Trump dice ahora que España "se ha redimido" porque ha sido "generosa" con la OTAN
El presidente de los Estados Unidos baja el tono contra el gobierno Sánchez pero no concreta cuál es la "importante solicitud de pago"
Enviado especial a AnkaraNuevo giro de volante del presidente Donald Trump. Después de estar toda la cumbre de la OTAN de Ankara cargando contra España, el presidente de los Estados Unidos ha cambiado el tono con el gobierno de Pedro Sánchez y ha asegurado de vuelta en el avión que el estado español "se ha redimido completamente" porque la Moncloa ha aceptado una "importante solicitud de pago". "España ha sido muy generosa hoy. Han accedido a una solicitud de pago importante y, si no lo hubieran hecho, ni siquiera les habríamos hablado", ha asegurado el dirigente norteamericano.
Trump, sin embargo, no ha aclarado cuál es exactamente este pago y fuentes de la Moncloa admiten a el ARA que tampoco saben a ciencia cierta exactamente a qué se refiere. El gobierno español no ha anunciado en las últimas horas ninguna nueva compra de armamento o desembolso extra destinado a defensa. Aun así, las mismas fuentes entienden que el presidente de los Estados Unidos hace referencia al hecho de que España ya ha alcanzado el 2% del producto interior bruto (PIB) de gasto militar. De hecho, según fuentes diplomáticas de la OTAN, Trump centró gran parte del discurso dentro de la sala en felicitar a los aliados que estaban cumpliendo con los objetivos del aumento de gasto militar de la Alianza Atlántica.
Aunque Sánchez se niega a alcanzar el 5% en 2035, tal como exige Estados Unidos, de momento España está cumpliendo con la senda de incremento de gasto en defensa exigido por el entendimiento militar. Las divergencias entre la OTAN y la Moncloa se prevé que lleguen más adelante, cuando el gobierno español tenga que aumentar progresivamente esta tasa y se siga negando a llevarlo a cabo, tal como asegura el presidente del gobierno español a día de hoy.
De hecho, en el informe sobre gasto militar publicado esta cumbre por la OTAN, hay tres aliados –República Checa, Eslovenia y Albania– que, a diferencia de España, se encuentran por debajo del 2% del PIB de gasto militar. Además, hay varios gobiernos europeos de la Alianza Atlántica que han hecho pública su oposición a la elevada tasa que pide Trump y sus complicaciones para destinar tantos de dinero a la seguridad, como el Reino Unido, Italia o, entre otros, Hungría.
Por otra parte, España también participa con la iniciativa de la OTAN bautizada con el nombre de PURL (las siglas en inglés de Lista de Peticiones Prioritarias de Ucrania) impulsada por Trump con el objetivo de hacer pagar todavía más la factura de la guerra a los aliados europeos y, a la vez, sacar rédito económico. Se trata de un programa de la Alianza Atlántica a través del cual los aliados europeos compran armas a los Estados Unidos para que el Pentágono las envíe a Ucrania, a pesar de que el líder norteamericano cortó en seco las ayudas a Kiev cuando recuperó la Casa Blanca. En total, el estado español ha participado con 150 millones de euros, 50 de los cuales fueron depositados al inicio de la cumbre de la Alianza Atlántica en Ankara.
A pesar de las amenazas de Trump contra España, Sánchez le quitó hierro y aseguró el miércoles que las había recibido con "calma y tranquilidad". De hecho, el presidente del gobierno español explicó en la rueda de prensa final de la cumbre que mantuvo una conversación informal y cordial con el presidente de los Estados Unidos, incluso hablaron de cuestiones tan triviales como el Mundial de fútbol o el golf.
"Unidad y amor"
La rueda de prensa final de Trump en la cumbre de la OTAN ya fue una enmienda a todas las amenazas y humillaciones que había lanzado durante el encuentro de líderes y los días previos. El presidente de los Estados Unidos leyó –aunque no podía evitar salirse del guion cada dos por tres– unos párrafos en los que daba las gracias al país anfitrión, Turquía, y a su líder, Recep Tayyip Erdoğan, por organizar el encuentro; y remarcó en diversas ocasiones que en la sala donde se reunieron los dirigentes se había respirado "amor y unidad". "Hay un amor enorme [entre líderes aliados]. Se quieren, se quieren entre ellos. Ha habido una magnífica unidad", insistió.
Así, el magnate neoyorquino evitó cargar contra los aliados a los que hacía días que amenazaba y humillaba. Solo reprochó –una vez más– a países como Alemania, Francia o Italia, que no se hubieran involucrado en la guerra en Irán que inició el mismo Trump, junto con Israel, pero no los amenazó con represalias ni rememoró sus anhelos expansionistas en Groenlandia. El tono fue muy diferente, menos para un aliado: España. "Ha sido muy mala", repitió.
A última hora, sin embargo, Trump ha vuelto a cambiar de opinión. El gobierno español ya no está formado por "gente mala" y "enferma", y parece que ahora ya ha olvidado la orden que dio al secretario de estado del Tesoro norteamericano, Scott Bessent, de cortar todas las relaciones comerciales y las visitas oficiales a España. Así, el magnate neoyorquino ha asegurado ya de vuelta en el avión que el gobierno español "se ha redimido", aunque nadie sabe exactamente por qué ni cuándo puede llegar la próxima amenaza.