Trump intensifica el choque con Europa y prohíbe a un ex comisario europeo entrar en EE.UU.
Thierry Breton impulsó las regulaciones sobre X, Meta o TikTok para combatir el odio y la desinformación en las plataformas
BarcelonaLa regulación de las empresas tecnológicas y su capacidad de influencia política se ha convertido en un nuevo frente en el choque entre Estados Unidos de Donald Trump y Europa. La administración Trump ha prohibido la entrada en Estados Unidos a cinco ciudadanos europeos, a los que ha acusado de "coaccionar" las plataformas digitales para que "censuren" voces estadounidenses, según ha anunciado esta madrugada el secretario de Estado, Marco Rubio. Entre los sancionados se encuentra el excomisario europeo de Mercado Interior Thierry Breton (2019-2024), impulsor de regulaciones para limitar la desinformación en plataformas como X, Meta y TikTok. También han sido vetados cuatro representantes de oneagés que luchan contra la desinformación y el odio en las redes: el activista británico Imran Ahmed, director ejecutivo del Center for Countering Digital Hate (CCDH), Anna Lena von Hodenberg y Josephine Ballon, de la organización alemana HateAid, y Care Melford.
Rubio ha afirmado en un comunicado que estas personas "han liderado esfuerzos organizados para coaccionar plataformas estadounidenses para que censuren, desmoneticen y supriman opiniones estadounidenses con las que discrepan". Por este motivo, el jefe de la diplomacia estadounidense ha determinado que "su entrada, presencia o actividades en el país tienen consecuencias potencialmente adversas". Se les han impuesto restricciones de visado que les prohíben entrar en el país y se les iniciarían procesos de deportación en caso de que se encontraran en territorio estadounidense.
Breton, que chocó con magnates tecnológicos, como Elon Musk, para hacer cumplir las normas de la Unión Europea, ha reaccionado a X: "¿Bofa de nuevo un viento de macartismo? Un recordatorio: 90 por ciento del Parlamento Europeo, elegido democráticamente, y 27 Estados miembros van a la aprobación Y ha avisado a "nuestros amigos estadounidenses: la censura no es donde piensan".
Bruselas se ha apresurado a condenar "enérgicamente" la decisión de la administración Trump y ha defendido que "la libertad de expresión es un derecho fundamental en Europa". En este sentido, la UE asegura tener "el derecho soberano de regular la actividad económica" de acuerdo con sus valores democráticos. "Nuestras normas digitales garantizan unas condiciones de competencia seguras, justas y equitativas para todas las empresas, aplicadas de forma justa y sin discriminación", sostiene la Comisión Europea en un comunicado en el que añade: "Si es necesario, responderemos".
El pulso de la UE a las grandes tecnológicas
El anuncio del departamento de Estado se ha producido semanas después de que la Comisión Europea (CE) haya impuesto una multa de 130 millones de euros a X, propiedad de Elon Musk, por incumplir las obligaciones de transparencia que establece la ley de servicios digitales (DSA). Rubio calificó entonces la sanción de "un ataque al pueblo estadounidense por parte de gobiernos extranjeros". La administración de Trump, que ha manifestado su intención de combatir las políticas de diversidad e inclusión, considera que la regulación de las redes sociales para limitar la desinformación y el discurso de odio constituye una forma de censura.
Ante la respuesta de Rubio a la sanción, la Comisión no se doblegó, al contrario, y anunció la apertura de una investigación en Google. Una semana antes, la UE también había abierto un expediente contra WhatsApp por sus servicios de IA. El ejecutivo comunitario negó que se tratara de una respuesta en Washington, pero el movimiento se leyó como toda una declaración de intenciones.
El sector tecnológico es uno de los pocos ámbitos en los que la UE no ha cedido ante las presiones y amenazas de Washington. La Comisión Europea sigue aplicando al pie de la letra la ley de Servicios Digitales, que busca que plataformas como Tiktok, Instagram o X estén obligadas a retirar los contenidos que se consideren ilegales detectados en sus páginas.
Además, la directiva de servicios digitales (DSA) también fija la posibilidad de que las plataformas den acceso a las autoridades a los algoritmos que utilizan para fijar qué contenidos ofrecen a los usuarios. En este sentido, las autoridades estatales tienen capacidad de pedir a una plataforma que elimine los contenidos ilegales, esté la empresa establecida o no en Europa.
Más allá del contenido que se encuentra en las redes sociales y plataformas digitales, el marco legal europeo también establece una serie de obligaciones y prohibiciones que las grandes tecnológicas deben cumplir si quieren acceder al mercado europeo. En un mercado dominado por muy pocos actores, el objetivo es asegurar una competencia justa y mayor libertad de elección para los consumidores y las empresas de la UE en el uso y desarrollo de servicios digitales.