Unión Europea

Los líderes europeos desconfían de la OTAN y ya se preparan para un abandono de Trump

El bloque europeo se prepara para "revivir" la cláusula de defensa colectiva de la UE y sustituir el artículo 5 de la Alianza Atlántica

El presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
24/04/2026
4 min

BruselasDonald Trump ha amenazado a los aliados de la OTAN desde que volvió a la Casa Blanca. El presidente de los Estados Unidos, que controla de facto la Alianza Atlántica, no ha dejado de humillar a los socios europeos y, hasta incluso, ha cuestionado de manera recurrente que esté dispuesto a cumplir con el artículo 5 de los tratados de la entidad. El punto dice que un ataque a un aliado es un ataque a toda la alianza y, por tanto, se debe responder de manera conjunta, una de las principales razones de ser de la alianza militar.

Las amenazas de Trump contra los socios de la Alianza Atlántica han ido en aumento después de que los aliados europeos hayan criticado y se hayan negado a involucrarse en la guerra que el Pentágono ha iniciado en Oriente Medio. Este mismo viernes, por ejemplo, la agencia de noticias Reuters ha informado que la administración estadounidense se plantea suspender España del organismo militar.

En este contexto, la desconfianza de los dirigentes europeos con los Estados Unidos, ya muy afectada últimamente, se ha incrementado aún más. Uno de los que se ha mostrado más contundente ha sido el primer ministro polaco, Donald Tusk. A pesar de que lidere uno de los estados miembros más proatlantistas del bloque, se ha mostrado sorprendentemente crítico con la Alianza Atlántica y el Pentágono, y en una entrevista al diario británico Financial Times ha cuestionado que sean "leales" a su compromiso con el artículo 5 y que defiendan Europa ante un posible ataque ruso. "La pregunta más importante de Europa es si los Estados Unidos están preparados para ser tan leales como se describe en nuestros tratados [de la OTAN]", ha dicho el también expresidente del Consejo Europeo.

La gran mayoría de los dirigentes han evitado ser tan duros con Trump y la OTAN en la cumbre europea de este jueves y viernes en Chipre, pero se han pronunciado en la misma línea que Tusk a la hora de hacer un llamamiento a la Unión Europea para ganar de una vez por todas autonomía militar y dejar de depender de los intereses de Estados Unidos. "La UE debe convertirse en una alianza real en defensa, con herramientas y poder real", ha abogado el dirigente polaco.

La primera piedra de la independencia militar

El consenso entre los dirigentes europeos de avanzar hacia una independencia militar respecto a los Estados Unidos es casi absoluto y, para acercarse a ella, la Unión Europea coincide en señalar que uno de los primeros pasos es "revivir" –en palabras de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen– el artículo 42.7 de defensa colectiva de los tratados comunitarios, que es el equivalente al artículo 5 de la OTAN. "La cláusula de asistencia mutua ya está en los tratados, pero ahora necesitamos saber cómo activarla y utilizarla. Ya estamos terminando el manual definitivo sobre cómo activarla", ha anunciado en la rueda de prensa de la cumbre de líderes el presidente del Consejo Europeo, António Costa.

De esta manera, tal como informó este jueves la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, los estados miembros deberán informar de qué apoyo en defensa pueden dar al resto de socios y también sabrán exactamente de qué ayuda militar pueden disponer en caso de ser víctimas de un ataque y activar el artículo 42.7 de los tratados de la UE. Von der Leyen lo ha comparado con la asistencia común en recursos civiles de la UE, que hace veinte años que funciona y que indica que, por ejemplo, en caso de un gran incendio se debe ayudar al estado miembro afectado de manera automatizada.

El optimismo con Ucrania

La despedida de Viktor Orbán, que perdió las elecciones después de 16 años consecutivos en el poder, ha sido una bocanada de aire fresco en la Unión Europea, sobre todo con las iniciativas relativas a Ucrania. Budapest ya levantó el veto a la aprobación del macropréstamo de 90.000 millones de euros de Bruselas a Kiev y la aprobación del vigésimo paquete de sanciones contra Rusia. Y, ahora, tanto Von der Leyen como Costa han señalado que el próximo paso es abrir las carpetas de negociaciones para la adhesión de Ucrania al bloque europeo y acelerar su entrada al club comunitario.

Ahora bien, hay una cierta división entre estados miembros sobre cuál debe ser el ritmo de adhesión. El canciller alemán, Friedrich Merz, ha abogado este viernes por una tramitación exprés y por otorgar a Ucrania una especie de "preacceso" a la Unión Europea. Es decir, que tenga un asiento en los encuentros de dirigentes europeos, en la Comisión Europea o que, incluso, tenga representación en el Parlamento Europeo, si bien sin derecho a voto.

Esta prisa, sin embargo, no agrada a otros socios europeos. En este bloque se suelen situar países como Francia o Polonia, que reciben grandes ayudas por su sector primario y temen que Ucrania se les coma parte del pastel, y piden ir paso a paso, como con el resto de países candidatos a entrar en la UE. Uno de los que ha sido más claro en la cumbre de este viernes ha sido el primer ministro de Croacia, Andrej Plenkovic. "Soy honesto porque sé todo lo que sufren los ucranianos y no les podemos dar falsas expectativas. [...] La adhesión no llegará en enero de 2027", ha avisado el dirigente croata.

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