Merkel critica a su partido por votar con la extrema derecha la ley antiinmigración: "No puedo callar"
La excancillera defiende su política de acogida de los refugiados sirios

BarcelonaLa excancillera de Alemania, Angela Merkel, ha criticado al nuevo líder del su partido CDU/CSU por haber aprobado medidas antiinmigración con los votos del partido de extrema derecha Alternativa por Alemania (AfD). En un debate organizado por el semanario alemán Die Zeit, Merkel ha dicho que, pese a que normalmente intenta no intervenir en el debate político, no podía callar ante la ruptura del cordón sanitario. El candidato de su partido, la CDU, en las elecciones del 23 de febrero, Friedrich Merz, aceptó la semana pasada los votos de AfD en el Parlament para sacar adelante una moción que permitirá rechazar a los demandantes de asilo en la frontera. La propia Merkel emitió un comunicado crítico al día siguiente, y este miércoles por la noche se ha afianzado: "No me hubiera parecido correcto callar ante una situación tan decisiva como ésta".
"Incluso en condiciones difíciles no deberían conseguirse mayorías con la ayuda de la AfD", ha dicho Merkel lanzando así un dardo al nuevo líder de su partido, Friedrich Merz, que es el favorito en las encuestas para las elecciones del 23 de febrero. Lo mismo congreso de la CDU celebrado este lunes intentaba pasar página de la polémica decisión de Merz, que incluso ha traído un superviviente del Holocausto a renunciar a su condecoración.
En defensa del "lo podemos conseguir"
Merkel ha defendido también su política migratoria, que abrió las puertas de su país a los sirios que huían de la guerra, proclamando "lo podemos conseguir". Una política de acogida que Merz ha considerado "fundamentalmente errónea". "No creo que la política de refugiados de los últimos 10 años haya sido un error. Sin embargo, diría que nuestro trabajo no ha terminado y que todavía queda mucho por hacer", ha dicho la excancillera.
Merkel considera que la decisión de Merz de presentar en el Parlamento alemán dos mociones y un proyecto de ley para limitar la inmigración irregular sabiendo que requería el apoyo de la extrema derecha para salir adelante, sólo ha logrado polarizar más el debate político en el país, en plena campaña electoral. "Creo que el resultado es que se ha producido una cierta polarización. Creo que todos los diputados estaban preocupados por ello y, en mi opinión, ahora hay que encontrar una situación en la que vuelvan a ser posibles los compromisos", ha recalcado Merkel.
Quien fue canciller de Alemania desde 2005 hasta 2021 asegura que sigue sintiendo la CDU como "su" partido. "Aunque a veces me haga sufrir", ha dicho. Las desavenencias entre la excancillera y el actual líder de los democristianos alemanes han quedado patentes en varias ocasiones a lo largo de las últimas semanas. Merz, de hecho, señala a Merkel y su política migratoria como uno de los factores que habría propiciado el auge de la extrema derecha y que ha llevado a la AfD hasta el 20% de intención de voto que le dan las encuestas para las elecciones del 23 de febrero. Merkel ha respondido también a estas acusaciones en el debate de Die Zeit y quiso recordar que el partido ultra surgió a raíz de la crisis del euro y ya tenía entonces un 4,8% de votos, aunque admitió que ganó impulso con la crisis de los refugiados, pero también por las disputas entre la CDU y su hermana bávara Unión Socialcristiana (CSU) sobre la migración.