Los hutíes reivindican un ataque contra Riad y elevan la escalada militar con Arabia Saudí

Los rebeldes, alineados con Irán, amenazan la capital saudí y ganan terreno en el mar Rojo mientras Trump evita una intervención directa

20/09/2026 - 19:25 h.

JerusalénLos hutíes de Yemen han reivindicado este fin de semana ataques con misiles y drones contra objetivos de Arabia Saudita, entre los cuales habría “lugares sensibles” de la capital, Riad, e instalaciones de la petrolera Aramco en el puerto de Yanbu, en el mar Rojo. El episodio supone un salto cualitativo en la escalada porque, por primera vez desde el inicio de la nueva fase de hostilidades en julio, los hutíes han llevado la amenaza directamente hasta el corazón político y económico del reino.

La coalición liderada por Arabia Saudita ha asegurado que sus defensas aéreas han destruido un misil balístico lanzado contra la capital durante las primeras horas del sábado y ha frustrado otros intentos de ataque contra infraestructuras civiles en más zonas del país como Yanbu, Taif, Bisha y las islas Farasan. Por su parte, el portavoz militar de los hutíes, Yahya Saree, ha asegurado que el grupo ha impulsado “dos operaciones militares” con un gran número de misiles balísticos y de crucero y drones. Según Saree, la primera tenía como objetivo “lugares sensibles” de Riad y la segunda, instalaciones de la compañía petrolera estatal saudí Aramco en Yanbu, un importante centro de exportación de petróleo de Arabia Saudita en el mar Rojo.

Cargando
No hay anuncios

Este episodio tiene lugar solo tres días después de que las autoridades saudíes aseguraran que habían interceptado un dron hutí que se dirigía hacia la zona de La Meca, la ciudad más sagrada del islam. Los rebeldes, alineados con Irán, lo han negado.

Washington evita entrar en una guerra directa con los hutíes

El intento de ataque contra Riad, uno de los principales socios de Washington en la región, llega después de que, según fuentes de los Estados Unidos citadas por el portal de noticias Axios, el príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, haya pedido a Donald Trump que lance ataques contra los hutíes. Sin embargo, por el momento Washington habría descartado una intervención militar directa contra los rebeldes, pero ha afirmado que mantendrá la coordinación con Riad, sobre todo en materia de inteligencia.

Cargando
No hay anuncios

El posicionamiento de Trump es especialmente significativo porque se produce en un momento en que la ofensiva hutí ha ganado terreno en el litoral del mar Rojo y ha conseguido hacerse con el control del grupo sobre el estrecho de Bab el-Mandeb, una de las principales vías marítimas del mundo. En las últimas semanas, los rebeldes han ocupado la ciudad portuaria de Moca y diversas posiciones insulares estratégicas, lo que les da una capacidad creciente para condicionar el tránsito marítimo entre el mar Rojo y el golfo de Adén. Para Arabia Saudí el control de esta zona tiene una importancia añadida porque Bab el-Mandeb es una de las principales vías para transportar su petróleo hacia los mercados internacionales, especialmente desde que la guerra entre los Estados Unidos e Irán ha restringido el tránsito por el estrecho de Ormuz, otro de los grandes pasos del comercio energético mundial.

Los últimos días Trump ha explicado que los hutíes, designados por los Estados Unidos como una organización terrorista extranjera y con quienes Washington mantiene un alto el fuego desde el 2025, han contactado con la administración estadounidense para trasladarle que no quieren un enfrentamiento con los Estados Unidos. Los rebeldes habrían dejado claro que no atacarán barcos norteamericanos. En este escenario, los Estados Unidos mantienen el foco en la guerra con Irán y evitan abrir un frente nuevo contra los hutíes, especialmente teniendo en cuenta que buena parte de sus capacidades militares ya están comprometidas en la región.

Cargando
No hay anuncios

La cautela de Washington, sin embargo, ha llevado al reino saudí a buscar otras vías para reforzar su defensa. Según fuentes regionales citadas por Associated Press, Arabia Saudí ha pedido apoyo a Francia, el Reino Unido, Pakistán y Egipto para reforzar las defensas aéreas ante la escasez de misiles interceptores mientras continúen los ataques de los hutíes.

La actual escalada entre los rebeldes y Arabia Saudí tiene sus raíces en la guerra civil del Yemen. Desde 2015, el reino saudí ha liderado una campaña militar contra los hutíes con el objetivo de derrotar al movimiento, pero no ha conseguido expulsarlo de los territorios que controla, entre los cuales se encuentran la capital, Saná, y buena parte de la costa occidental, donde se concentra una parte importante de la población del país. Tras años de combates y de una de las peores crisis humanitarias del mundo, el frente había quedado relativamente estabilizado desde 2022, aunque sin un acuerdo de paz formal. Los últimos meses, sin embargo, han roto esta calma y han vuelto a situar el conflicto yemení en el centro de las tensiones regionales.