Elecciones en Hungría

¿Quién es el hombre que podría destronar a Viktor Orbán después de 16 años controlando Hungría?

Nacionalista, de derechas y conservador, ha logrado atraer a los votantes tradicionales de izquierdas, que le ven como la única alternativa viable

BarcelonaPéter Magyar irrumpió en la política húngara de forma fulgurante hace dos años. Era un desconocido, pero en muy poco tiempo se levantó en una especie de figura mesiánica; en el político en el que se volcaban todas las esperanzas de aquellos que sueñan en una Hungría sin Viktor Orbán en el poder. Solo dos meses después de que su partido, Tisza, fuera registrado como formación política, quedó por delante de Fidesz, el partido del primer ministro, en las elecciones europeas. Pero entonces todavía se veía demasiado lejos la gran cita, las elecciones legislativas en Hungría, y se percibía, entre ciudadanos y analistas, un recelo inevitable frente al recién llegado. Ahora, a menos de un mes de los comicios, Péter Magyar ha consolidado su postura como competidor a la altura de Viktor Orbán, que por primera vez desde 2010 se enfrenta a una posibilidad real de perder las elecciones.

Durante el último medio año, Tisza (una abreviación de Partido del Respeto y la Libertad en húngaro) se ha mantenido siempre a diez puntos de distancia, según el agregado Poll of Polls de Politico, que calcula la media de las distintas encuestas del país. Hasta este último mes, en el que la distancia se ha reducido un punto. El resultado final se sabrá el 12 de abril. "Esta es la carrera electoral más abierta que hemos tenido desde que Fidesz volvió al poder en el 2010, de eso no cabe duda", afirma al ARA Zsuzsanna Végh, investigadora asociada del think tank European Council on Foreign Relations (ECFR). Coincide Tibor Dessewffy, profesor en la Universidad Eötvös Loránd de Budapest: "Orbán nunca ha tenido un rival tan fuerte".

Cargando
No hay anuncios
Enquestes per a les pròximes eleccions a Hongria
Intenció de vot mitjana entre diferents enquestes del país

Sin embargo, ambos expertos se muestran cautelosos con las encuestas, en primer lugar, porque todavía faltan tres semanas para las elecciones y existen un gran número de indecisos. Pero sobre todo por el sistema electoral húngaro, que no es proporcional: beneficia al mayor partido, en este caso Fidesz, que controla dos terceras partes del Parlament desde hace dieciséis años. Los electores deben votar con dos papeletas: una de una lista nacional, de la que salen 93 diputados, y otra en la que eligen representantes locales, de la que salen los 106 restantes. Ambos analistas destacan que, mientras que Péter Magyar ha seducido a los votantes de las ciudades, Fidesz sigue dominando en los pueblos. "Es un sistema electoral que se implantó en el 2013 –impulsado por Fidesz– y que se ha ido modificando casi en cada elección. Sirve para favorecer al partido gobernante. También hemos visto bastante manipulación electoral (gerrymandering) que, de nuevo, favorece al partido gobernante", avisa Végh. Apunta que Tisza necesitaría al menos diez puntos de ventaja para poder obtener una mayoría simple en el Parlament.

Cargando
No hay anuncios

Que la competición entre Magyar u Orbán es igualada se demostró el pasado domingo, día nacional de Hungría, cuando ambos se hicieron un baño de mano, cuando ambos se hicieron un baño de mano hacer cálculos que constataban que el líder de Tisza había superado al primer ministro en poder de convocatoria.

Éstas son unas elecciones en las que ha desaparecido el eje ideológico. Péter Magyar es un político nacionalista, de derechas y conservador –en la Eurocámara, Tisza está integrado en el Partido Popular Europeo–. En este sentido, no difiere mucho de Orbán. Pero Dessewffy subraya que Magyar "ha conseguido presentarse como una alternativa realista" y ha atraído a gran parte de los húngaros que solían votar a los partidos tradicionales de la oposición de centro y de izquierda, que están "desesperados" y "decepcionados" por los fracasos de las últimas elecciones. "La base de Tisza es extremadamente heterogénea: verdes, votantes de izquierdas, liberales, conservadores. Todo el mundo piensa: quien sea, menos Orbán".

Cargando
No hay anuncios

"Muchos de sus partidarios le apoyan porque quieren un cambio de régimen, aunque no están alineados ideológicamente", coincide Végh, quien añade que su ideología conservadora también ha atraído a votantes tradicionales de Fidesz. "Creo que lo que veremos en abril es un Parlamento completamente de derechas –resume el analista–. Pero lo que Péter Magyar plantea es que quiere unir a la nación y que no tiene en cuenta la división izquierda-derecha, y eso parece haber convencido a mucha gente", explica.

Según las encuestas, Péter Magyar parece tener asegurado el apoyo a las grandes ciudades y entre los jóvenes: un reciente sondeo constataba que dos terceras partes de los menores de treinta años apoyan a Tisza, mientras que sólo un 8% de este grupo de edad es pro-Fidesz.

Cargando
No hay anuncios

Contra la corrupción y en favor de la UE

El discurso de Magyar se ha centrado, desde el principio, en la lucha contra la corrupción, que se ha extendido a todos los rincones del país desde que gobierna Fidesz con mayoría absoluta, desde que Orbán fue reelegido en el 2010 –tras un primer mandato entre 1998 y 2002–. Végh apunta a que el político ha sido hábil a la hora de vincular la corrupción institucional al empeoramiento de los servicios públicos, como la educación y la sanidad.

Cargando
No hay anuncios

Otro de los ejes vertebradores de su discurso es el europeísmo. Ante los choques constantes de Orbán con Bruselas, defiende que Hungría debe recuperar a sus aliados occidentales y alejarse de Rusia. "Nuestra patria forma parte de la comunidad europea, de la OTAN y de Occidente", subrayaba en el gran mitin del domingo. El analista destaca que el argumento más fuerte a la hora de defender el buen entendimiento con la UE es que Hungría necesita recuperar los fondos europeos para mejorar su mala situación económica.

Con todo, Magyar es un firme nacionalista, y subraya la necesidad de garantizar la soberanía y los intereses de Hungría respecto a Bruselas. En cuanto a Ucrania, Tisza aboga por levantar el veto húngaro a ayudar a Kiiv económicamente, pero ha descartado enviar armas o tropas. De este modo, intenta encontrar un equilibrio entre el restablecimiento de las buenas relaciones con la UE y contrarrestar las acusaciones por parte de Orbán, que le tacha de ser un títere de Bruselas.

Cargando
No hay anuncios

"Estas elecciones son sobre un cambio de régimen", resume Végh, quien destaca el enorme esfuerzo que Péter Magyar ha hecho para acercarse a la gente de todo el país. "Esta ha sido su estrategia constante; lleva dos años haciendo campaña, y no solo enviando mensajes de arriba abajo, sino estando presente –dice–. Y la gente ahora tiene esperanza de que puede haber un cambio", concluye.