Estados Unidos

Los EE. UU. hacen público el acuerdo nuclear con Arabia Saudita

Dentro del trato hay un pacto "bilateral" de no proliferación, según el comunicado emitido por el departamento de Energía

Mohammed Bin Salman y Donald Trump en una imagen de archivo.
2 min

WashingtonLa administración de Donald Trump ha anunciado este miércoles que los Estados Unidos han acordado con Arabia Saudita que pueda enriquecer su propio uranio. Según el departamento de Energía norteamericano, hay dos documentos: uno para el acuerdo de cooperación nuclear –bautizado como "acuerdo 123"– y otro bilateral sobre los pactos de seguridad para un programa que debe durar "décadas". El anuncio era inminente después de que varios medios estadounidenses hubieran informado sobre el acuerdo entre Riad y Washington.

El departamento de Energía ha explicado a grandes rasgos los beneficios de este acuerdo para las compañías estadounidenses, pero no ha publicado el documento completo con la letra pequeña. En el comunicado se asegura que los "dos acuerdos también contribuyen a la seguridad de los Estados Unidos y de la región al mantener altos estándares de seguridad nuclear, protección nuclear y no proliferación, y al reforzar la ventaja competitiva de los Estados Unidos en tecnología nuclear civil".

Ahora el texto será enviado al Congreso para que lo revise, proceso durante el cual probablemente el público general podrá conocer más detalles sobre los términos.

A pesar de estas afirmaciones, las filtraciones previas hechas a la prensa destacaban cómo, a diferencia de acuerdos nucleares anteriores, la monarquía del Golfo había conseguido unas condiciones más laxas en términos de inspecciones y supervisiones. Una de las razones para este cambio justo ahora es que aparentemente tanto Rusia como China han estado llamando a la puerta de Riad, y la Casa Blanca no quería quedarse fuera.

El objetivo es reforzar la alianza entre los dos países, especialmente bajo la administración Trump. Desde que regresó a la Casa Blanca, el republicano ha tratado con guante de seda a los petroestados del Golfo. El mandatario estadounidense dedicó su viaje presidencial a hacer un tour por Qatar, los Emiratos Árabes y Arabia Saudita. Fue entonces, a principios de año, cuando los sauditas se comprometieron a invertir 600.000 millones de dólares en los EE. UU., de los cuales 142.000 serían en la compra de armas.

Pero las inversiones no son solo un gesto de buena fe entre países aliados, sino una palmada en la espalda entre dos clanes que ya tienen negocios mezclados desde los años ochenta. La relación de Trump con los saudíes se remonta a 1987, cuando compró un yate de 29 millones de dólares encargado para el traficante de armas Adnan Khashoggi, primo del periodista asesinado Jamal Khashoggi. Más tarde, en los años noventa el republicano vendió tanto el yate como una parte del hotel New York City Plaza al príncipe saudí, Al Waleed bin Talal bin Abdulaziz Al Saud.

El episodio más reciente se sitúa en noviembre del año pasado, cuando la Organización Trump acordó asociarse con la promotora saudí Dar Al Arkan para licenciar la marca Trump para un hotel en las Maldivas. También se cedió el nombre Trump para otros proyectos de la promotora, entre los que se encuentran la Trump Tower Jeddah y la Trump Plaza Jeddah, anunciados en julio de 2024 y septiembre de 2025, respectivamente.

stats