Los yanquis se vuelven a casa y amenazan 70.000 puestos de trabajo en Alemania
La retirada parcial de tropas norteamericanas de Alemania supondrá un golpe duro para las regiones afectadas
BerlínDel histórico lema alemán de protesta “Ami, go home!” (yanqui, vete a casa!) contra la presencia de tropas norteamericanas en Alemania, al “Ami goes home” (el yanqui se va a casa), la nueva frase acuñada por la prensa germánica para referirse a la retirada parcial de tropas norteamericanas anunciada esta semana por Washington. En alemán, “Ami” es una forma coloquial y abreviada de decir “Amerikaner”, norteamericano.
La consigna ha pasado de ser una demanda de pacifistas, antimilitaristas y algunos movimientos de izquierda para exigir que los “yanquis” abandonen Alemania, a ser un anuncio oficial del presidente Donald Trump. La retirada parcial de las tropas tendrá lugar dentro de seis o doce meses, según los planes anunciados el 1 de mayo por el Pentágono.
El presidente de Baviera, Markus Söder, ha pedido “mantener la calma” y no reaccionar de forma impulsiva o “con pánico” ante el anuncio del Pentágono. Söder ha instado al gobierno federal a pedir a Washington que revierta su decisión, ya que cree que "no basta con encogerse de hombros". La retirada de al menos 5.000 soldados norteamericanos de Alemania afectará de lleno a la brigada de combate Stryker, una brigada de infantería y caballería estacionada en Vilseck, en Baviera, según la prensa alemana. “Esto nos golpea duramente. Ahora debemos hacer todo lo que sea humanamente posible para ver si aún lo podemos revertir”, ha reaccionado Thorsten Grädler, el nuevo alcalde de Vilseck.
Esta brigada ya estuvo a punto de ser retirada en 2020, pero la derrota electoral de Trump ante el demócrata Joe Biden finalmente lo evitó. Las autoridades locales estimaron entonces que su retirada supondria una pérdida de casi 1.000 millones de euros anuales para la economía bávara.
El presidente bávaro ha sugerido a Berlín que compense la eventual retirada de tropas norteamericanas con el envío de soldados alemanes de la Bundeswehr. De esta manera, se podría mitigar el impacto que tendría la medida anunciada por Trump en la región del Alto Palatinado, en el noreste de Baviera. La marcha de soldados norteamericanos supondra un duro golpe económico para las regiones afectadas, ya que las localidades que acogen bases norteamericanas dependen significativamente de ellas.
El impacto económico
después de fuertes tensiones diplomáticas con el canciller alemán Friedrich Merz.El alcalde de Ramstein-Miesenbach, Ralf Hechler, ha advertido de las consecuencias “desastrosas” que tendría para la economía regional una posible retirada significativa de tropas norteamericanas, aunque, de momento, dice que “no hay indicios” de que la base aérea de Ramstein se vaya a ver afectada por el anuncio de Trump. Hechler cree que en el ámbito local se notaría, en primer lugar, en el mercado inmobiliario, pero también en la hostelería y en la restauración. “Mientras nosotros nos dedicamos a ahorrar, a los norteamericanos les gusta gastar su dinero”, ha explicado el alcalde en un encuentro en línea con corresponsales extranjeros.
Este alcalde conservador, sin embargo, considera “imposible” que se produzca un cierre “de la noche a la mañana” de la base aérea de Ramstein debido a su enorme tamaño. Esta base, situada en el estado federado de Renania-Palatinado, tiene una extensión de unos 15 km² y es considerada la instalación militar norteamericana más grande fuera de su territorio. Ramstein es un centro logístico clave para operaciones de los EE. UU. en Europa, África y Oriente Medio.
Con todo, Hechler ha confirmado que el Festival de la Amistad Germano-Norteamericana de Ramstein-Miesenbach se llevará a cabo del 5 al 7 de junio, tal como estaba previsto inicialmente antes del anuncio de Trump. Este evento anual celebra el vínculo entre la comunidad local alemana y las fuerzas norteamericanas estacionadas en la zona.
Disputa por unas declaraciones
Trump tomó la decisión de retirar parcialmente sus tropas de Alemania después de fuertes tensiones diplomáticas con el canciller alemán Friedrich Merz. El líder conservador denunció la falta de una estrategia clara y de un plan de salida de este conflicto por parte de la administración Trump, y comparó la situación actual con los errores cometidos por Washington en Afganistán y en Irak.
El canciller también reprochó a Trump no haber consultado a Alemania y a sus aliados europeos antes de iniciar a finales de febrero acciones militares contra Irán. Y consideró que los negociadores iraníes habían “humillado” a los norteamericanos en la mesa de negociaciones, después de la ruptura de las conversaciones de paz entre los Estados Unidos e Irán a mediados de abril.
Herido por las críticas del canciller, Trump reaccionó atacando públicamente a Merz y anunciando una retirada parcial de tropas. Los Estados Unidos tenían a finales de 2025 unos 36.400 soldados en Alemania. Si el Pentágono retira 5.000, quedarían más de 30.000 soldados norteamericanos en este país aliado de la OTAN. Trump ya había amenazado al final de su primer mandato con retirar 12.000 soldados de Alemania, pero no tuvo tiempo de cumplir su amenaza porque Biden ganó las elecciones y finalmente no sacó las tropas.