El caso Epstein salpica al gobierno británico
El exministro laborista Peter Mandelson renuncia a la Cámara de los Lores por haber compartido información confidencial del gobierno con el pederasta en el 2009
LondresLa bomba Epstein ha estallado con toda su virulencia en la cara del gobierno laborista de Keir Starmer. La publicación, el pasado viernes, de más de tres millones de documentos del pedófilo por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos ha puesto al descubierto que Peter Mandelson, miembro de la Cámara de los Lores y hasta septiembre pasado embajador británico en Washington, compartió información confidencial del gobierno con el pederasta confeso en 2009. Fue durante el período en que era ministro de Negocios de Gordon Brown y, de facto, viceprimer ministro del Reino Unido. El escándalo político en Reino Unido es mayúsculo y el desgaste para el premier llega en unos momentos de gran debilidad política.
Mandelson, uno de los personajes más oscuros de la política británica de los últimos 45 años, que también había sido ministro con Tony Blair y posteriormente comisario europeo, ha anunciado este martes que abandonará la Cámara de los Lores con efecto inmediato a partir de este miércoles. Su renuncia, mucho más que excepcional, llega después de que diferentes partidos del espectro político de Westminster hayan pedido a Starmer que actúe por la vía legal de forma inmediata y se le haya retirado el título de par, que ostenta desde el 2008.
La policía está examinando las malas prácticas por una posible conducta de diversas conductas. Los correos, hechos públicos a partir de la nueva tanda de documentos, demuestran que Mandelson compartió información crítica sobre decisiones económicas del gobierno -incluida la existencia inminente de un rescate europeo de 500.000 millones de euros para la zona euro- con Epstein, ya entonces condenado por delitos sexuales. En otros mensajes, del todo extraordinarios, Mandelson habría asesorado a Epstein para presionar indirectamente al ministro de Hacienda británico a través de responsables de JP Morgan en el contexto del debate sobre la conveniencia de mantener las bonificaciones a los jefes de los grandes bancos cuando todo el sistema económico parecía agrietarse a raíz de la crisis financiera del 2008. publicación de los documentos, Mandelson ya había anunciado que abandonaba el Partido Laborista. Pero la renuncia a la Cámara de los Lores, confirmada este lunes, no comporta automáticamente la pérdida del título nobiliario, que sólo podría ser revocado mediante ley específica del Parlamento. El primer ministro, Keir Starmer, indicó a su gabinete que estudiará posibles reformas para facilitar la destitución de miembros de la cámara alta en casos graves.
Downing Street insiste en que el primer ministro actuó en cuanto dispuso de "nueva información", pero la oposición prevé llevar el caso al centro del debate parlamentario esta semana, con posibles votaciones para forzar la publicación de más documentos relativos a Mandelson. La incertidumbre sobre si aún pueden emerger nuevas revelaciones mantiene abierta una crisis que amenaza con salpicar aún más al gobierno laborista y que pone en cuestión al propio Starmer, que nombró a Mandelson embajador en Washington cuando ya se sabía que había continuado manteniendo relaciones con Epstein tras su condena en Florida, en el 2009.