jaume Duch y Pol Morillas en el Palau de Pedralbes.
ARA
11/04/2026
4 min

Barcelona¿Cómo se debe defender Europa sin los Estados Unidos? ¿Debe haber una alianza alternativa a la OTAN si Washington se retira? ¿Qué capacidades debería desarrollar el continente europeo para garantizar una disuasión de las demás potencias? ¿Es viable una estrategia de defensa común para todos los estados europeos?

Estas y otras preguntas han sido el centro de la 24ª edición de la conferencia internacional War and Peace in the 21st Century, organizada por el Cidob este sábado en el Palau de Pedralbes para cuestionarse el futuro de la seguridad europea. La cita ha contado con las intervenciones de Josep Borrell y Pol Morillas, presidente y director de la institución, además de representantes institucionales como el conseller Jaume Duch y el alcalde Jaume Collboni, que han acompañado una jornada de debate sobre el rumbo de la seguridad europea.

El segundo mandato de Donald Trump ha hecho constatar a los europeos que Washington es un socio impredecible. Ante este hecho, la premisa del encuentro ha sido compartida: Europa debe poder defenderse sola. El presidente del Cidob y ex alto representante de la Unión Europea para la política exterior, Josep Borrell, ha expuesto con claridad que la Alianza Atlántica "ha sufrido un debilitamiento interno sin precedentes por la agresividad del presidente Trump". Después de décadas viviendo "bajo el paraguas norteamericano", Borrell ha advertido que este solo sirve "siempre que esté abierto". El desafío al que se enfrenta Europa es "existencial", según el exrepresentante europeo, que defiende que el "cambio radical" en las relaciones transatlánticas implica un cambio de estrategia: igual que lo fue el euro en su momento, ahora la fuerza de integración europea debe ser la defensa, según Borrell.

El deterioro de las relaciones transatlánticas es tal que expertos europeos concluyen que los Estados Unidos han pasado de ser un socio a ser un factor de inestabilidad. Steven Everts, director del EUISS, ha situado por primera vez la potencia norteamericana en un "triángulo de presión" junto a Rusia y China. Esta nueva realidad, según Everts, obliga al Viejo Continente a "salir de la psicología de la debilidad".

El consenso sobre la necesidad de autonomía de la UE es diáfano. La pregunta es cómo conseguirla. En este sentido, Borrell ha reconocido que dar este "gran paso adelante en la integración política" es difícil, pero necesario. "Para sustituir el paraguas norteamericano hace falta mucho esfuerzo, mucha organización [...], y también muchos recursos financieros, pero esto último no es lo más importante, porque si faltan se encontrarán; el problema es la voluntad política de hacer lo que hay que hacer", ha manifestado.

Everts ha defendido que "el problema de la defensa europea no es el dinero". "Europa se está rearmando, pero nos hace falta más integración", ha añadido. En la misma línea se ha expresado Daniel Fiott, jefe del programa de defensa del Centro para la Seguridad, la Diplomacia y la Estrategia de Bruselas, que ha asegurado que "el gran problema hoy es la unidad europea". "Más dinero no significa necesariamente más Europa, puede significar más nacionalización de la defensa", ha advertido.

El consejero de Unión Europea y Acción Exterior, Jaume Duch, se ha expresado en la misma línea que Borrell y ha asegurado que vivimos "en un mundo más violento en el que la confrontación" ha sustituido el multilateralismo y la cooperación. "El mundo reciente tampoco era fácil, pero al menos era previsible", ha aseverado el jefe de la diplomacia catalana. Parafraseando al presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha defendido que "los europeos deben estar por los valores y la confianza" y ha planteado si se debe europeizar la OTAN. Estos cambios, ha dicho Duch, requerirán un giro de la opinión pública y, por ello, sostiene que es responsabilidad de los dirigentes acompañar la opinión en las decisiones políticas.

Ucrania, la prueba de fuego de la credibilidad

En esta nueva geopolítica "llena de turbulencias", el frente ucraniano se ha definido como el epicentro de la seguridad europea. "Rusia continúa siendo una amenaza a largo plazo para Europa", ha advertido Kristi Raik, directora del Centro Internacional para la Defensa y la Seguridad, que ha recordado que "la tarea más urgente es continuar apoyando a Ucrania en la arquitectura de seguridad europea". Para esta experta, si Ucrania colapsa –que es el objetivo del Kremlin– y Europa no la salva, la arquitectura de seguridad europea perderá toda la credibilidad.

Finalmente, la conferencia ha puesto el foco en la necesidad de diversificar las alianzas. "La guerra en Irán ha destruido la credibilidad de los EE. UU. como socio estratégico", ha explicado Amitav Acharya, profesor distinguido de la Escuela de Servicio Internacional, Universidad Americana de Washington. Acharya ha instado a Europa a encontrar alianzas con otros actores, como el Sur Global, sin "tratarlo como inferior".

En este sentido, Tara Varma, del German Marshall Fund, ha puesto la India como ejemplo de las nuevas alianzas que Europa debe tejer. "No podemos sustituir nuestra dependencia de los Estados Unidos con un solo socio. Europa debe diversificarse y construir múltiples alianzas", ha recordado.

La clausura del acto, a cargo de Pol Morillas, ha sido una advertencia que resume el sentimiento de urgencia del continente: "Quizás la paz a través de la fuerza puede ser también la fórmula correcta para Europa. La prueba está ahora en nuestra solidaridad interna: el reto no solo es nuestra capacidad de respuesta, sino también nuestra capacidad de continuar unidos", ha concluido el director del Cidob.

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