España no reconocerá "una intervención que viola el derecho internacional"

Sánchez reclama la desescalada del conflicto y su gobierno se ofrece como mediador

Pedro Sánchez durante la presentación del Pacto de Estado contra la Emergencia Climática el 17 de diciembre
ARA
03/01/2026
3 min

Barcelona / MadridEl gobierno español se ha ofrecido por la mañana como mediador entre Estados Unidos y Venezuela, a la expectativa de saber cómo terminaba el ataque estadounidense, que se ha saldado con la captura de Nicolás Maduro y su esposa. Por la tarde, después de ver cómo Donald Trump reivindicaba el derecho de su gobierno a tutelar, a partir de ahora, la transición en Venezuela, el presidente del ejecutivo español, Pedro Sánchez, ha matizado su equidistancia para garantizar que "España no reconocerá una intervención que viola el derecho internacional y empuja a la región a un horizonte de incertidumbre y belicismo".

"Pedimos a todos los actores que piensen en la población civil, respeten la Carta de Naciones Unidas y que articulen una transición justa y dialogada", ha añadido Sánchez en un mensaje a X. Desde primera hora, el ministerio de Asuntos Exteriores español ha hecho un llamamiento a la "desescalada", "la modera" Sánchez han recordado que nunca han reconocido los resultados de las elecciones venezolanas de 2024 y que España ha acogido siempre a las personas que han tenido que abandonar el país por motivos políticos.

Fuentes de Exteriores han añadido que el titular de la cartera, José Manuel Albares, está en contacto con sus homólogos europeos y latinoamericanos y también ha hablado con el líder opositor venezolano, Edmundo González. ERC, BNG, Bildu, Podemos, Compromís y Sumar ya han solicitado la comparecencia del ministro en el Congreso para que explique la posición española ante una operación que todos ellos han condenado. De hecho, el socio minoritario del ejecutivo español, Sumar, calificó el ataque de "acto de piratería imperialista".

Desde el PP, Alberto Núñez Feijóo, tardó en reaccionar y cuando lo hizo fue para situarse junto a la oposición venezolana; reclamó que el siguiente paso en Venezuela sea una "transición democrática bajo el liderazgo del presidente electo, Edmundo González, y de María Corina Machado", reciente ganadora del premio Nobel de la Paz.

La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, fue más explícita que Feijóo en la defensa de la operación de Estados Unidos, y destacó que la caída del presidente venezolano, Nicolás Maduro, "es una de las noticias más importantes de los últimos tiempos". En la misma línea se ha posicionado la extrema derecha: Vox ha reclamado al régimen chavista que se rinda de forma inmediata y ha agradecido a Donald Trump la intervención, que ha dicho que permite que a partir de hoy "el mundo sea un poco más libre". Abascal ha aprovechado, además, para criticar a la Moncloa ya la izquierda española tildándolas de "mafia sanchista e izquierda corrupta" por sus vínculos con el gobierno venezolano. Aliança Catalana también ha celebrado la detención de Maduro.

Las izquierdas condenan el ataque

"El principal peligro para todo el mundo son Trump y sus seguidores", ha dicho el portavoz de ERC en Madrid, Gabriel Rufián, quien ha denunciado las "mentiras" de quienes defienden la operación. AX, Rufián ha dicho que "bombardear otro país no es una guerra sino una agresión y detener al presidente de ese país no es un arresto sino un secuestro". El presidente de Esquerra, Oriol Junqueras, ha opinado posteriormente en la misma línea.

Los más contundentes contra Trump han sido los representantes de Podemos, precisamente el partido con más vínculos históricos con el régimen venezolano. La líder de los lilas, Ione Belarra, ha pedido que España rompa relaciones diplomáticas con Estados Unidos y salga de la OTAN y ha tildado de "vergüenza" el posicionamiento del ejecutivo de Sánchez. La CUP también condenó el ataque, como lo hicieron los dos principales sindicatos estatales, CCOO y UGT. Por su parte, Junts expresó "preocupación" por la "violación flagrante del derecho internacional" por parte de Trump.

Pendientes de los 7.800 catalanes

Desde el Gobierno de la Generalitat también ha garantizado que está siguiendo "minuto a minuto" la crisis en coordinación con el ministerio de Exteriores, y ha recordado que hay unos 7.800 catalanes que viven en el país. La Delegación de la Generalitat en Estados Andinos, que tiene su sede en Colombia, se ha puesto en contacto con el Centro Catalán de Caracas. "Apoyamos la mediación ofrecida por el gobierno español y creemos que la UE puede jugar un papel relevante en la búsqueda de una solución", apunta en un comunicado firmado por la conselleria de Asuntos Exteriores.

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