Estados Unidos
Internacional 07/03/2021

El Senado aprueba el plan de estímulo para el covid de Biden solo con el apoyo demócrata

La cámara alta da una primera victoria pírrica a Biden al desbloquear su paquete de 1,9 billones de dólares

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El Congreso  de los Estados Unidos.

A falta de que la Cámara de Representantes lo ratifique la próxima semana -algo que su presidenta, la demócrata Nancy Pelosi, ha garantizado-, el Senado dio anoche un paso clave para hacer realidad el primer gran proyecto de ley promovido por la Casa Blanca de Joe Biden. Aprobó por 50 votos favorables y 49 en contra un mastodóntico paquete de ayudas económicas por valor de 1,9 billones de dólares con los que combatir el impacto de la pandemia. La ajustada votación fue un aviso de las dificultades que enfrentan Biden y los demócratas para conseguir aprobar de aquí en adelante sus iniciativas más ambiciosas. La mayoría de proyectos de ley requieren 60 votos en la cámara alta.

“La ayuda está en camino”, celebró el líder demócrata de la cámara alta, Chuck Schumer, antes de que se votara un paquete que equivale a casi una décima parte de toda la economía estadounidense. Según el líder republicano, Mitch McConnell, el Senado “nunca ha gastado 2 billones de dólares de una forma tan descuidada”. El principal promotor, el presidente Joe Biden, celebró la votación y la calificó de “un paso más de gigante” para ayudar a los estadounidenses que, según el presidente, apoyan el proyecto de forma mayoritaria y con independencia de su tendencia política.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, tras lograr aprobar el Senado su plan de estímulo para el covid.

Entre las principales medidas incluidas en la ley, la más llamativa son los cheques de 1.400 dólares para millones de estadounidenses que ingresan hasta 75.000 dólares anuales. A partir de esa cantidad, los cheques adelgazan hasta llegar a cero para quienes cobran 80.000 o más dólares anuales, también en el caso de parejas que sumen 160.000 dólares.

Además, las ayudas federales al desempleo se extenderán hasta el 6 de septiembre. 300 dólares semanales que sumar a los fondos aportados por cada estado para este fin y que quedarán libres de impuestos en función de los ingresos del beneficiario. Ayudas que, de no haber salido adelante este proyecto de ley, se hubieran agotado el 14 de marzo. 

Para evitar una oleada de desahucios, 40.000 millones se destinarán a la ayuda al alquiler y a los propietarios con problemas hipotecarios relacionados con la pandemia. Además de los cheques directos, las familias con hijos de hasta 17 años se beneficiarán de desgravaciones fiscales de hasta 3.600 dólares anuales por hijo, por encima de los máximo 2.000 que permite la ley actual. Menores a los que la ley pretende hacer volver lo antes posible al colegio con 130.000 millones de dólares destinados a la mejora de las infraestructuras escolares, de 40.000 en el caso de las universidades. También se destinan 46.000 millones a mejorar la capacidad de hacer tests de covid-19 y 14.000 para la distribución y administración de la vacuna. 

Esta semana, Estados Unidos ha superado los 2 millones de vacunaciones diarias. Otra de las partidas destina 350.000 millones de dólares a rescatar la economía de ciudades y estados. Este ha sido uno de los aspectos que más han discutido los republicanos y que los demócratas han defendido como una manera de evitar el despido de personal esencial como bomberos, policía o profesores.

Un reciente estudio del New York Times encontró que, contra lo esperado, y aunque las proyecciones eran muy negativas en materia de ingresos fiscales, el peor escenario nunca se ha producido. Y no es así, en gran medida, por el dinero aprobado en los dos paquetes de ayudas previos, incluidos los cheques directos, que permitieron que los ciudadanos pudieran gastar y los estados recaudar.

El tercer paquete de estímulo económico aprobado en el Senado desde el inicio de la crisis es el único sin apoyo bipartidista, tras aprobarse en marzo el primero, de 2,2 billones, por 96 a 0, y el segundo en diciembre, de 900.000 millones, por 92 a 6. La ausencia de un republicano, por motivos familiares, hizo innecesario el voto de calidad de la vicepresidenta Kamala Harris. La votación final llegó al mediodía del sábado de Washington (media tarde, hora catalana) tras una maratoniana sesión de 27 horas de debate y enmiendas, la mayor parte de ellas republicanas, que empezó el viernes. El jueves, para torpedear el inicio del debate, un senador republicano obligó a la lectura íntegra de las 628 páginas del proyecto de ley.

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