Por qué los diarios tienen el deber de censurar
BarcelonaDe vez en cuando estalla una polémica porque un articulista airea que le han censurado un artículo, y anuncia que se marcha del diario en cuestión entre acusaciones de persecución y alertando de que la libertad de expresión está en peligro. El último ejemplo ha sido el del notario Juan José López Burniol en La Vanguardia. En estos casos creo necesario hacer pedagogía para explicar por qué es una obligación de los diarios ejercer la censura. Los medios tienen una línea editorial, que se expresa a través de los editoriales, y después tienen una línea editorial ampliada que dibuja un marco que comprende todo lo que es publicable en aquel diario. La premisa es muy clara: un medio no tiene por qué coincidir con la opinión de sus articulistas, pero sí que tiene una responsabilidad social ante la sociedad y, por lo tanto, ha de decidir de qué ideas quiere ser altavoz y de cuáles no.
En el caso de ARA, por ejemplo, se censuró en su día un artículo de Anna Grau porque se consideró que era racista con los negros. Y más adelante otro de Xavier Roig en que se desposeía de la condición de catalanes a la mitad de la población catalana. Este marco puede ser más grande o más pequeño, y la decisión final recae en el director, pero todo el mundo lo tiene. Incluso los medios digitales, que dependen más de la audiencia y suelen tener marcos más amplios. Sin ir más lejos, personas como Joan Ramon Resina y Josep Sala i Cullell han abandonado Vilaweb porque este medio no les publicó unos artículos que consideró xenófobos.
Ahora López Burniol ha escrito un artículo en que denuncia un supuesto complot de Pedro Sánchez y el independentismo para derrocar la Corona y cargarse España como nación, y alerta de que en un año podría haber un enfrentamiento del estilo del del 36. Y el diario, haciendo uso de su obligada responsabilidad social, ha decidido no publicarlo.