Francia

Arranca el juicio a Le Pen que puede descartarla definitivamente para las presidenciales

Si la justicia confirma la pena de inhabilitación, la líder de extrema derecha no podrá presentarse a las elecciones del 2027

Marine Le Pen, el lunes, en la reunión del grupo parlamentario de Reagrupament nacional.
13/01/2026
3 min

ParísLa líder de la extrema derecha francesa, Marine Le Pen, vuelve a sentarse a partir de este martes en el banquillo de los acusados ​​en un juicio que marcará su futuro político. Le Pen fue condenada en marzo del 2025 a cuatro años de cárcel –solo dos en firme–, a cinco de inhabilitación ya una multa de 100.000 euros por malversación de fondos del Parlamento Europeo en el caso del fraude en los contratos de los asistentes parlamentarios. A diferencia de la pena de prisión, el tribunal de primera instancia dictaminó la aplicación inmediata de la inhabilitación, aunque la sentencia no fuese firme. De facto, la líder de Reagrupament Nacional (RN) quedaba apartada de la carrera presidencial de las elecciones del 2027. Le Pen recurrió la sentencia y este martes comienza el juicio de apelación, que se alargará un mes y que supone su última oportunidad para poder optar a las presidenciales.

"Espero que el tribunal me escuche y que le pueda convencer de mi inocencia", clamaba este lunes la acusada, de 57 años. La sentencia, que no se dictará hasta el verano, puede suponer el entierro definitivo de las esperanzas de Marine Le Pen de presentarse a las presidenciales que se celebrarán en la primavera del próximo año. Sólo podría ser candidata si es absuelta, si la futura sentencia la condena, pero acorta a dos años el tiempo de inhabilitación o si la inhabilitación no es de aplicación inmediata. Una confirmación de la primera sentencia supondría el fin de su carrera política. Este martes, a diferencia del primer juicio, la líder populista entró en la sala de audiencia muy seria y sin hacer declaraciones a los periodistas.

Mientras, la dirigente populista mantiene su acta de diputada en la Asamblea Nacional, pero una vez se convoquen elecciones legislativas tampoco podrá presentarse si la sentencia de apelación confirma la inhabilitación. Lo que parece más complicado es que Le Pen acabe en prisión. Probablemente, los dos años que debería cumplir cerrada –si el tribunal ratificara la pena– podría sustituirlos por un control judicial con brazalete electrónico.

Relieve de Le Pen

Reagrupament Nacional hace ya tiempo que se prepara para el relevo de Le Pen si se confirma su inhabilitación. La líder aparece en todos los actos políticos junto a su delfín, Jordan Bardella, que ocupa la presidencia del partido y se dibuja como el candidato presidencial de la RN. Pese a su juventud –tiene 30 años–, su poca formación y su carácter –es mucho menos carismático que ella–, parece haberse ganado la confianza del electorado y especialmente de los jóvenes: según las encuestas, tanto si el candidato es él como Marine Le Pen, la victoria en la primera vuelta sería para la extrema derecha. Así pues, la inhabilitación de la líder sería una vez, pero no pondría en juego las expectativas electorales de Reagrupament Nacional. En algunas encuestas, Bardella incluso supera a Le Pen en intención de voto.

"Sería profundamente inquietante para la democracia que la justicia privara a los franceses de una candidata a las elecciones presidenciales, ya calificada en dos ocasiones para la segunda vuelta y que hoy es considerada la gran favorita de las encuestas", ha declarado Jordan Bardella.

La sentencia en primera instancia condenó al partido de extrema derecha ya 24 de sus miembros por contratar como asistentes del Parlamento Europeo entre 2009 y 2014 –con salarios pagados por la Eurocámara– personal que en realidad trabajaba para el partido. Le Pen, por ejemplo, contrató como asistentes parlamentarios a sus escoltas, así como a la secretaria y al jefe de gabinete de su padre, Jean-Marie Le Pen, fundador del Frente Nacional (ahora reconvertido a Reagrupament Nacional).

La normativa del Parlamento Europeo deja claro que los asistentes deben trabajar para tareas relacionadas con la Eurocámara, por lo que estos contratos se consideran fraudulentos y suponen malversación de fondos públicos. El dinero malversado suma más de 3 millones de euros. Solo el partido y 12 de los condenados apelaron la sentencia y vuelven a ser juzgados a partir de hoy.

Decisión "política"

Le Pen calificó la primera sentencia de "decisión política" y siempre sostuvo que el juicio era una maniobra para apartarla de la carrera presidencial. Durante el juicio, la estrategia de defensa se centró en defender que los contratos eran legales. Ahora, en el nuevo juicio, podría cambiar: Le Pen mantiene a su abogado principal, Rodolphe Bosselut, pero ha fichado a una letrada nueva, Sandra Chirac-Kollarik, que también participará en su defensa durante este juicio.

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