Estados Unidos-Irán

Trump amenaza a Irán con un ataque como el de Venezuela

El presidente de Estados Unidos dice que ha enviado al país una flota dispuesta a actuar "con violencia, si es necesario"

WashingtonTras desescalar levemente las amenazas con Irán, Donald Trump vuelve a la carga. Justo cuando el foco está puesto en la violencia parapolicial del ICE y los dos asesinatos en Minnesota a manos de agentes antiinmigración, el presidente estadounidense apunta de nuevo a Teherán. El mandatario ha amenazado al régimen de los ayatolás con un ataque como el que lanzó contra Venezuela si no se sienta "rápidamente en la mesa" a negociar un acuerdo nuclear "justo y equitativo". "El tiempo se acaba –amenazó el dirigente a través de un mensaje a su red social, Truth Social–. Haga un acuerdo". "¡El próximo ataque será mucho peor!", dijo en referencia a la llamada operación Martillo de Medianoche, que lanzó contra las instalaciones nucleares de Irán el pasado verano.

El republicano ha explicado que "una gran armada se dirige hacia Irán", liderada por el portaaviones USS Abraham Lincoln, lo mismo que se movilizó para el asedio marítimo en Venezuela. Trump ha recalcado que esta vez la flota, que incluye varias naves con misiles guiados, es mayor que la que envió contra Caracas. Los barcos llegaron a la región el martes, y aunque todavía no estaban situados en la posición final, ya tenían rango suficiente para atacar el régimen de los ayatolás. Ayer, a raíz de la presencia delUSSAbraham Lincoln en la zona, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, habló por teléfono con el príncipe saudí, Mohammed bin Salman. En el comunicado emitido después por los iraníes, se explicaba que Bin Salman había recalcado su compromiso con la estabilidad regional, la seguridad y el desarrollo".

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"Subrayó la importancia de la solidaridad entre los países islámicos y declaró que Riad rechaza cualquier forma de agresión o de escalada, de Riad a establecer la "paz y la seguridad en toda la región". el miércoles, subrayando la movilización del portaaviones cuando realmente ya estaba en la zona, se produce después de la llamada entre Teherán y Riad. represión de la república islámica contra los manifestantes como pretexto para amenazar con intervenir en Irán. aunque varios organismos elevan a las víctimas a decenas de miles. Cuando el presidente enfrió la posibilidad de un ataque militar al régimen se justificó diciendo que los ayatolás habían detenido las ejecuciones. En esta ocasión, la nueva escalada ni siquiera menciona las protestas, sino el acuerdo nuclear.

¿La vía diplomática, descartada?

Hace dos semanas, en medio de la escalada de tensión escenificada por Washington, los back channels seguían trabajando. Según explicaba entonces un funcionario de la administración alWall Street Journal, la Casa Blanca estaba valorando una oferta iraní de último momento para abordar diplomáticamente la limitación de su programa nuclear. Teherán jugaba la carta del programa nuclear para intentar persuadir a Washington sobre su posicionamiento respecto a las protestas. El republicano, que retiró a Estados Unidos de un acuerdo nuclear multinacional con Teherán en el 2015 durante su primer mandato en la Casa Blanca, quiere un acuerdo basado en lo que él llama "sumisión estratégica". Es decir, que obligue a Irán a dejar de enriquecer del todo uranio, que ponga fin a su programa de desarrollo de misiles balísticos y que deje de financiar milicias regionales.

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En el fondo, lo que le importa al presidente no es tanto la represión del régimen como la cuestión nuclear. Los bombardeos de junio contra las instalaciones nucleares iraníes tenían precisamente el objetivo de frenar el desarrollo de las capacidades del país. El departamento de Defensa entonces defendía que había pegado un duro golpe a los ayatolás, aunque los analistas tenían serias dudas de la efectividad de aquel ataque. Cuando hace dos semanas Trump anunció que frenaba la posibilidad de un ataque porque Irán había anunciado que detenía las ejecuciones, el New York Times reveló que el presidente estadounidense había recibido llamadas de Israel y los países árabes en los que le pedían que aplazara el operativo.

Por su parte, el gobierno iraní ha asegurado que ve más probable una confrontación bélica que una negociación con Estados Unidos. El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, ha dicho que no había estado en contacto con el enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, en los últimos días ni había solicitado negociaciones, según medios estatales iraníes.