EE. UU. y Dinamarca firman en Nueva York el acuerdo para la seguridad de Groenlandia

Washington comenzará "pronto" a desplegar "una gran presencia militar" en la isla

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El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, con la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y el primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, en el momento de la firma del acuerdo, en Nueva York.
22/09/2026 - 17:52 h
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WashingtonLos Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia han formalizado este martes el acuerdo de seguridad por el cual se entregala defensa de la isla ártica a las fuerzas estadounidenses. El documento lo han firmado el presidente de los EE. UU., Donald Trump; la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, y el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York.

El acuerdo llega en un momento muy conveniente para Trump. A seis semanas de las elecciones legislativas, el magnate puede blandir el documento como un triunfo internacional en medio del malestar por la guerra de Irán y a seis semanas para las elecciones legislativas.

Cuando el presidente estadounidense anunció el acuerdo el viernes pasado aseguró que se entregaba a los EE. UU. "el control permanente sobre la seguridad, y todas las demás necesidades de Groenlandia" y que los EE. UU. "pronto" comenzarían a desplegar "una gran presencia militar" en la isla. Trump sacaba pecho de las condiciones alcanzadas aunque actualmente los EE. UU. ya tienen una base militar en el norte de Groenlandia, en Pituffik, y cuentan con el derecho de expandir su presencia militar a través de la OTAN. Uno de los grandes interrogantes, de hecho, era si este nuevo acuerdo supondría un cambio real respecto al firmado en 1951.

La víspera antes de la firma del acuerdo, fuentes conocedoras de las negociaciones explicaban a Reuters y a la cadena danesa DR que los EE. UU. planean restablecer una base militar de la Guerra Fría en el sur de Groenlandia, en Narsarsuaq, y ubicar una nueva en la costa este, en Mestersvig, donde ahora está la patrulla de trineos de perros de las fuerzas danesas.

Dinamarca y el gobierno de Groenlandia confirmaron el entendimiento después del anuncio de Trump, aunque rebajaron el tono triunfalista del magnate. Ambos gobiernos emitieron comunicados oficiales durante el fin de semana asegurando que el acuerdo "reconoce la soberanía e integridad del reino [de Dinamarca] y el derecho de los groenlandeses a la autodeterminación".

Aspiraciones anexionistas

Tras el éxito de la operación militar en Venezuela para capturar a Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, Trump intensificó las amenazas contra Groenlandia, y reiteró que los Estados Unidos debían tomar el control de la misma "por las buenas o por las malas". El jefe del gobierno groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, dio a entender el viernes que gracias al entendimiento, las aspiraciones anexionistas de Trump sobre la isla quedaban fuera de juego.

El temor a una posible acción hostil de las fuerzas estadounidenses provocó que Dinamarca enviara tropas a la isla ártica para dinamitar las pistas de aterrizaje si Trump decidía cumplir su amenaza. El plan secreto suponía que un miembro de la OTAN consideraba plausible que otro aliado le agrediera. No por ello el pacto resulta más tranquilizador, porque nace de una larga campaña de presiones de los EE. UU. que ha hecho que aumentar la dependencia militar del país chantajista sea el mal menor.

El acuerdo llega más de medio año después del "desacuerdo fundamental" que la delegación danesa y groenlandesa constataron durante su visita a Washington. Entonces, los ministros de Exteriores de Dinamarca y Groenlandia aseguraron que la soberanía de la isla era una "línea roja para el Reino de Dinamarca", pero mantenían el canal abierto con los estadounidenses.

Las reclamaciones imperialistas de la isla responden a la teoría de Trump sobre la necesidad de controlar territorios estratégicos para la seguridad de los EE. UU. También responden a la creciente actividad de Rusia y China a raíz de las nuevas rutas marítimas que se están abriendo con el deshielo del Ártico. Este mismo año, la OTAN puso en marcha la iniciativa Arctic Sentry para reforzar la vigilancia y la defensa del flanco norte, una estrategia en la que participan especialmente los aliados con territorio o intereses directos en la región.

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