Primeros movimientos mediáticos después del anuncio de Sánchez
¡Sorpresa! Bueno, no tanto, de acuerdo. El adelanto electoral hacía tiempo que planeaba por las redacciones, pero siempre es interesante analizar las portadas digitales, porque ofrecen reacciones más inmediatas y, sobre todo, menos meditadas que las portadas del día siguiente, donde los mensajes ya están mucho más destilados. De esta tromba de estímulos en bruto, lo más destacado –porque es lo más peligroso– es la difusión irresponsable de la idea de un futuro pucherazo con los resultados. “Abascal insta a no votar por correo por si consiguen «manipular el proceso»”, recoge en su home el diario Abc. Lo ha dicho un líder político y, por lo tanto, hay que explicarlo. Pero seguir este juego acrítico impone sobre las elecciones españolas la plantilla trumpista del (falso) fraude electoral que todavía es una herida abierta en el país. El País, por ejemplo, consigna que la presidenta de la Comunidad de Madrid también juega esta carta, pero lo explica de manera crítica, con el titular: “Ayuso sacude el fantasma del pucherazo”.
No solo se cuestiona un futurible como es el recuento. OK Diario deslegitima a Sánchez con la pieza: “Primera trampa de la campaña: el gobierno aprueba mañana los decretazos derogados para que la Diputación Permanente los convalide sin Junts”. El Mundo todavía va más fuerte: “Sánchez, dispuesto a bordear el fraude de ley al llevar a la Diputación Permanente del Congreso los dos decretos de vivienda fallidos”. Ciertamente, existe la picaresca habitual por parte del líder del PSOE, pero hablar de trampa sugiere ilegalidad, y el hecho de que lo vincule a la campaña electoral, de nuevo, hace planear la sombra de las elecciones robadas, si finalmente los resultados de las encuestas no se cumplen. Estos nervios, de hecho, hacen pensar que quizás temen que el PSOE se acerque demasiado a los escaños del PP y se frustre la alianza que anhelan con Vox en nombre de un gobierno (mal llamado) de orden.