Indra comienza el día con caídas por la batalla entre el Estado y Escribano
El descenso se produce después de que el Estado, el primer accionista, haya reclamado de forma implícita la dimisión del presidente, Ángel Escribano
BarcelonaIndra ha comenzado el día con una importante caída en bolsa después de que la pasada noche, la SEPI, el brazo inversor del gobierno español, reconociera que existe un conflicto de intereses en la compañía participada por el Estado, en la posible operación de absorción de Escribano Mechanical & Engineering SL (EM&M). Esta empresa es propiedad de la familia del presidente de Indra, Ángel Escribano. Las acciones de Indra se desplomaban más del 4% en la apertura de la sesión y con tendencia descendente.
Esta evolución se produce después de que la SEPI, que tiene el 28% del capital y es el primer accionista, en una comunicación a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), afirmara que "ha trasladado a Indra su preocupación por la influencia que el conflicto de interés tiene en el análisis de esta operación, a pesar de las". De hecho, la SEPI asegura que cualquier conflicto de interés de Indra con EM&E debería resolverse antes de realizarse la operación. Por este motivo, indica la SEPI, ha pedido que "este conflicto de interés sea resuelto de cara a poder continuar con el análisis de la operación y tomar una decisión que sea lo más ventajosa posible por Indra".
Con esta comunicación, el gobierno español presiona de forma implícita para que Ángel Escribano deje la presidencia de Indra. El pasado martes, los rumores sobre una posible dimisión de Escribano hicieron que se desplomara el valor de la compañía en bolsa. Escribano, que junto a su hermano, Javier, que también es consejero de Indra, tienen el 14 por ciento del capital de la compañía llamada a construir un gran grupo de defensa, reiteró que no tiene intención de dejar el cargo.
Hace unas semanas, Indra publicó en la CNMV un protocolo ante la posibilidad de continuar con esta operación, que establecía que Ángel Escribano se abstendría de tomar ninguna decisión y se apartaría de ella, y que la posible absorción sería comandada por el consejero delegado, José Vicente de los Mozos. Pero esta iniciativa no ha calmado los ánimos del Estado, que está redoblando su presión para que Escribano deje la presidencia, a la que contribuyó a situarle en enero del pasado año, cuando su antecesor, Marc Murtra, pasó a presidir Telefónica.
El primer accionista de Indra es España, con un 28% del capital, y el segundo son los hermanos Escribano, con el 14,3% del capital. Los Escribano, a su vez, son los propietarios de EM&E. El conflicto de intereses que argumenta la SEPI se produciría porque, si la operación de integración saliera adelante, Indra estaría comprando una empresa de la que es copropietario su propio presidente.